24 de diciembre de 1999

Queridos riojanas y riojanos.

En estas fechas navideñas, tengo la gran alegría de dirigirme a vosotros, riojanos y riojanas, para manifestaros, en mi nombre y en el del equipo de Gobierno, nuestro más profundo deseo de que la paz y la prosperidad llenen el próximo año que está a punto de comenzar.

Cerramos un año más para encarar el 2000, puerta de un nuevo milenio. Un momento inigualable para repasar lo realizado y poner todo nuestro empeño en construir un futuro que se abre ante nosotros lleno de posibilidades.

Permitidme que, en un momento como éste, exprese mi legítimo orgullo por vivir y trabajar para La Rioja, para esta tierra que tiene ante sí grandes oportunidades e importantes metas y que disfruta de una importante potencialidad para el progreso.

Pero, para ser capaces de aprovechar ese porvenir, no debemos perder de vista años pasados, estos últimos del siglo XX, en los que La Rioja ha sido capaz de proyectarse hacia el exterior con un nombre propio y, dentro de sus fronteras, de crecer asumiendo retos y desplegando capacidades.

Así, la Reforma del Estatuto de Autonomía y la asunción de competencias, como la gestión este mismo curso de las enseñanzas no universitarias, han convertido a la ampliación de nuestra capacidad autonómica en uno de los hitos de desarrollo regional de estos últimos años.

Unos a?ños en los que también hay que destacar la constante lucha contra la desigualdad territorial entre Comunidades Autónomas y que ha desembocado en una significativa y prometedora unidad de acción con las fuerzas sociales y económico-empresariales.

Esta unidad de actuación también ha sido factor destacado en la firma y desarrollo del Pacto por el Empleo. La creación de puestos de trabajo ha sido preocupación prioritaria dentro del empeño constante por avanzar en la construcción de una sociedad solidaria.

El balance resulta positivo: el año termina con un porcentaje de desempleados que no supera la cifra histórica del 7%. La renovación del Pacto por el Empleo es una baza de optimismo para la continuidad de esta tendencia y aspiramos como colectividad al Pleno empleo.

Este año que ahora termina ha forjado también el futuro, en la individual libertad de sus ciudadanos, que han revalidado su confianza en su Gobierno.

Con la confianza depositada por los ciudadanos, el Gobierno de La Rioja ha seguido trabajando por la Comunidad y hoy, como Presidente de la Comunidad y como Presidente del Gobierno de La Rioja, tengo que manifestar que los riojanos hemos llegado a donde estamos porque creemos en nosotros mismos, participamos de la voluntad de crecer y superarnos y tenemos confianza en nuestras aspiraciones colectivas como Región.

Dentro de estas aspiraciones, los servicios sociales y sanitarios han visto una importante mejora, que se incrementará en el futuro. Al reformado Hospital de La Rioja, en Logroño, se une la construcción del Hospital de Calahorra, prácticamente listo para su inauguración en los próximos meses. Un centro que dará servicio a más de 65.000 habitantes de La Rioja Baja, que ya no deberán desplazarse para recibir algunos servicios médicos.

Un capítulo al que hay que unir, además, el proyecto de creación, en Logroño, de la Residencia para enfermos de Alzheimer, que estará en marcha para el año 2001. Todo ello, sin olvidar la aspiración competencial en materia sanitaria, hoy en fase de estudio y evaluación.

Acabamos 1999 formulando una apuesta importante de futuro, como fuente más destacada de desarrollo: el turismo

Un turismo cultural, en el que ocupa lugar primordial San Millán, pero que también presenta otras alternativas como las rutas de las icnitas, el vino o el Camino de la Lengua. Todas ellas son merecedoras de nuestro propio reconocimiento y de ser reconocidas entre los bienes Patrimonio de la Humanidad.

Nuestro esfuerzo y nuestra mirada están puestos también en la construcción de un Palacio de Congresos y en la rehabilitación y mejora de Valdezcaray, unas infraestructuras necesarias para nuestra Comunidad.

El turismo en La Rioja es también naturaleza. Ahí tenemos espacios como el Parque de Sierra Cebollera, las sierras de Cameros y la Demanda o la red de casas rurales. Mantener y mejorar nuestro Patrimonio natural debe ser la llave para atraer un turismo de calidad.

Generar calidad de vida para todos, practicar el diálogo y la tolerancia, combatir para eliminar los brotes de racismo y xenofobia, aceptar la diversidad y extender la solidaridad son hoy valores de referencia que han de presidir los comportamientos sociales de un próximo siglo, en el que la SOCIEDAD DEL BIENESTAR debe subyugar intereses particulares y poner a LA PERSONA en el centro de la acción política, de la vida social.

Debe ser así con más razón en momentos como los actuales, en los que, con enorme tristeza, vemos como la violencia terrorista amenaza otra vez la convivencia pacífica de los ciudadanos. Sólo queda decir que, vascos o no, todos debemos unir nuestra voz para clamar por una paz definitiva.

Por último, quiero compartir en este momento el recuerdo de quienes nos han dejado a lo largo de 1999 su legado de riojanidad que permanecerá para siempre. A ellos nuestro recuerdo porque han sido "riojanos de veras": Horacio Sáenz Guerrero, Julio Luis Fernández Sevilla, y otros muchos.

También es esta ocasión para enviar, en nombre de toda La Rioja, nuestro saludo lleno de afecto a los que, fuera de nuestras fronteras, son o se sienten riojanos, al que sumo un saludo de bienvenida para quienes en esta fecha nos visitan.

Y a todos vosotros, riojanas y riojanos, también mi saludo y gratitud por permitirme entrar hoy en vuestros hogares.

Concluyo reiterando a todos mis mejores deseos de Felicidad en estos días, en la confianza, ilusión y esperanza de Prosperidad para el año 2000.

Pedro Sanz Alonso - Presidente del Gobierno de La Rioja