En sentido amplio, la adecuación morfológica consiste en el modelado de las superficies a fin de conseguir una topografía adecuada al "modelo de restauración" seleccionado, según las diferentes zonas, de manera que los terrenos se integren en el entorno y se facilite el drenaje natural de las aguas superficiales. Se trata fundamentalmente de movimientos de tierras -excavaciones, rellenos, formación de terrazas o abancalamientos- para conseguir pendientes más suaves.

Aunque en general se debe tender hacia la restauración de las formas previamente existentes, a menudo es utilizable la nueva morfología del lugar (o no es posible el relleno por falta de material). Así las graveras con balsas inundadas pueden convertirse en refugios de aves acuáticas, zonas recreativas, etc.

Diseño y restauración de taludes

Los taludes deben diseñarse en función de los elementos geotécnicos de seguridad y paisajísticos de cada lugar.

La morfología resultante para taludes de desmonte y terraplén será preferentemente, y siempre que sea técnicamente viable, inferior a 3H:2V, con objeto de evitar el atrincheramiento y favorecer la revegetación. Taludes más inclinados se podrán justificar desde el punto de vista ambiental, solamente si los impactos ambientales producidos por la mayor ocupación de suelo de los taludes más tendidos no compensasen las ventajas de éstos.

Siempre es preferible y recomendable adoptar perfiles irregulares y redondeados , fundamentalmente en los bordes o transiciones con las superficies adyacentes; conviene evitar los taludes planos y las aristas vivas para que los perfiles se vayan insertando progresivamente en el terreno.

Para la restauración de los desmontes inestables se estudiará su disposición, geometría y grado de meteorización. La restauración podrá utilizar soluciones basadas en la geometría de los taludes, como los drenes profundos o soluciones más paisajísticas si son zonas muy visibles desde el exterior de la línea, como la utilización de elementos resistentes y la corrección superficial.

Las bermas o terrazas pueden utilizarse para romper las pendientes muy pronunciadas y disminuir su dominancia visual. Sin embargo, el aterrazado regular suele enfatizar la dominancia visual de la pendiente, por lo que no se recomiendan, a no ser por razones geotécnicas.

escombrera antes de la restauración
Detalle de una escombrera antes de la restauración


escombrera después de la restauración
Detalle de la misma escombrera después
de la restauración

bermas
Detalle de las bermas de una explotación minera

frente_restaurado
Frente de cantera restaurado

REMODELACION

Remodelación morfológica del suelo