4 de abril de 2006

Bucarest, 4 de abril de 2006

Excmo. Sr. Ministro de Agricultura de Rumanía, D. Gheorghe Flutur,

Excmo. Sr. Embajador de España en Bucarest, D. Juan Pablo García-Berdoy

Excmo. Sr. Embajador de Francia en Bucarest, D. Hervé Bolot,

Jefe de la Delegación de la Comisión Europea en Rumanía, Sr. D. Jonathan Scheele,

Señoras y Señores:

Representa un honor personal y una satisfacción para todos los riojanos asistir hoy a la puesta en marcha en Rumanía del Programa Europeo Phare II, a través del cual La Rioja, una Comunidad orgullosa de la fama mundial de sus vinos, seguirá ayudando a este país, con el que mantenemos fuertes lazos de amistad, a integrarse en la Unión Europea, algo que espero ocurra en enero del próximo año.

Nuestro asesoramiento en materia vitivinícola se remonta a marzo de 2002, cuando comenzamos a desarrollar el primer Proyecto Phare de hermanamiento entre La Rioja y Rumanía.

De entre los países candidatos para llevarlo a cabo, España fue el elegido y el Ministerio de Asuntos Exteriores delegó el liderazgo en el Gobierno de La Rioja, siendo la primera vez que se asignaba un proyecto de estas características a una Comunidad Autónoma.

Esto, qué duda cabe, nos llenó de hondo orgullo a todos los riojanos, ya que no sólo se reconocía el prestigio internacional de nuestra Denominación de Origen, sino que se valoraba al mismo tiempo, y además de una forma muy positiva, la capacidad de gestión del sector vitivinícola por parte del Gobierno de La Rioja, lo que lo convierte en un modelo a seguir.

Con ese orgullo de los riojanos y con esas ansias de las instituciones rumanas por aprender de nuestra experiencia, este proyecto se prolongó hasta abril de 2004, seis meses más de los previstos, con unos objetivos claros: la armonización de la legislación rumana con la legislación vitícola europea, así como la adecuación de las estructuras productivas rumanas a las normas comunitarias del vino, especialmente las relacionadas con la calidad y los estándares de higiene del vino. Otra aspiración era el reconocimiento, protección y control de los nombres de los vinos, de acuerdo con las normas y regulaciones de la UE.

En concreto, los pilares sobre los que se ha asentado este proyecto han sido tres:

1-Armonización de la legislación rumana y organización de las Denominaciones de Origen.

2-Diseño y creación de un Registro de Viñedo y de un Registro de Industrias Vitivinícolas.

3-Sistemas de Control de Calidad del Vino.

Para alcanzar los objetivos marcados y materializar el proyecto, un equipo de aproximadamente 30 técnicos del Gobierno de La Rioja, encabezados por Enrique García-Escudero, han trabajado durante dos años con el personal del Ministerio de Agricultura de Rumanía.

Y los resultados ha sido tan satisfactorios que las propias autoridades rumanas solicitaron la realización de un segundo proyecto, que es el que hoy presentamos bajo el encabezamiento de 'Apoyo para la continuación del fortalecimiento del subsector del vino' y que, con una duración de 18 meses, estoy convencido de que nos va a permitir avanzar en la armonización del sector del vino rumano al entorno comunitario.

A nuestro favor tenemos el trabajo realizado. Y también la experiencia, que ha permitido durante este tiempo a los técnicos del Gobierno de La Rioja disponer de un amplio conocimiento de la viticultura, organización administrativa y mercado del vino en Rumanía. Además, para optimizar este segundo plan Phare, hemos reforzado el equipo, buscando a los expertos más adecuados y contando con la colaboración de instituciones como el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja y de la Universidad de La Rioja.

Por su parte, Francia, como 'país junior' seleccionado por la Unión Europea para desarrollar este proyecto, se ocupará de la mejora de los mecanismos de mercado de este sector, completando así la labor que llevará a cabo La Rioja.

Tengo la esperanza de que Rumanía ingrese en enero del próximo año en la gran familia comunitaria, y que lo haga de la mano de sus vinos. Unos vinos que no sólo representan una importante actividad económica, sino que están tan estrechamente vinculados a la tierra de la que proceden que conforman una de las principales señas de identidad de los rumanos, de sus paisajes, de su cultura y de su historia.

La Rioja os espera con ansiedad. Os espera para que, con vuestra presencia, los europeos fortalezcamos en el mundo el modelo de denominaciones de origen, un modelo que es fuente de riqueza y de actividad laboral, pero también el emblema de unos vinos que invitan al conocimiento de su lugar de procedencia y a la amistad con las gentes que los elaboran.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja