Necesitabamos comunicar la suma de esfuerzos para el reto digital

La campaña de publicidad de la Agenda Digital 2020 era una de las más importantes. Por la novedad del tema, por la originalidad de la actividad y por el nuevo enfoque de comunicación que queríamos darle.

La Agenda Digital 2020 es un instrumento de planificación para lograr que La Rioja sea una Comunidad digitalmente avanzada en el año 2020. Uno de los retos de Comunidad. Uno de esos retos formulados por el presidente para elevar la vista del corto plazo y poder pensar nuestra región en el medio plazo.

Un emisor territorial, más inclusivo y más representativo.

Queríamos una campaña inclusiva. Como ha sido la redacción de la propia agenda. Y por eso cambiamos el emisor. Porque el Gobierno ha sido parte activa y ha liderado el proceso de definición. Pero no ha sido el único. Ha sido la suma de agentes, la implicación de todos la que ha permitido presentar el instrumento: la hoja de ruta para cumplir los objetivos.

Por eso quien comunicó la campaña es la Comunidad de La Rioja. Un emisor que empieza a ganar presencia en la comunicación institucional del Gobierno. A eso, se suma que la finalidad de la agenda es presentar un conjunto de líneas y actividades para fortalecer el componente digital de nuestro territorio.

Una marca propia para hablar con los públicos

El primero de los ejes que desarrollamos fue la creación de una marca de producto para la agenda digital. Una marca que hablara el lenguaje de la tecnología, que representara los valores y los principios de la agenda. Que diera entidad al producto, al instrumento de planificación y permitiera un desarrollo comunicativo ordenado, homogeneo y unificador.

Juntos lo conseguimos

La narrativa publicitaria se centró en dos conceptos diferentes: la suma de esfuerzos, dirigida a los públicos objetivos prescriptores; y las ventajas y beneficios de los procesos de digitalización para las acciones de comunicación externa dirigidas a los ciudadanos.

En las actividades desarrolladas con el sector TIC, recogimos el concepto de la colegiación de esfuerzos. El gran factor diferencial de la agenda respecto a otros instrumentos anteriores había sido la alta participación del sector TIC. La agenda digital nacía con una gran acogida y apropiación por parte del sistema de agentes tecnológicos de La Rioja por su capacidad de decisión y participación en el diseño. Solo necesitabamos profundizar en este valor.

Es.digital

En el ámbito de la difusión a los ciudadanos, quisimos recoger las diferentes ventajas de la tecnología desde una perspectiva humana. A través de diferentes mensajes compuestos con ".es", comunicamos cómo los ciudadanos incorporan el factor tecnológico para multiplicar resultados en el ámbito personal y profesional.

Un salto cualitativo en nuestro trabajo

Estábamos acostumbrados a la planificación de medios y a la táctica publicitaria. Pero la campaña de comunicación de la Agenda Digital requería un salto cualitativo: branding, acciones de relaciones públicas, publicidad off-on, marketing de contenidos web y dinamización de canales y comunidades digitales, donde se encuentran, de forma muy activa, nuestros principales destinatarios.

Con la implicación de la DGTIC y el gabinete de la consejería de Administración Pública; y la participación de diferentes profesionales externos, conseguimos responder a los diferentes objetivos de la campaña.

Y es que cada día aprendemos algo nuevo.