25 de noviembre de 2011

Sr. Presidente de la Cámara Oficial de Comercio e Industria de La Rioja, Sr. Presidente de Bankia, Premiados, Señoras y señores:

Me siento especialmente honrado de poder participar hoy en este acto de entrega de los Premios a la Internacionalización 2011, que concede la Cámara Oficial de Comercio e Industria de La Rioja a las empresas riojanas que se han distinguido por su espíritu emprendedor y su afán exportador, pues acabamos de vivir dos acontecimientos que, singularmente en estos tiempos de grave crisis económica, nos permiten mirar al futuro con optimismo.

En primer lugar, los españoles han otorgado una amplia victoria al Partido Popular, depositario de la confianza mayoritaria de los españoles en las elecciones generales que se celebraron el pasado 20 de noviembre en nuestro país. Tras largos meses de incertidumbre, los españoles han dado un mandato claro al PP: trabajar todos juntos y sumar esfuerzos para acometer las reformas que España necesita para salir adelante, crear empleo y crecer económicamente.

Por otra parte, los últimos datos conocidos día atrás sobre las ventas de bienes y servicios en el exterior han marcado un nuevo dato histórico. Las exportaciones riojanas han alcanzado los 1.129 millones de euros en los nueve primeros meses de 2011, lo que supone que han crecido un 23,2% con respecto al mismo periodo del año anterior, un 5,9% más que la media española. Además, La Rioja ha sido la segunda comunidad con mejor comportamiento.

En este contexto se procede hoy al emblemático acto de entrega de los Premios a la Internacionalización 2011 y convendrán conmigo en que, a pesar de los negros nubarrones que se ciernen sobre la economía, hay motivos para la esperanza. Hay razones para pensar que los españoles podemos recuperar la confianza en nosotros mismos si somos capaces de pasar página y, desde ya, empezamos a aplicar una política económica seria y fiable.

Por eso, resulta muy significativo para mí que hoy nos acompañe en Logroño el actual presidente de Bankia, Rodrigo Rato, a quien saludo con afecto, pues él fue el motor del cambio económico que experimentó nuestro país a mediados de los años 90, conocido como el milagro económico español. Rodrigo Rato constituye un claro ejemplo que ilustra con acierto lo que somos capaces de hacer los españoles cuando nos lo proponemos.

Hoy, es necesario recordar que, en 1996, la tasa de desempleo era muy alta, el 23%; el número de parados ascendía a 3,7 millones y la Seguridad Social estaba en quiebra, lo que obligó a pedir préstamos para pagar las pensiones. Entonces, con gran esfuerzo y las ideas claras, España experimentó un cambio político y económico, que hizo posible la apertura del ciclo de crecimiento sostenido más largo de nuestra historia, la creación de 4,2 millones de empleos en ocho años y la entrada de nuestro país en el grupo de cabeza del euro.

Los españoles tienen que saber que hay razones para el optimismo, aunque en el horizonte inmediato podamos encontrarnos con algunos datos de paro que lógicamente acrecienten nuestra preocupación. Pero, para ello es fundamental embridar esta situación e impulsar un plan de reformas para los próximos años, basado en políticas económicas consistentes que ya han demostrado su eficacia. Si creamos un marco seguro, estable y lo más flexible posible para generar empleo, habremos resuelto los retos del presente y puesto los cimientos de nuestro futuro.

En ese futuro cercano va a ser crucial la forma de afrontar el reto de la internacionalización. Es evidente que la apertura de los mercados ha brindado una oportunidad que los riojanos hemos sabido aprovechar. En la actualidad, más de 500 empresas riojanas están presentes en el extranjero, entre ellas las tres que hoy han visto reconocida su trayectoria exportadora y su contribución para dar un nuevo impulso a la proyección de nuestra tierra.

Las tres empresas premiadas este año, a las que transmito mi más sincera felicitación, condensan algunos de los valores que tanto caracterizan a los empresarios riojanos: la fuerza, la solidez y la resistencia, que si siempre han sido necesarias, hoy resultan aún más imprescindibles que nunca para aprovechar las nuevas oportunidades que se nos ofrecen y dar respuesta al difícil reto que nos hemos marcado: la creación de empleo.

Bodegas Muga es fuerte como el roble de sus barricas, donde reposa el vino que da nombre a nuestra tierra y que nos ha hecho universales. Su firme vocación exportadora le ha llevado a vender en el exterior el 40% de lo que factura y a franquear las puertas de Asia, abriéndose camino desde Haro y siendo hoy un referente de la simbiosis entre tradición y modernidad en un sector estratégico para los riojanos como es el vino.

El Grupo Elastorsa es sólido como las suelas de caucho o los termoplásticos elastómeros vulcanizados que produce en Arnedo. Casi el 50% de su producción está destinada a los mercados exteriores, dando servicio a grandes grupos multinacionales y habiendo establecido centros productivos en Francia y Eslovaquia. Hoy, constituye un ejemplo de la calidad, el diseño, el respeto al medio ambiente y la innovación con sello riojano.

Finalmente, el Grupo Morón es resistente como los tejidos técnicos que fabrica también en Arnedo desde hace quince años, destinados a los sectores de la seguridad y la salud, entre otros. Su compromiso con la internacionalización se refleja en el dato de que la mitad de sus ventas se ha registrado en el exterior: en Europa, Australia, América y en los mercados emergentes de India y China. A día de hoy, es líder mundial merced a su apuesta por la investigación y el desarrollo.

Señoras y señores.

Estas tres empresas riojanas a las que hoy reconocemos con los Premios Internacionalización 2011 nos están mostrando el camino a seguir: salir fuera y explorar nuevos mercados, porque nuestra tierra tiene grandes posibilidades de expansión y mucho que ofrecer. Desde el Gobierno de La Rioja estamos ayudando a nuestros empresarios en todo lo posible para que sigan aumentando en competitividad y mejorando la proyección exterior de la región.

Por eso, a pesar de los ajustes a los que nos ha obligado la crisis, desde el Gobierno de La Rioja hemos mantenido la inversión destinada a las políticas de apoyo a la internacionalización en los Presupuestos para 2012. En concreto, hemos asignado 5,3 millones de euros a la expansión internacional de nuestras empresas y vamos a realizar un esfuerzo especial para ayudar a los empresarios dispuestos a salir al exterior y a aquellos que quieren apostar por nuevos mercados.

Es frecuente oír que la internacionalización no es una opción, sino una obligación. A mi entender, la internacionalización es una actitud que define el carácter emprendedor de los riojanos y la confianza en sus capacidades. No es casual que los riojanos hayamos demostrado una mayor resistencia a la crisis o que presentemos menos paro que el conjunto de España, con un diferencial de más de cuatro puntos.

Según los datos de enero a septiembre de este año, la balanza comercial de La Rioja es positiva, con 290 millones de euros, mientras que el déficit de la de nuestro país es uno de los mayores de la zona euro. Quiero recordar también que la tasa de cobertura de La Rioja es la tercera mejor de toda España, con un 135% frente al 82% de la media nacional, y que las exportaciones riojanas alcanzaron un récord histórico en 2010 con 1.268 millones de euros.

En definitiva, los riojanos sabemos hacer las cosas bien. Hemos comprobado en el pasado que el esfuerzo tiene un fruto y también hemos demostrado que podemos ser competitivos y crear empleo. La internacionalización, la innovación y la formación son palancas que pueden impulsar la salida de la crisis y ayudarnos a regresar con paso firme a la senda del crecimiento. Pero, para ello es fundamental que los empresarios riojanos sigáis trabajando con el rigor y el compromiso con esta tierra que siempre os ha caracterizado. Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja