2 de octubre de 2008

Excmo. Sr. Embajador de España en Marruecos,

Representantes del Instituto Cervantes en Rabat, Señoras y Señores, Queridos Amigos:

Deseo que mis primeras palabras sean de cordial agradecimiento a todos ustedes por su calurosa acogida, por su presencia en este emotivo acto de amistad en torno a la lengua y a la cultura españolas. Una lengua y una cultura queridas y familiares que hoy nos reúnen en el seno del Instituto Cervantes, al que quiero expresar mi agradecimiento por su tradicional hospitalidad hacia La Rioja.

Para mí, como pueden muy bien imaginar, representa un motivo de honda satisfacción hallarme en esta bella, culta y señorial ciudad que es Rabat, capital de este país próximo a España no sólo físicamente, sino con el que mantenemos estrechos vínculos afectivos que se renuevan y revitalizan día a día. Un país felizmente empeñado en hacer de la lengua un vehículo de comunicación, de conocimiento mutuo, de enriquecimiento recíproco, de concordia y de futuro.

La presencia latente del español en Marruecos, una presencia que se inició y que se mantiene desde la Edad Media, es arrolladora.

Así queda de manifiesto al comprobar que entre 4 y 7 millones de personas lo utilizan en sus relaciones diarias. Que nuestra lengua goza de un protagonismo creciente en los medios de comunicación, principalmente en radio y televisión, así como en la creación literaria. Y que se multiplica el número de estudiantes que la aprenden en escuelas privadas, en colegios españoles, en Universidades y en el Instituto Cervantes. Un Instituto que inauguraba ahora hace un año su sexto Centro en Marruecos, en la ciudad de Marrakech, y que se unía a los ya existentes en Casablanca, Tánger, Tetuán, Fez y aquí, en Rabat.

Como pueden comprender, esta extraordinaria vitalidad de nuestro idioma en Marruecos me emociona. Me emociona como español y, particularmente, como riojano. Y es que, como todos ustedes saben, quiso el destino que fuera en un pueblo de La Rioja, en San Millán de la Cogolla, en el monasterio de Suso, donde unos monjes escribieran las primeras palabras de lo que ha dado en denominarse romance, o primer castellano.

Un castellano que, como no podía ser de otra forma, nació trufado de las lenguas y dialectos con los que convivía hace más de mil años, lo que explica la fructífera impronta dejada por el árabe en ese idioma que se asomaba a la luz de la vida por primera vez. Así, no sólo son numerosos los vocablos españoles con reminiscencias árabes, sino que existen lugares en La Rioja bautizados en este idioma, como el valle donde yo nací, llamado del Alhama. Hoy, once siglos después, árabe y español conviven nuevamente en el 27% de nuestros municipios, donde residen y trabajan hombres y mujeres llegados desde Marruecos a nuestra tierra.Por esta grata circunstancia histórica, La Rioja es conocida mundialmente como la cuna del castellano. Y por esta grata circunstancia también, la UNESCO declaraba el 4 de diciembre de 1997 a San Millán de la Cogolla y sus monasterios de Suso y Yuso como Bienes Culturales Patrimonio de la Humanidad.

Fue un reconocimiento que nos llenó de alegría. Un reconocimiento que no suponía un punto y final, sino un punto y seguido. Un estímulo para devolver a nuestros monasterios el esplendor artístico, cultural y filológico del que gozaron en la Edad Media, preservándolos físicamente y convirtiéndolos en agentes activos en la conservación, investigación y difusión del español.

A tal objeto, en octubre de 1998, el Gobierno de La Rioja auspiciaba la creación de la Fundación San Millán, que tiene como Presidente de Honor a SAR el Príncipe de Asturias y como Patrono de la misma al Instituto Cervantes.

De destacar es el incondicional apoyo que esta Fundación ha recibido de la Real Academia Española, hasta convertir a ésta en una prolongación de sí misma, en un socio colaborador indispensable.

Así, la RAE ha elegido el monasterio de Yuso, sede física de esta Fundación, para dar a conocer a la comunidad hispanohablante los trabajos más ambiciosos en los que se ha embarcado en los últimos años.

Fue en Yuso donde los académicos españoles asumieron el compromiso de abordar la confección del Diccionario Histórico de la Lengua Española. En Yuso, donde se puso de largo la Nueva Ortografía, por primera vez panhispánica y un claro ejemplo de respeto a los modos de hablar que se prodigan al otro lado del Atlántico. Y nuevamente Yuso fue testigo de un acto sin precedentes: el que reunió en Sesión Plenaria a todas las Academias de la Lengua Española para aprobar el Diccionario Panhispánico de Dudas.

Ha sido así como La Rioja ha reforzado su papel de referente histórico en el estudio, promoción y difusión de nuestro rico patrimonio lingüístico.

Un papel que el año pasado se veía fuertemente reforzado con la inauguración oficial, en el monasterio de Yuso, del Centro Internación de Investigación de la Lengua Española (Cilengua). Un Centro creado al amparo de la Fundación San Millán que está al servicio de la lengua y, sobre todo, de sus hablantes.

Queremos hacer de Cilengua un centro de estudios superiores y de investigación estrictamente profesionalizado. Un centro internacional, con investigadores propios cualificados, pero respaldado y nutrido científicamente por los departamentos universitarios, nacionales y extranjeros, y por las academias de España y de los países de habla española. Un centro de investigación único en el dominio hispánico con tal envergadura y proyección científica.

Este es nuestro propósito.

Contamos para lograrlo con una infraestructura y los instrumentos científicos precisos.

Contamos con los mejores recursos humanos, encabezados por tres grandes filólogos, que están al frente cada uno de ellos de los tres departamentos en los que se estructura el Cilengua: El Instituto de Estudios ‘Los orígenes del español’; el Instituto de Historia de la Lengua; y la Biblioteca de Textos Hispánicos.

Contamos, igualmente, con un Consejo Científico integrado por prestigiosísimas figuras.

Y contamos con un buen número de proyectos. Algunos ya se han puesto en marcha y otros se iniciarán próximamente. Por citar algunos: el de ‘Las Biblias Hispánicas’, dirigido por el profesor Claudio García Turza, de notoria envergadura y que cubrirá una importante laguna de la historia de la filología y de la cultura españolas. El del ansiado Nuevo Diccionario Histórico de la Lengua Española, dirigido por el profesor José Antonio Pascual, una vasta empresa que deparará incontables beneficios a nuestro acervo cultural. Y, finalmente, el proyecto que supone la recuperación del patrimonio literario de la lengua española y de La Rioja, que dirige el profesor Pedro Cátedra, y que se ha ocupado de la recreación virtual del códice del Mío Cid.

Señoras y Señores, queridos amigos:

Este es el protagonismo, el extraordinario protagonismo, de La Rioja en el estudio, conservación y divulgación de la lengua que nació en mi tierra hace más de mil años.

Una lengua que es, con casi 500 millones, la tercera más hablada en el mundo.

Una lengua que es fuente de cultura, de progreso y de amistad con el pueblo marroquí y que actualiza las relaciones históricas que nos unen a ambos pueblos.

Una lengua que abre las puertas a Marruecos, en el momento de progreso y de apertura en el que está inmerso este país, para que se beneficie del impresionante potencial de nuestro idioma en el campo de las relaciones internacionales y en el mundo científico, tecnológico y económico.

Además de un punto de encuentro, de amistad y de colaboración, el español puede ser un importante soporte de progreso para Marruecos. Ese es el mensaje que les traslado en el día de hoy a ustedes, queridos hispanistas, para que lo hagan llegar a la sociedad marroquí, en especial a los más jóvenes. Para que les estimulen en su estudio y en su aprendizaje como instrumento de relación internacional y de desarrollo personal y profesional.

Y, al mismo tiempo, quiero hacerles una invitación. La invitación a que consideren el Cilengua como su propia casa. A que se acerquen a La Rioja, a San Millán de la Cogolla, para completar su formación en nuestra lengua, para abordar nuevos trabajos de investigación. Para que nos ayuden a que los monasterios de Suso y Yuso, importantes por su fabuloso pasado, gocen de un presente y un futuro de prosperidad en el estudio y divulgación de este extraordinario idioma que es el español.

Les estamos esperando con los brazos abiertos.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja