9 de enero de 2004

Ilmo. Sr. Alcalde de Logroño, D. Julio Revuelta,

Excmas. e Ilmas. Autoridades,

D. Alejandro Zaera-Polo:

En primer lugar, mi más sincera enhorabuena y mi más cariñosa felicitación a D. Alejandro Zaera-Polo por este extraordinario proyecto que acaba de mostrarnos y que, además de admiración, despierta en nosotros un comprensible orgullo por lo que va a ser una de las obras más emblemáticas de La Rioja y, sin duda, un referente arquitectónico a nivel nacional.

Tengo que admitir que jugábamos sobre seguro. Que apostar por él era apostar por caballo ganador, pues no en vano Alejandro está considerado como "el arquitecto español de mayor proyección internacional" y "el representante de la arquitectura más innovadora".

Baste, para validar esta opinión, recordar obras de tanta trascendencia como la terminal del puerto japonés de Yokohama, rubricada por él, o señalar que su propuesta fue una de las siete finalistas para reconstruir el espacio dejado por las Torres Gemelas de Nueva York.

Estoy convencido de que, a partir de ahora, el Centro Tecnológico de La Rioja también será mencionado en su currículo a la hora de repasar sus incontables méritos y de analizar su personalísima y creativa visión sobre la arquitectura.

Para nosotros, para los riojanos, Alejandro ya está vinculado a nuestra tierra. Su contribución está siendo fundamental para dibujar los perfiles físicos de una nueva Comunidad que no se detiene y que se caracteriza por sus ansias de modernidad y de progreso. Soy de la idea de que los creadores, y Alejandro lo es, consideran sus trabajos como hijos propios y allá donde éstos quedan allá se dirige también su pensamiento y su afecto. Por tanto, creo que el sentimiento de cariño es mutuo y que, a partir de ahora, no hará sino acrecentarse, por lo que considero oportuno saludar hoy a Alejandro, aunque sólo sea de manera simbólica, como un riojano de adopción.

Reitero que para los riojanos es un auténtico orgullo incorporar a nuestro patrimonio una obra que lleva la firma de uno de los mejores arquitectos del mundo. Será, sin lugar a dudas, un atractivo más de esta tierra. Un sello distintivo, un sello de identidad. Y un claro ejemplo de nuestra vocación por enlazarnos a la modernidad con propuestas que sorprenden y agradan por su originalidad.

Pero si los méritos de Alejandro son por todos conocidos y reconocidos, y más que suficientes para dejar en sus manos una obra de tanta importancia para La Rioja, tengo que añadir que en este proyecto concreto concurre una circunstancia especial, y ésta es que se ha apostado por un arquitecto tremendamente innovador para dotar de armazón físico a la mayor aventura innovadora de esta Comunidad Autónoma. De tal forma que se puede afirmar que en el Centro Tecnológico de La Rioja el fondo y la forma son coincidentes. Se puede afirmar que cuerpo y alma se unen en una misma dirección, cual es la de exteriorizar nuestro deseo y vocación de ser líderes nacionales en innovación, en investigación y en desarrollo tecnológico. Ser líderes en la formación y en la cualificación de nuestros trabajadores para beneficiarnos de las ventajas que nos ofrece la nueva economía.

Queremos, en definitiva, ser más competitivos. Incrementar nuestra productividad. Dotar a nuestros productos de una mayor calidad. Desarrollar nuevas actividades en sectores de alto valor añadido y elevado poder de crecimiento. Prestar asesoramiento, apoyo y soporte a nuestras empresas en el campo del I+D+i; y prestarlo también a nuestros emprendedores, para que conviertan en realidad sus proyectos.

Y todo ello para continuar en los próximos años creando riqueza, empleo y bienestar social, por encima, como hasta ahora, de la media europea.

Algo que estoy convencido que vamos a conseguir con este Centro Tecnológico del que hoy hemos conocido su rostro: con el Centro Nacional de Formación en Nuevas Tecnologías, con el Centro de Innovación y Transferencia Transnacional de Tecnología y con el Centro de Iniciativas Empresariales de Base Tecnológica.

Tres Centros que nos permitirán generar innovación, investigación y desarrollo tecnológico propios. Que nos permitirán exportar y compartir experiencias, participar activamente de las redes internacionales de transferencia tecnológica. Y que nos permitirán, finalmente, dotar a nuestra I+D+i riojana de una marca propia, de una denominación de origen, de un sello que dé a conocer en el exterior los avances que en esta apasionante parcela se produzcan en La Rioja.

Este centro que hoy hemos tenido el honor de conocer en profundidad nos ayudará fenomenalmente a ello. Por eso, reitero mi más cordial agradecimiento y mi admiración a Alejandro Zaera-Polo. Y expreso mi deseo de que lo que hoy es tan sólo una imagen virtual sea en un futuro próximo una esperanzadora realidad.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA