21 de abril de 2012

Pedro Sanz destapa la placa commemorativa, junto con otras autoridades.

El presidente de la Comunidad de La Rioja, Pedro Sanz, ha inaugurado el castillo de Quel, tras las obras de restauración llevadas a cabo recientemente gracias al programa de desarrollo rural Leader. Pedro Sanz ha destacado en su intervención que "el municipio de Quel dispone ahora de una infraestructura óptima y segura para atraer a un mayor número de turistas y generar actividad económica".

Tras la inauguración, Pedro Sanz, acompañado por el consejero de Presidencia y Justicia, Emilio del Río, y el alcalde de Quel, Víctor Manuel Rada, ha descubierto un monolito con una placa conmemorativa del acto.

Esta actuación ha supuesto una inversión de más de 221.000 euros, financiados por el Ayuntamiento de Quel (52%), y el 48% restante por el Feader (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural), el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente y el Gobierno de La Rioja.

Las obras, cuyo objetivo era evitar el proceso de deterioro y erosión del castillo, han consistido en la restauración y consolidación total de la torre del homenaje y del recinto amurallado, por lo que se han realizado trabajos de rejuntado y reposición de sillares en sus lienzos y paredes.

Estas obras se suman a las realizadas en los años 2010 y 2011 por la Consejería de Educación, Cultura y Turismo, con un presupuesto superior a los 28.000 euros, para consolidar la parte este del muro sur y construir un tope de hormigón de cal, similar a las piedras de sillería de la fortaleza, y un anclado en toda la base del castillo para asegurar su inmovilidad y evitar los daños de la acción continua de los agentes atmosféricos. El castillo de Quel es una fortaleza de pequeñas dimensiones que se caracteriza por la torre rectangular ubicada en el centro del recinto, denominada Torre del Homenaje. Esta fortaleza fue reconstruida en el último tercio del siglo XV, aunque con anterioridad, en la época de dominación musulmana, también existía un castillo en este mismo enclave, aunque se ignora si su origen es romano o árabe.

Es un castillo de una estructura defensiva compleja, independiente y situado en una posición altamente estratégica. Su torre consta de tres plantas separadas por vigas de madera y está rodeada de una carpa irregular que se refuerza con dos torreones cuadrados en los extremos este y oeste. Consta también de una escalera interior iluminada que hacía posible el acceso a las plantas, en la que destacan los arcos apuntados con sillería y jambas.

En la fachada principal del castillo, se construyeron unas galerías de madera que sirvieron de miradores o como puntos de estrategia defensiva y en la parte más elevada de la torre existen restos de garitas.