11 de enero de 2006

Excmas. e Ilmas. Autoridades,

D. José Ignacio Achiaga, Presidente de Nueva Rioja,

D. Jesús Alloza Moya, Director General de Nueva Rioja,

D. José Luis Prusén, Director de Diario La Rioja,

D. Fernando Galdámez, Director General Adjunto de Ibercaja,

Señoras y Señores,

Supone una satisfacción personal asistir hoy a la presentación de esta iniciativa editorial de Diario La Rioja que nos va a permitir conocer con detalle los pueblos de La Rioja, uno por uno, los grandes y los pequeños, y a la vez conocernos más en profundidad a nosotros mismos.

Porque es en nuestros pueblos donde se han forjado nuestras señas de identidad. Porque es en nuestros pueblos donde se ha definido el carácter que nos ha hecho ser tal como somos. Porque es en nuestros pueblos donde descansa el alma de La Rioja.

Sin ellos, sin todos y cada uno de ellos, La Rioja no sería lo que actualmente es. Sin ellos, sin todos y cada uno de ellos, los riojanos no seríamos lo que somos.

Nuestra diversidad se explica por la diversidad de nuestros pueblos. La riqueza de nuestro patrimonio, de nuestros paisajes, de nuestro folclore, de nuestra gastronomía es la riqueza de nuestros pueblos.

Pueblos que hacen que La Rioja sea una tierra de sorpresas, de contrastes. Pueblos que hacen que nuestra personalidad no sea una personalidad monolítica, sino fruto de la amalgama de culturas que a lo largo de los siglos nos han visitado y de las que hemos aprovechado lo mejor de cada una de ellas para incorporarlo a nuestro registro genético.

En La Rioja nos gusta la palabra pueblo. Tanto que, cuando nos referimos a nuestras ciudades e incluso a nuestra capital, Logroño, preferimos decir pueblos grandes.

Queremos con ello significar que los pueblos ofrecen dimensión humana a nuestras relaciones diarias, a nuestra convivencia. Que nuestra vinculación con nuestros lugares de origen o de residencia posee una afectividad impensable en macrourbes o en ciudades dormitorio, donde prima la funcionalidad sobre otros factores y valores a los que los riojanos no queremos renunciar.

Nuestro pueblos, como destaca el título de la colección de Diario La Rioja, son fuente de vida. Y por ello necesitamos mantenerlos vivos, dinámicos, participativos.

La Rioja es un ser vivo y los pueblos riojanos son los órganos que la vigorizan, que la fortalecen día a día.

Si uno de ellos nos fallara, La Rioja se quedaría tuerta, o coja, o manca. No podemos prescindir de ninguno.

Y con ese convencimiento es con el que viene trabajando el Gobierno de La Rioja, empeñado en repartir las opciones de desarrollo por toda nuestra geografía, por poner en valor los recursos de todas las zonas de La Rioja, por crear dispositivos médicos, asistenciales, educativos y de toda índole para evitar el abandono de nuestros pueblos, el temible éxodo rural, una constante en décadas pasadas.

Creo sinceramente que lo estamos consiguiendo.

Hace unos años, Diario La Rioja hacía un recorrido por nuestros pueblos. Hoy siente la necesidad de repetir esa experiencia editorial. Pero no se trata de una reedición, sino de una revisión y de una actualización en profundidad. Y es que en este tiempo mucho es lo que han cambiado nuestros pueblos. Y para bien, lo que es garantía de futuro.

Por ello, felicito a Diario La Rioja por el protagonismo que les va a conceder, reconociéndoles así sus méritos y estimulándoles a seguir progresando para que de esta forma progrese La Rioja en su conjunto, que no es un ente abstracto, sino la suma de todos y cada uno de sus pueblos, los grandes y los pequeños.

Muchas gracias.

* Este texto puede ser variado u omitido total o parcialmente por el orador durante su intervención.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA