10 de septiembre de 2006

Excmo. y Rvdo. Obispo de La Rioja, D. Juan José Omella,

Prior del Monasterio de Valvanera, D. Jesús Martínez de Toda,

Excmas. Autoridades,

Ilmos. Alcaldes de las Siete Villas,

D. Fermín Labarga García,

Queridos Amigos:

Representa un auténtico honor y un orgullo de riojano celebrar hoy el Día de la Diócesis en el santuario de la Virgen de Valvanera, en la casa de nuestra Patrona, de esa madre buena que intercede por sus hijos, que se preocupa por nosotros y que se alegra con nuestras alegrías.

La Virgen de Valvanera es una de las más emotivas señas de identidad de los riojanos, una de las más entrañablemente queridas y apreciadas. En Ella, en su gesto sereno y en su regazo hospitalario, nos reconocemos como hijos de un pueblo que se sabe privilegiado. La Virgen siempre está con nosotros, a nuestro lado, acompañándonos y sirviéndonos de guía. Con los riojanos de aquí y con nuestros emigrantes. Con esos emigrantes que, al partir, se llevaron con ellos, en sus baúles de viajero, en sus corazones, la memoria viva de nuestra Patrona, extendiendo la devoción por Ella allá donde el destino les condujo, tallando imágenes en su honor y levantando iglesias y ermitas bajo su advocación.

A la Virgen de Valvanera hay que agradecerle ese acompañamiento sentimental que siempre ha brindado a nuestros emigrantes. Hay que agradecerle ese vínculo que siempre ha sido entre nuestros emigrantes y la tierra que les vio partir. Y hay que agradecerles muy especialmente el papel que ha desempeñado como elemento de unión entre los riojanos que estaban fuera de nuestras fronteras, agrupándolos en torno al amor por nuestra tierra y asentando entre ellos el sentimiento de identidad riojano, sin duda acrecentado por la distancia.

De todo ello nos habla este hermoso libro que hoy ve la luz: 'Cofradías de Valvanera: cauce de identidad riojana', por lo que deseo felicitar a su autor, a Fermín Labarga García, que ha realizado un meritorio esfuerzo de rastreo de fuentes y de documentación para rendir homenaje a esos riojanos que han hecho más grande La Rioja, que han creado Riojas paralelas y complementarias en otros puntos de España y de América. Muchos de ellos partieron de estos mismos montes donde mora nuestra Patrona, de estas villas que hoy tienen un futuro asegurado gracias, en gran medida, a las renuncias que un día tuvieron que realizar sus paisanos.

Repasando las páginas de este libro, tendremos noticia de que las Cofradías que se constituyeron en torno a la figura de la Virgen de Valvanera fueron inspiradas por un lógico sentimiento religioso, pero nacieron también para dispensar la atención que precisaban los riojanos más necesitados, siendo así un ejemplo de fraternidad y de solidaridad. En estas Cofradías encontramos la semilla de lo que hoy son los Centros Riojanos en España e Hispanoamérica, núcleos de reafirmación regional y verdaderos difusores de nuestras señas de identidad en el mundo.

Por tanto, con la publicación de esta obra, editada por el IER, alentada por el Gobierno de La Rioja y continuadora de una serie de publicaciones centradas en la emigración riojana, nosotros, los riojanos, fortalecemos nuestra identidad, recuperamos parte de nuestra historia y rendimos a nuestros emigrantes el homenaje que merecen. Emigrantes que siempre están presentes y a los que desde el Gobierno de La Rioja tratamos de brindarles el apoyo que precisan, a ellos, a sus hijos y a sus nietos.

Precisamente dentro de unos días, en Argentina y en Chile, tendré ocasión de saludarlos, de conversar con ellos, de agradecerles su ejemplo, su trabajo y su amor por La Rioja. En Buenos Aires asistiremos a la inauguración de las obras de restauración de la iglesia que ellos más quieren, más aman. Sobra decir que esta iglesia se llama de Balvanera.

Muchas gracias.

PEDRO SANZ ALONSO - Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja