5 de mayo de 2016
José Ignacio Ceniceros, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja

Rector Magnífico,

Doctor Arnáez Vadillo,

Presidente del Consejo Social,

Profesores docentes e investigadores,

Estudiantes,

Personal de Administración y Servicios.

Autoridades, señoras y señores.

La comunidad universitaria y la sociedad riojana hemos sido testigos de lo que acontece hoy en nuestra Universidad. Testigos de la solemnidad académica con la que expresamos gratitud y bienvenida.

Testigos de los sentimientos que encontramos al llegar. Sentimientos de satisfacción y deber cumplido. Sentimientos de confianza y esperanza en todo lo que juntos podemos lograr.

Expresamos nuestra bienvenida al rector magnífico y su nuevo equipo rectoral. Un equipo de personas que hacen suya la aspiración colectiva de afrontar nuevos retos de la Universidad.

En esta nueva etapa, sabed que contáis con el apoyo firme del Gobierno de La Rioja. Queremos, porque queréis, profundizar en la dimensión social del campus. Queremos, porque queréis, ampliar la oferta docente y fortalecer la capacidad investigadora.

Porque en definitiva, todos los riojanos quieren un campus que sirva conocimiento a nuestra sociedad.

Expresamos también gratitud. Al doctor Arnáez Vadillo y a su equipo de dirección.

Gratitud por la entrega dada, por el esfuerzo acometido y por su compromiso personal. Estos años de trabajo nos presentan un balance exitoso y un futuro prometedor. Enhorabuena y muchas gracias.

Nuestro campus público abre hoy un nuevo horizonte colectivo, en un ambiente de normalidad y de alta participación, que confirma un campus activo y dinámico.

Este nuevo horizonte colectivo renueva objetivos vigentes y pone su foco en la comunidad. Nuestro campus es también un campus de las personas. De estudiantes que aspiran ser, de profesores que quieren seguir siendo y de trabajadores que quieren hacer.

En sus aulas, en sus edificios, se está forjando en estos momentos el futuro de nuestra sociedad. Me refiero a sus estudiantes, que mañana serán nuestros maestros, ingenieros y abogados. Personas que se pondrán al frente de nuestra comunidad.

En este contexto es preciso incidir en el carácter ético de la Universidad. Su responsabilidad social corporativa. Una responsabilidad que exige profundizar en su función social y el papel que cumple en la construcción de ciudadanía activa. Enseguida recurrimos a definir los campus como entornos de conocimiento. Y es preciso advertir la importancia de la transferencia de valores.

Este es el compromiso silencioso que asumen sus profesores. Ellos entienden que la docencia es más que el intercambio de conocimiento. Sus clases son reflexión y análisis; son debate y participación. Un compromiso que a nosotros nos exige uno nuevo: trabajar por su cualificación profesional.

Queremos fomentar la innovación docente y generar nuevas técnicas de formación, avanzar hacia una educación basada en competencias. Porque tan importante es el conocimiento como la ética personal.

Debemos extender esta cualificación a los trabajadores de la Universidad. Personas esforzadas y comprometidas con el funcionamiento del campus y con la calidad de los servicios.

Amigas y amigos,

He querido comenzar mi intervención mostrando mi respeto a cuantas personas hacen de la Universidad una realidad de docencia, investigación y divulgación. Nuestro campus está anclado al sentir de los riojanos. Sin nuestra Universidad seríamos menos Comunidad y los riojanos sentirían la ausencia de algo propio.

La Universidad de La Rioja es ya una institución imprescindible en nuestro desarrollo económico, social y medioambiental. De aquí surgen muchos procesos innovadores que son palanca del cambio de nuestro modelo productivo. De procesos que favorecen el fortalecimiento empresarial y la cohesión social de La Rioja.

Por eso, hemos querido intensificar las relaciones con nuestro campus público, que es emblema de nuestro autogobierno y agente decisivo para el futuro de La Rioja.

Un futuro que todos compartimos.

Entre todos, y también con la Universidad, hemos establecido retos para los próximos años. Retos que superan la acción de un Gobierno y requieren de la unidad de todos los que construimos día a día La Rioja.

Me refiero a retos como la necesidad de abrirnos al mundo o impulsar el factor digital.

Hemos materializado estos objetivos en instrumentos de Comunidad, como la Estrategia de Internacionalización o la Agenda Digital.

Por vez primera, hemos definido una estrategia que integra diferentes dimensiones de la internacionalización. También la dimensión académica, dando consistencia a una práctica frecuente en nuestro campus. Cada vez son más las estancias internacionales y las alianzas que se establecen con otras regiones del mundo.

El factor digital nos introduce en un nuevo escenario de la formación universitaria, donde cobra fuerza lo semipresencial o las herramientas digitales. Este objetivo es recuperar en parte lo que un día fuimos. Un campus de vanguardia por la formación digital. Comparto la aspiración del rector y le manifiesto nuestra colaboración.

Estoy seguro, además, que en estos propósitos compartidos, podremos apoyarnos en la referencia que es hoy Dialnet. Un activo de marca Rioja que conjuga con acierto lo internacional y lo digital.

Como también servirá de ayuda la alianza que la Universidad de La Rioja ha formulado en torno al Campus Iberus. Una alianza para estar más cerca de Europa, para incrementar la competitividad y favorecer el talento.

Termino ya.

La comunidad universitaria escribe hoy un nuevo capítulo en su historia. Abrimos paso a una nueva etapa. Y con ella, a nuevos objetivos.

Quiero desearle al rector el máximo acierto en su compromiso de fomentar el diálogo y la participación de todos en los retos que han fijado.

Le diré que no es tarea sencilla. La voluntad y la constancia serán claves para hacerlo posible.

Esta actitud de diálogo que el rector quiere ampliar es la misma que me invita a ofrecerle trabajar desde mañana en seguir haciendo un campus público más fuerte.

Muchas gracias