23 de abril de 2013

Rector de la Universidad de La Rioja.

Presidente del Consejo Social.

Miembros de la comunidad universitaria.Señoras y señores.

Deseo que mis primeras palabras sean de felicitación al profesor Christopher Stuart Butler por el Doctorado Honoris Causa que le ha concedido la Universidad de La Rioja en reconocimiento a sus méritos excepcionales y a su destacada trayectoria profesional y científica.

Una distinción académica, la máxima conferida por esta institución, que viene a refrendar el liderazgo mundial del profesor Butler en la investigación en el ámbito de la lingüística funcional o funcionalismo y que contribuye a poner en valor la vocación universalista de nuestra Universidad.

No es casual que un ilustre lingüista británico, que constituye una referencia imprescindible, a nivel internacional, en el estudio del lenguaje y las lenguas, haya sido honrado con esta distinción (la tercera que se concede) en una comunidad española de tanta trascendencia lingüística.

La Rioja es el lugar donde se escribió la partida de nacimiento de la lengua española y, por eso, el Gobierno de La Rioja se enorgullece de que nuestra Universidad, comprometida con su entorno y abierta al mundo, haya incorporado al profesor Butler a su claustro de Doctores.

Además, permítanme que haga una referencia al libro de la Ciencia y la Sabiduría que se le acaba de entregar: el ‘Libro del famoso Marco Polo veneciano’, una edición en facsímile de la impresa en Logroño en 1529, publicada por Cilengua y que evoca la rica tradición lingüística y literaria de La Rioja.Como se ha dicho, a propuesta del Departamento de Filologías Modernas, esta autoridad mundial en el estudio del lenguaje ha consentido unir su nombre al del Premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa y al del prestigioso científico José Barluenga, lo que demuestra su generosidad y grandeza.

Hoy, igual que ayer, en los años 2007 y 2010, debemos reconocer que no sólo la Universidad de La Rioja ha honrado a estas eminentes personalidades con el más alto honor que puede otorgarles, sino que también ellas han dignificado nuestra Universidad al aceptar pertenecer a su claustro.

Señoras y señores.

Como han puesto de relieve con brillantez y clarividencia el profesor Ruiz de Mendoza y el Rector, a los que felicito por sus respectivas intervenciones, el profesor Butler ha desempeñado una sobresaliente labor profesional, académica y de investigación durante casi cinco décadas.

Como personalidad poliédrica y casi renacentista, ha sabido bascular de la bioquímica o la ciencia de la microbiología hacia la lingüística y el estudio del significado del lenguaje, demostrando una notable inquietud intelectual y una capacidad docente e investigadora deslumbrante.

Su amplia y rica cultura científica, su trabajo prolífico y minucioso, su gran competencia teórica y aplicada, su entrega vocacional al campo de la lingüística, su ingente obra…, han sido abundantemente glosadas en su ‘laudatio’ por el profesor Ruiz de Mendoza.

De entre todo su historial, deseo destacar que, desde su cátedra de la Universidad de Gales, el profesor Butler ha sido innovador en sus estudios del lenguaje, y ha realizado una extraordinaria aportación a través de un libro de referencia, en el que da forma y vida a los modelos funcionalistas.

Además, es necesario resaltar la importante colaboración que desde 1998 ha prestado de forma ininterrumpida a los tres grupos de investigación de la Universidad de La Rioja en el ámbito de la lingüística, lo que ha contribuido a cimentar el gran prestigio académico del que gozan éstos.

Por todo ello, estoy seguro de que la incorporación del profesor Butler como claustral dará lustre y brillo a nuestra Universidad, porque aquel representa la excelencia académica y el compromiso social que han caracterizado a ésta en sus más de 20 años de andadura.

Señoras y señores.

La investidura del profesor Butler como Doctor Honoris Causa nos brinda la oportunidad de reivindicar el lugar que le corresponde a la Universidad de La Rioja, no sólo de puertas hacia adentro, donde tiene un rol central como motor de desarrollo, sino hacia fuera, en el contexto internacional.

La Universidad de La Rioja, enclavada en una tierra conocida por sus vinos y la lengua que une a 500 millones de personas, debe aspirar a un liderazgo, tanto en los procesos formativos como en la investigación, y caminar hacia la excelencia, a través de la internacionalización y la especialización.

Éste es un buen momento para alentar a la Universidad de La Rioja a establecer alianzas estratégicas con otros campus universitarios y a fortalecer su conexión con los distintos centros de investigación del Sistema Riojano de Innovación para promover el talento, el conocimiento y la innovación.

En este sentido, quiero agradecer el papel fundamental que ha desempeñado la comunidad universitaria en la elaboración del IV Plan Riojano de I+D+i, que acabamos de aprobar con una inversión de 378 millones de euros hasta 2016 y que va a ser clave para la recuperación económica.

Hablamos de estrategias compartidas, que también han coadyuvado a convertir La Rioja en un referente en la investigación, documentación y difusión del español, a través de Cilengua, que forma parte del Campus de Excelencia Internacional Íberus y representa nuestro afán universalista.

Ese empeño de asomarnos al mundo es el que nos ha llevado a dar la bienvenida al profesor Butler al claustro de Doctores de la Universidad de La Rioja con la seguridad de que su ejemplo nos servirá de estímulo, tanto en la faceta docente como en el terreno de la investigación científica.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja