10 de julio de 2006

Sr. D. David Moreno,

Padre D. Juan Bautista Olarte,

Autoridades,

Señoras y Señores:

Quiero felicitar con afecto y cordialidad a David Moreno no sólo por los extraordinarios vinos que elabora, que aportan prestigio, diversidad y riqueza a nuestra Denominación de Origen, sino también, y muy especialmente, por la extraordinaria labor que viene desarrollando para promocionar la cultura y el turismo en nuestra tierra, con el vino como argumento central.

El vino es cultura. Es algo que ya sabíamos, pero que hoy se ha puesto de manifiesto todavía más con la presentación de este libro por el que deseo felicitar a su editor, al Padre D. Juan Bautista Olarte, y a su promotor, David Moreno. Vino y lengua se dan cita en él. Vino y lengua en este enclave privilegiado donde se asientan estas bodegas, apenas a unos cientos de metros de San Millán de la Cogolla, cuna del español y germen igualmente del prestigio de nuestros caldos. Pues no conviene olvidar el fundamental papel que históricamente desempeñaron nuestros monasterios en el esmerado cultivo de las viñas y en la artesanal elaboración de los vinos. Vinos litúrgicos, para los oficios religiosos, pero vinos también como fuente de placer en los refectorios de los conventos, como acompañante de los frutos de la huerta y de la granja.

De modo que el vino y la lengua, dos de nuestras principales señas de identidad, siempre han estado hermanados en La Rioja. Hoy un religioso y un bodeguero refuerzan esta alianza. La refuerzan en torno a un libro que invita a la lectura (al placer de disfrutar de nuestra lengua) y al placer de profundizar en la cultura vitivinícola.

Este libro, 'Novedades sobre el vino en la Ilustración', que ha sido rescatado de la Biblioteca de San Millán de la Cogolla, vine a reforzar dos ideas. La primera, la importancia del cenobio de Yuso como foco de creación y difusión cultural. Y la segunda, la trayectoria histórica de nuestra tierra en todos los aspectos relacionados con la investigación en torno al cultivo de la vid y a la elaboración de vinos de una calidad inigualable. Es ésta una idea que conviene destacar; y más ahora, cuando nuestra tradición, con todo lo que ello implica de saber hacer, debe convertirse en nuestro principal argumento competitivo en un mercado globalizado al que acuden países que no sólo acaban de descubrir el vino, sino que en algún caso pretender 'reinventarlo', con técnicas y métodos que se alejan radicalmente de lo que los riojanos entendemos por un vino de verdad.

Nuestra tradición nos hace competitivos, inimitables. En La Rioja el vino no es exclusivamente un negocio, como lo conciben algunos, sino que es fundamentalmente cultura, cultura con mayúsculas.

Nuestro vino nos merece un respeto reverencial, así como nuestra lengua. Al igual que nuestro idioma nació al cobijo del monasterio de Suso y ante la presencia de las cuevas en las que se cobijaban los eremitas, el vino busca ese mismo silencio: los calados, esos calados que aquí, en Bodegas David Moreno, están excavados también en la tierra. En esa tierra de la que surge nuestro vino. Un vino que es un feliz acompañante de nuestra gastronomía, un reclamo para el turismo de calidad y un invitador a la lectura sosegada.

David Moreno sabe mucho de esto. Por ese deseo reiterarle mi agradecimiento. Agradecimiento por lo que viene siendo su labor como bodeguero y como divulgador de la cultura vinculada al vino, de la que este libro que hoy se presenta es una extraordinaria muestra.

Por tanto, sólo me resta felicitarle, así como al Padre D. Juan Bautista Olarte, y animarle a que siga en esta dirección, lo que le reportará beneficios personales y beneficios a esta tierra que se enorgullece de ser cuna del español y de los grandes vinos.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA