20 de mayo de 2005

Como Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja, supone para mí una gran satisfacción poder estar en Polonia en esta Cumbre de las Regiones y las Ciudades, en la cual estamos debatiendo y analizando asuntos de trascendental importancia para el futuro de la Unión Europea.

La promulgación de la Constitución española en el año 1978 supuso, entre otros muchos aspectos, que en un período cronológico que llega hasta nuestros días, el modelo de organización territorial centralizado se haya transformado en uno descentralizado.

Este proceso de transformación ha sido y es garantizado por: la Constitución, los Estatutos de Autonomía, diversas sentencias del Tribunal Constitucional y sucesivos Acuerdos Autonómicos.

La transformación del modelo de Estado en España, se ha producido con un alto grado de consenso y satisfacción. Hay que tener presente que la descentralización del poder es una necesidad, no sólo a nivel de las organizaciones supranacionales, sino también dentro de cada Estado y de cada región.

Junto a la transformación del modelo de Estado, la descentralización ha dado lugar a otras ventajas o éxitos. Por ejemplo, la reestructuración social y política del país. Las expectativas de los españoles, qué duda cabe, se han multiplicado. Los riojanos, gallegos o valencianos, tenemos hoy todos, las mismas oportunidades.

Este elevado grado de descentralización, contó con un elemento vertebrador en todo el desarrollo del proceso: el consenso entre las distintas sensibilidades políticas, sociales y territoriales, conscientes como éramos todos los españoles de la necesidad de buscar puntos de encuentro que hiciesen de la aceptación general de una nueva realidad, piedra angular sobre la que construir una nueva España.

La sociedad española ha progresado como consecuencia del proceso de descentralización. Ese proceso ha sido responsable de que haya mayores dotaciones de servicios públicos, más sensibilidad y mayor participación ciudadana, una mejor gestión de los recursos y más cercanía a los problemas de los ciudadanos. Desde la Administración regional se ha podido dar mejor respuesta y más rápida a los retos para mejorar la calidad de vida y el bienestar social de los ciudadanos.

Resumo que hay tres principios que consideramos irrenunciables:

- Uno, los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. No cabe la discriminación por razón de nacimiento o residencia.

- Otro, el imperio de la Ley y la garantía de la seguridad de las personas. Y, como todos conocemos, esto no es así en España.

- Y, por último, el papel redistribuidor de solidaridad y riqueza entre territorios por parte de los Estados.

La solidaridad entre regiones ha sido un factor determinante para que esto último haya podido producirse.

Soy un firme defensor y mantengo que: no puede haber privilegios entre unas Comunidades Autónomas y otras. Esto es un principio de la Nación española que debe prevalecer y que está recogido en nuestra Constitución que: "reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas".

Precisamente, en esta solidaridad entre regiones se encuentra la base de toda la estructura del Estado. Por eso, La Rioja muestra su rechazo a las voces disonantes que buscan romper ese principio de solidaridad. Un principio que desde el año 1978 ha permitido que el Estado Autonómico se consolidase y sea una realidad.

Todos tenemos que tener presentes al resto de las regiones para aplicar la solidaridad como valor de conciencia. A cambio exigimos que todas defiendan y luchen por ese principio. Y hoy, aquí, ante los representantes de regiones europeas pido que una de nuestras máximas sea la defensa de la solidaridad entre todas las regiones.

El derecho a la autonomía recogido en nuestra Constitución de 1978, no tiene nada que ver con políticas de separación entre las distintas Comunidades Autónomas, ni en relación a la Nación de la que forman parte.

Por todo ello no puede producirse una fragmentación de un país, ni de España, ni de cualquier otro Estado europeo. Porque se pone en riesgo nuestra estabilidad y progreso. No puede clasificarse ni diferenciarse a los ciudadanos ni a las regiones como de primera o de segunda.

El reconocimiento y garantía de la nación española y de su unidad, son perfectamente compatibles con el reconocimiento y garantía de las nacionalidades y regiones que integran España. Y además nos ha permitido desarrollar y acentuar nuestra identidad propia.

Las regiones españolas, mi región, tenemos una identidad propia que defendemos y que hemos desarrollado y potenciado desde que la Democracia inició su andadura en nuestro país. Pero por ello, no dejamos de pertenecer a la Nación española ni al proyecto europeo, ni pretendemos traspasar los límites del marco constitucional español y europeo.

La descentralización es sinónimo de cohesión. Y no podemos permitir que las veleidades de unos cuantos, transformen uno de los éxitos más importantes de nuestra Democracia, en un fracaso.

De hecho, una de las muestras más claras de que el proceso de descentralización ha funcionado en España es que nos encontramos en una segunda descentralización. Un proceso que va a dotar de mayores competencias a los Ayuntamientos, impulsando el principio de subsidiariedad que propugna la Unión Europea, y del que este Comité de las Regiones es la mejor muestra y a la vez tiene que ser también el motor de este proceso.

Siguiendo el modelo de descentralización política hemos acercado los centros de poder político a todos los ciudadanos. Y para que esto se cumpla el modelo de Estado no puede dar lugar a que haya Comunidades y Municipios que tengan privilegios con respecto a otras.

Como conclusión debo reiterar que España es un ejemplo de descentralización y cohesión, dos conceptos que la Unión Europea defiende y que algunos tratan de poner en peligro en mi país.

La Comunidad Autónoma de La Rioja quiere transmitir al Comité de las Regiones su postura de defensa de la descentralización, de la cohesión y de la solidaridad entre regiones, porque cree firmemente que son principios básicos en los que debe apoyarse la construcción de la Unión Europea.

Por ello apelo al Comité de las Regiones a que defienda un modelo que está funcionando en España y cuyo cuestionamiento va en contra del espíritu de la futura Constitución Europea, que nos recuerda que todos estamos "unidos en la diversidad", en un plano de igualdad y solidaridad entre las regiones que no debe quebrarse.

* Este texto puede ser variado, ampliado u omitido en parte por el orador durante su intervención.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja