15 de noviembre de 2012

Señora alcaldesa,Señor director general de Nueva Rioja,Señor embajador de España para la Diplomacia Cultural,Señor secretario de la Asociación de Academias de la Lengua,Señoras y señores

Cada vez que en el vasto territorio del ámbito hispánico tiene lugar una cita como esta que hoy nos convoca, que tiene como eje central a la lengua que hoy hablamos cerca de 500 millones de personas en todo el mundo y que en el caso de España genera el 16% del valor económico del PIB, es un momento de celebración y también de orgullo. En mi caso, como Presidente de una Comunidad cuyo Estatuto de Autonomía determina entre sus competencias exclusivas "la investigación científica y técnica de la lengua castellana por ser originaria de La Rioja y constituir parte esencial de su cultura", me siento especialmente orgulloso.

Me siento orgulloso, en primer lugar por supuesto, de un idioma que permite comunicarse a tantos pueblos de España y América; de un idioma que más de 14 millones de alumnos estudian como lengua extranjera; de un idioma que, como decía hace muy pocos días el Alto Comisionado para la Marca España, "causa envidia en muchos países".

Aupemos todos, con orgullo de españoles, este idioma tan potente. No lo desprestigiemos en su propia casa. Promovamos con hechos su estudio y difusión; utilicémoslo en los foros internacionales, distingámoslo en internet y despojémoslo, como dice el que será primer conferenciante de este foro, José Luis García Delgado, "de su simbología política"; algo que se consigue –afirma- propiciando un "bilingüismo efectivo", "porque, de lo contrario, no se hará daño al español, sino a quienes se les resta el dominio de una lengua de comunicación internacional. Si a un niño de un pueblo gallego, de una comarca catalana o de un valle vasco se le priva (o se le reduce) el dominio del español, se le hace un flaco favor. La pluralidad de lenguas en España es una riqueza y todos los idiomas son iguales en términos comunicativos, culturales e identitarios, pero solo uno de ellos ha alcanzado el estatus de lengua internacional".

Muy acertadas –a mi modo de ver- estas palabras. Más si tenemos en cuenta lo que dice un informe del Instituto Cervantes, que considera que en el año 2030 el 7,5% de la población mundial será hispanohablante; que en tres o cuatro generaciones el 10% se entenderá en español y que es el segundo idioma de comunicación internacional. Aún va más lejos el Secretario General de la Asociación de Academias de la Lengua, Humberto López Morales, cuando afirma que algunos de los hechos que habían sido proyectados para 2030 son ya una realidad.

No crean que mis propuestas se quedan solo en el marco de un discurso y en el ámbito de las palabras. Con la premisa de lo estipulado en nuestro Estatuto he apoyado siempre y seguiré haciéndolo cuantas iniciativas tengan al español como motor.

Mañana, 16 de noviembre, se conmemora el 40 aniversario de la Convención del Patrimonio Mundial. Dicho tratado, el más ampliamente reconocido, nació para nombrar en el mundo aquellos lugares que son especialmente merecedores de ser incluidos en una lista exclusiva, la de sitios con la categoría de Patrimonio de la Humanidad, sobre los que el gobierno de cada nación implicada debe poner especial celo para que su conservación y difusión toque de lleno la excelencia; un fin para el que no se deben escatimar medios humanos ni materiales.

El Comité de Patrimonio Mundial decidió inscribir los Monasterios de San Millán de Suso y Yuso en la lista de Patrimonio Mundial hace ahora quince años, entre otras razones, por ser el lugar de nacimiento del idioma español, uno de los más hablados en el mundo actualmente y lugar donde, con Gonzalo de Berceo, se inicia también la literatura en español.

No se me olvida el papel tan importante que en la preparación de la candidatura de San Millán jugó entonces el periódico La Rioja. Un apoyo a un lugar y a una lengua que quince años después sigue dándose con más vigor aún si cabe.

A raíz de la declaración, el Gobierno de La Rioja propició la creación de la Fundación San Millán de la Cogolla y, poco más tarde y bajo el amparo de esta, el Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española (Cilengua). Instituciones que trabajan por y para el español, en colaboración estrecha con la Real Academia Española y el Instituto Cervantes y que apoyan iniciativas tan loables y fundamentales como las Jornadas Vocento.

Una cita que alcanza su segunda edición -una muy buena señal- y que lleva por título ‘El español y las TIC’. Una cita en la que, a través del magisterio de los mejores especialistas -a los que aprovecho para agradecer su presencia y su trabajo-, nos acercaremos al papel de estas tecnologías de la información y de la comunicación en la transmisión del conocimiento, en la educación, en el periodismo y en la literatura, además de analizar el valor económico del español.

Como dice el físico y filósofo, Karim Gherab Martín, "el futuro pasa inexorablemente por la innovación sobre todo si se tiene en cuenta la importancia que están adquiriendo en los últimos tiempos las nuevas tecnologías. Pero la innovación no ha de referirse en exclusiva al desarrollo tecnológico [...] es necesario reflexionar sobre el impacto que tienen las TIC". Y esto es lo que se va a hacer aquí durante hoy y mañana.

Queda claro que la lengua, que el español no puede obviar las nuevas tecnologías y, entre ellas, internet. Se volvió a poner de manifiesto aquí el año pasado. Y digo "se volvió", porque ya en 1996, en San Millán, el tristemente fallecido Ángel Martín Municio hablaba de los peligros de abandono de las lenguas a su suerte y de no dejarse tratar por las innovaciones técnicas y afirmaba con rotundidad que "es absolutamente seguro que las grandes lenguas actuales que no sean tratadas por el ordenador no tardarán en degradarse".El marco común europeo de referencia para las lenguas, que forma parte esencial del proyecto general de política lingüística del Consejo de Europa, recoge la petición del Comité de Ministros a los gobiernos de los estados miembros de que "tomen las medidas necesarias para completar el establecimiento de un sistema eficaz de intercambio de información a nivel europeo que comprenda todos los aspectos del aprendizaje, la enseñanza y la investigación en el ámbito de las lenguas, y que faciliten el pleno uso de la tecnología de la información".Todo converge, pues, en el mismo punto: la oportunidad de aprovechar estos nuevos medios. Sobre todo ello se va a reflexionar aquí. En un lugar que ha sabido unir el pasado milenario de la lengua, con su discurrir actual y el porvenir más halagüeño. La Rioja ha sabido mirar al pasado glorioso de las glosas Emilianenses para llevar hoy al español por el camino de las nuevas tecnologías, hacia un futuro que, con el concurso de todos y especialmente de los que tenemos alguna responsabilidad en su estudio y proyección, puede ser verdaderamente alentador para la posición de España en el concierto internacional.

España -como dice el historiador Juan Pablo Fusi- tiene "una grandísima responsabilidad en el mundo, que es el cuidado y la promoción del español como lengua de comunicación internacional que se ha hecho un enorme capital cultural y que es hoy cada vez más lengua de negocios". Sigamos pues por la senda iniciada; es el buen camino y hablemos de sinergias y no de discrepancias; de investigación y avances y no de retrocesos.

Con estos buenos propósitos, que espero hagan también suyos, declaro inauguradas las segundas Jornadas Vocento.

Muchas gracias.

* Este texto podrá ser variado u omitido total o parcialmente por el orador durante su intervención

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja