25 de abril de 2007

Autoridades,

Empresarios,

Docentes,

Investigadores,

Amigos:

Hoy, 25 de abril, comienza una nueva etapa en este gran proyecto común que es La Rioja.

Tras varias años de ilusionante trabajo, toma forma aquella visión del futuro de La Rioja que nos ha llevado a decantarnos decididamente por la innovación como uno de los elementos para diferenciarnos en un entorno cada vez más globalizado y selectivo. Para hacernos fuertes. Y para seguir impulsando nuestra productividad y competitividad en el marco de un modelo económico dinámico y con visión de futuro.

El Centro Tecnológico de La Rioja, que hoy presentamos, supone un salto sin precedentes en nuestra apuesta por la I+D+I. Este Centro va a coordinar la labor que en La Rioja desarrollamos en materia de I+D+I en los campos de actividad más estratégicos para nosotros. Va a ser el ente fundador y la cabeza visible del Sistema Riojano de Innovación. Va a crear una I+D+I con marca propia, con sello riojano. Va a convertir la investigación, la innovación y el desarrollo en una de nuestras señas de identidad, en una referencia nacional e internacional con marchamo riojano.

El Centro Tecnológico de La Rioja representa un impulso imparable en nuestra carrera por desarrollar una identidad propia, que represente realmente a nuestra sociedad, que permita proyectarse a nuestros empresarios, que apueste por trabajadores más preparados y satisfechos y que haga de las personas las verdaderas protagonistas del desarrollo económico y social de nuestra región.

No es fácil abordar este reto. Requiere constancia, trabajo, coordinación, recursos humanos, técnicos y materiales y, ante todo, una visión clara de lo que perseguimos. Por ello no cabe la improvisación.

Supimos que era nuestro momento cuando en la Cumbre de Lisboa del año 2000 se apostó de forma decidida por aprovechar la oportunidad que el futuro nos ofrecía en el marco de la llamada nueva economía, desarrollando el mayor espacio mundial de gestión del conocimiento con base en las tecnologías de la información y la comunicación y con una profunda revisión de nuestro sistema educativo, de forma que fuese posible que las futuras generaciones pudiesen aprovecharse de la situación de elevado desarrollo económico y social del que estábamos disfrutando.

Y nuestro proyecto ya estaba a velocidad de crucero cuando en junio de 2005 la Comisión Europea presentó la iniciativa i2010, el nuevo marco estratégico en el que se orientaban las políticas generales de la sociedad de la información y los medios de comunicación, fomentando el conocimiento y la innovación con el objeto de hacer posible el crecimiento y la creación de empleo, tanto cualitativa como cuantitativamente.

Habíamos tenido una participación destacada dentro del Programa Regional de Acciones Innovadoras de la Unión Europea, con proyectos como Enter, Tierra, Orsi, Mercaweb o Innova, que han tenido una trascendencia real en nuestro desarrollo económico y nuestra vertebración territorial y social. Y seguimos participando de forma activa en el Segundo Programa Regional de Acciones Innovadores a través del Proyecto Globaltech y de sus programas Stratech y Lisi.

Y ya teníamos en marcha la Red de Centro Tecnológicos de La Rioja que nos permiten, en un claro ejemplo de colaboración público-privada, desarrollar un conjunto de infraestructuras tecnológicas de primer orden para impulsar el desarrollo sectorial y el empleo estable y de calidad.

Estaba plenamente operativo el Plan Riojano de I+D 2003-2007 y ya se trabajaba en el plan 2007-2011.

Se estaban sentando las bases de lo que hoy es la Agencia del Conocimiento y la Tecnología, y la Fundación Riojana para la Sociedad del Conocimiento, Fundarco, desarrollaba un trabajo constante y eficaz. Además, el programa larioja.es permitía alcanzar un pacto social por la sociedad del conocimiento que establecía un punto de partida estable para futuras actuaciones.

La Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja ponía en marcha un conjunto de políticas activas, en especial dentro de los programas para la competitividad y la consolidación de la pymes, que apoyaban de forma inequívoca la innovación, la transferencia tecnológica, la investigación o el acceso a tecnologías de la información y la comunicación.

Y desde la Dirección General de Educación se coordinaba todo el sistema de aprendizaje innovador, desde la educación primaria o secundaria hasta la formación profesional, pasando por la necesaria interacción con uno de los grandes motores de estos procesos, la Universidad de La Rioja, que ha tenido, tiene y tendrá un papel capital en esta materia.

Decía Antonio Machado que "En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela".

Nosotros hemos puesta la vela en la dirección correcta, con el viento a favor.

Hoy nos encontramos en la que va a ser la gran casa común de la innovación en La Rioja. En el punto de encuentro de empresarios, trabajadores, docentes, investigadores y políticos. En la nave que nos va a llevar a buen puerto en el campo de la innovación.

Ni que decir tiene que estamos en un enclave que será decisivo en el futuro de nuestra región. Un entorno singular. Una arquitectura que no deja indiferente. Un reconocimiento a nuestra historia, a lo que somos y queremos seguir siendo. Y, ante todo, una clara apuesta por las personas.

Desde el Centro Tecnológico de La Rioja coordinaremos toda la política de innovación regional, dentro de un proyecto común y en un órgano dependiente directamente del Presidente del Gobierno de La Rioja. Máxima prioridad: participación total, coordinación absoluta.

Por ello, en este Centro se ubicará la oficina que coordinará la Red de Centros Tecnológicos de La Rioja, que, con lo que hoy aquí presentamos, ascienden a diez.

El Centro Nacional de Formación de Nuevas Tecnologías marca un antes y un después en la forma de entender la transferencia y el intercambio de conocimientos con base en las tecnologías emergentes. Llevamos más de cinco años trabajando en su desarrollo y supondrá el espaldarazo definitivo a nuestro sistema formativo, situando a La Rioja en el epicentro de la creación de tendencias y corrientes de opinión en la nueva economía.

Este Centro será un Foro de encuentro de desarrollo de nuevas ideas de empresas, Administración, Universidad y sistema educativo. La formación constituirá la actividad principal del centro y sus destinatarios serán todos los trabajadores: tanto los ocupados como los desempleados, a los que se preparará para su rápida inserción en el mercado de trabajo.

Asimismo, este Centro llevará a cabo otras actividades complementarias, como consultoría de nuevas tecnologías, acreditación y certificación tecnológica, certificación y homologación de actividades formativas y de investigación educativa, bolsa de empleo y servicios de colocación, actividades de promoción y difusión de nuevas tecnologías e intercambio de experiencias con centros similares.

El Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica es la puerta abierta al futuro. Nos va permitir proyectarnos al exterior con pujanza, con determinación, con la posibilidad de establecer un diálogo eficaz en cualquier punto del planeta para que nuestras empresas, las grandes protagonistas de la innovación, sigan siendo ejemplo de desarrollo sostenido y sostenible. Y para ello contaremos con los recursos técnicos y humanos necesarios, como los que se agrupan en el nuevo servicio de Gestores la Innovación que luego conocerán.

Y hablando de personas, de empresas, de ideas, de confianza y de futuro, el Centro de Nuevas Empresas de Base Tecnológica será la nueva cantera de la innovación. De él saldrán los grandes proyectos tractores de nuestra economía en los próximos veinticinco años. En él darán fruto los sueños de cientos de riojanos que miran al futuro con optimismo. Hoy conoceremos los diez primeros proyectos que, con el apoyo técnico y humano del Gobierno de la Rioja, impulsarán de forma decidida la industria del conocimiento en nuestra región.

Hechos, no palabras. Realidades, no propuestas. Empresas, no proyectos. Y sobre todo, personas e ideas.

La Rioja, a fecha de hoy, es referente en I+D+I. Lo es en los principales campos de actividad de nuestra economía: en materia agraria y agroalimentaria, en calzado, en carne y en champiñón. Lo es en el estudio y difusión del español. Lo va a ser en investigación biomédica, con el Cibir, y también en algo tan importante para nosotros como es el vino, con la creación del futuro Instituto de Investigación de la Vitivinicultura de La Rioja.

Hoy, con la presentación del Centro Tecnológico de La Rioja damos un salto cualitativo en la creación de un escenario tecnológico propio, puntero. Este Centro va a aglutinar, coordinar y armonizar toda la labor que en materia de I+D+I se desarrolla en La Rioja. La va a estimular. Va a convertir la I+D+I en una de nuestras señas de identidad, ya que va a propiciar la creación de una I+D+I con sello riojano, involucrando en esta apasionante tarea al sector público y privado. Y ello con el objetivo de dar un nuevo impulso a la productividad y competitividad de La Rioja de la mano de la economía del conocimiento.

Con este Centro, integramos nuestros recursos de I+D+I y los organizamos en un Sistema Riojano de Innovación. Un Sistema Riojano de Innovación que se orientará a los sectores más estratégicos para nosotros. Nos dotamos, así, de una marca riojana de innovación.

Decía José Ortega y Gasset que "en tanto que haya alguien que crea en una idea, la idea vive". Estoy convencido de que, hoy, con más fuerza que nunca, La Rioja está viva en todos nosotros.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA