7 de noviembre de 2006

Sr. Presidente del Grupo Telefónica,

Sr. Consejero de Administraciones Públicas y Política Local y Presidente de la Agencia del Conocimiento y la Tecnología,

Sr. Carbonell,

Autoridades,

Amigos todos,

Cómo bien ha señalado con anterioridad el Presidente de la Agencia del Conocimiento y la Tecnología del Gobierno de La Rioja, nos encontramos en un día que no puede dejarnos indiferentes y que, sin duda, pasará a formar parte de los anales de la moderna historia de La Rioja. Estoy plenamente convencido de ello.

Y esto es así porque esta propuesta renovada que mira hacia el futuro forma parte de un conjunto de actuaciones que están llamadas a garantizar el progreso de nuestra región.

Los riojanos siempre nos hemos sentido orgullosos de nuestro pasado, conscientes de la responsabilidad que debemos asumir en el tiempo que nos toca vivir y plenamente comprometidos con nuestro futuro. Por ello, nuestra forma de enfocar lo que nos queda por venir es algo especial.

Decía José Ortega y Gasset que "El progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer, sino, al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor".

Esta reflexión forma parte misma de nuestra esencia. Pensamos que nuestro futuro debe estar marcado por la potenciación de nuestras señas de identidad, la puesta valor de nuestras ventajas comparativas como región, la innovación ligada a nuestra estructura productiva, el desarrollo de nuestro capital intelectual, teniendo en cuenta nuestras capacidades, y el desarrollo de un potente foco de atracción de talento con sede en nuestras excepcionales condiciones socio-económicas, con un patrimonio natural de alto valor añadido, unos activos históricos y artísticos de primera magnitud, unos elevados niveles de calidad de vida y tres pilares diferenciales: nuestro vino, nuestra lengua y nuestra gente.

Como todos ustedes saben nos encontramos inmersos en un proceso que debe marcar las grandes líneas de actuación para los próximos veinticinco años: la Estrategia Territorial de La Rioja. Del mismo están surgiendo planteamientos novedosos, conclusiones valiosas y una visión que es unánime por parte de todos los actores sociales, los operadores económicos, los rectores públicos y los expertos nacionales e internacionales que están participando de forma entusiasta en su elaboración: la importancia de la innovación como elemento diferenciador.

En La Rioja venimos desarrollando un proyecto innovador propio desde hace varios años. Hemos hecho un importante esfuerzo inversor para dotar a los verdaderos protagonistas de los avances innovadores, a las personas y a las empresas, de las infraestructuras necesarias como para poder desarrollar su labor. Hemos realizado, además, avances significativos en la creación de sólidas redes de cooperación transfronteriza que hiciesen posible a ambos acceder a información y tecnología que, dentro de un contexto globalizado, se encuentra repartida por los cinco continentes.

Ello nos ha llevado a poner a disposición de los actores de la innovación un conjunto de Centros Tecnológicos dotados de los recursos necesarios para poder ejercer su labor con plenas garantías.

La lengua era el primera de nuestros elementos diferenciadores. El español es un vehículo universal de diálogo, progreso y solidaridad. Y La Rioja está llamada a convertirse en el epicentro de aquellos procesos que, como bien indicaba el maestro Ortega y Gasset, persigan reinventar el futuro aprovechando lo mejor del pasado.

Por ello, el Centro Internacional de Investigación de la Lengua española nace con el firme propósito de convertirse en referente de análisis, reflexión, protección y desarrollo del nexo de unión de quinientos millones de personas.

Y en este proceso la Agencia del Conocimiento y la Tecnología del Gobierno de La Rioja colabora de forma activa, y complementa esta propuesta global que lanzamos a los cuatro vientos, fomentando el uso del español en la red y los procesos de aprendizaje soportados por tecnologías de la información, potenciando los contenidos riojanos en Internet y desarrollando un conjunto de herramientas de singular valor que nos permiten innovar de forma permanente en este campo.

El segundo de nuestros elementos diferenciadores es el vino. Rioja es una de las marcas españolas más renombradas a nivel mundial y su gestión requiere un esfuerzo sostenido en el tiempo en el que la colaboración público-privada cobra carta de naturaleza. Pero además, La Rioja es sinónimo de vino, de cultura, de calidad de vida, de sostenibilidad, simboliza una propuesta diferente, basada en valores, en sensaciones, en sentimientos.

Para ello, para potenciar esta oferta global que representamos, desde le Gobierno de La Rioja estamos impulsando distintos procesos en los que la innovación cobra un papel capital para asegurar el futuro de nuestros principales elementos diferenciadores, entendiendo por diferencia la capacidad de ser identificables para los demás. El Instituto de Investigación de la Vitivinicultura de La Rioja será el máximo exponente de cómo innovar en todos aquellos aspectos que configuran la oferta singular que, en torno al vino, representamos. Sin duda nos convertirá en exponente mundial de la innovación y en centro de referencia a nivel nacional.

Y, una vez más, La Agencia del Conocimiento y la Tecnología del Gobierno de La Rioja vuelve a tener un papel destacado, con desarrollos propios que nos sitúan a la vanguardia mundial en control de calidad en los viñedos, o que facilitan la gestión administrativa de la producción, además de otros en los que se facilita información exhaustiva, en tiempo real, de todo lo que sucede en el mundo del vino. No son sino las obligaciones del liderazgo: prescribir, marcar tendencias, innovar.

El tercero de nuestros elementos diferenciadores son nuestras gentes. Son las personas que habitan en la Rioja. Aquellos que, día a día, dan un ejemplo de trabajo, sacrificio, espíritu emprendedor y compromiso con su tierra. Ellos son los verdaderos protagonistas de la vida pública. Ellos son los principales actores de los procesos innovadores.

El mito político, social y económico en que se ha convertido el concepto de "Sociedad del Conocimiento", entendida como aquella que permite que cada vez más personas sean más libres teniendo mayor acceso a la información, utilizando para ello la tecnología, supera con creces el ámbito local o regional para constituirse en un verdadero reto global.

Podemos entender el Conocimiento cómo la capacidad de tener un criterio propio que nos impulsa a obrar de acuerdo a nuestra verdad de las cosas. En La Rioja es importante el criterio de los riojanos, es fundamental desarrollar las infraestructuras necesarias para que estén, cada vez, en mejores condiciones de elegir, su verdad es el motor que a todos nos guía.

Por ello, la Sociedad del Conocimiento en la Rioja está especialmente orientada a que las personas, nuestro mayor activo, estén involucradas en este gran proyecto común y se sientan partícipes emocionalmente de la construcción del futuro, trabajando con un interés común; una Rioja mejor.

Para que empresarios, trabajadores, profesionales, autónomos, investigadores, docentes, puedan hacer suya la innovación, puedan sentir la seguridad de contar con los recursos necesarios para abordar el futuro sin temores, desde el Gobierno de La Rioja, y de la mano de asociaciones empresariales, sindicatos o de la propia sociedad civil, hemos desarrollado un conjunto de infraestructuras que abren fronteras y derriban muros para que los principales sectores productivos de nuestra región puedan seguir liderando nuestro desarrollo socio-económico.

En este camino iremos una vez más de la mano de la Universidad de La Rioja, colaborador imprescindible en la investigación y la innovación.

El Centro de Investigación y Desarrollo Agrario, el Centro Tecnológico de la Industria Cárnica, el Centro Tecnológico del Champiñón o el Centro de Investigación de Envases de IV -V Gama son una muestra palpable de esta realidad. Como lo será en breves días el Centro Tecnológico del Calzado, que se convertirá en piedra angular de los procesos innovadores del sector en España. O el futuro Parque Digital de Logroño, iniciativa privada que cuenta con todo el apoyo de la Administración.

Pero, además de crear escenarios, tutelar programas, prescribir línea de trabajo, colaborar con los empresarios o romper fronteras, desde el Gobierno de La Rioja queremos ir más allá.

Desde el Gobierno de La Rioja entendemos que para lograr un desarrollo real de la Sociedad del Conocimiento, asentada sobre un proyecto innovador en nuestra región, tienen que darse dos condiciones.

Una pasa por la conversión del Conocimiento en factor crítico para el desarrollo productivo y social de La Rioja. Nuestra capacidad para ser cada día más competitivos tiene que venir dada por aplicar el conocimiento a los procesos innovadores y aumentar, día a día, nuestra diferenciación. Esta dinámica debe ser especialmente acusada en la pequeña y mediana empresa riojana, gran protagonista de nuestro tejido productivo y de nuestro despegue económico.

Durante los próximos años en el Gobierno de La Rioja queremos estar muy próximos a los empresarios riojanos. Queremos que sientan nuestro apoyo, que sepan que cuentan con la información necesaria para poder adentrarse en proyectos de mejora de sus empresas sin miedo a la soledad.

La otra condición sería el fortalecimiento de los procesos de aprendizaje como medio para asegurar que el conocimiento y su transformación en resultados útiles sea real. Y para ello la formación juega el papel central.

Y para dar cumplida respuesta a estas dos condiciones hemos desarrollado el Centro Tecnológico La Fombera, verdadero centro del saber innovador, gran casa común de los empresarios riojanos, lugar de encuentro entre profesionales de la innovación y la gestión y piedra angular de la relación entre administraciones públicas, empresarios, profesionales y universidad; gran centro de transferencia tecnológica y de creación de conocimiento que cada día tendrá mayor protagonismo en este proyecto singular.

Desde este Centro Tecnológico desarrollaremos un proyecto propio, en el que la formación, la divulgación, la creación de tendencias, los servicios dirigidos a la comunidad empresarial, el desarrollo de 'proyectos demostración' y la innovación aplicada tendrán un protagonismo destacado.

Y todo ello, de la mano de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja, que asume el liderazgo pleno en la creación y aplicación de políticas activas dirigidas a la mejora permanente de la capacidad competitiva de nuestras empresas.

De igual forma que, de la mano de la Fundación Rioja Salud, participará de forma activa en la consolidación del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja, dentro de otro de nuestros grandes proyecto innovadores: el desarrollo de un modelo sanitario propio de los riojanos, público y gratuito, de calidad y en el que la tecnología, los profesionales y la innovación estén siempre en vanguardia, al servicio de los ciudadanos.

La tecnología es un medio; el conocimiento, un fin; la innovación, una obligación; La Rioja, una obsesión; los riojanos, la motivación continua; el futuro, una meta cada vez más cercana.

La Agencia del Conocimiento y la Tecnología del Gobierno de La Rioja tendrá la responsabilidad de poner la mejor tecnología disponible al servicio de las organizaciones, de ser el socio leal de todas las entidades públicas y privadas que participen en todos los proyectos y de ser capaz de transformar toda la ingente cantidad de información que se manejará en 'materia prima' para nuestro capital intelectual.

Nuestra propuesta renovada por seguir construyendo región necesita de vuestra colaboración, del esfuerzo conjunto y del compromiso compartido de instituciones, empresarios, organizaciones sociales y sindicales, universidad. Y eso es lo que una vez más os solicito.

Volviendo a citar a José Ortega y Gasset, "Sólo cabe progresar cuando se piensa en grande, sólo es posible avanzar cuando se mira lejos". Con la creación de La Agencia del Conocimiento y la Tecnología los riojanos confiamos en un proyecto con altura de miras en un horizonte lejano.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja