12 de mayo de 2005

Excmo. y Magnífico Sr. Rector de la Universidad de La Rioja,

Excmo. Sr. Presidente del Consejo Social de la Universidad de La Rioja, Autoridades,

Señoras y Señores:

Deseo, en primer lugar, dar la bienvenida a todos ustedes, Presidentes y Secretarios de Consejos Sociales de las Universidades Públicas Españolas, a La Rioja, a esta tierra que les recibe con su tradicional hospitalidad y que les invita a que la conozcan detenidamente, con el convencimiento de que van a quedar gratamente sorprendidos por las riquezas que atesora, que constituyen la esencia de nuestra identidad y que son la garantía de nuestro futuro.

Riquezas que señalan a La Rioja como cuna del español y de los vinos más prestigiosos del mundo; y que hablan de nuestro esplendoroso pasado, plasmado en un patrimonio histórico-artístico del que se puede disfrutar durante estos meses en Nájera, en la muestra 'La Rioja. Tierra Abierta'.

Para nosotros, para los riojanos, y muy especialmente para el estamento universitario, es un auténtico placer tenerles entre nosotros, disfrutar de su presencia y gozar de la oportunidad de beneficiarnos de sus conocimientos, de su experiencia y de sus propuestas para diseñar una sociedad de progreso y de bienestar asentada en la generación y divulgación del conocimiento como elemento de desarrollo social y económico.

La Universidad de La Rioja les recibe con los brazos abiertos y se honra en acoger, por primera vez, unas jornadas de estas características y de tan alta trascendencia para el ámbito universitario español, inmerso en estos momentos en el ambicioso desafío de converger, en tiempo y forma, con el Espacio Europeo de Enseñanza Superior.

Con su presencia, testimonian el prestigio que esta institución tan querida y respetada por los riojanos ha alcanzado en su todavía breve historia, hasta convertirse en referente para el resto de las Universidades públicas españolas y en un espejo por su capacidad para adaptarse a los retos que va imponiendo una sociedad en constante evolución y cada vez más exigente.

Querida y respetada he señalado, y así lo enfatizo. Querida y respetada porque los riojanos sienten a su Universidad próxima y cercana. Ven en su Universidad un aliado que conecta con sus inquietudes, que está atenta a sus demandas y que les proporciona los instrumentos necesarios para hacer realidad sus aspiraciones. En nuestra Universidad, el conocimiento se conserva, se crea y se traslada a la sociedad. Nuestra Universidad es la máxima referencia científica e intelectual de La Rioja, hasta el punto de que nuestro alto nivel de calidad de vida y de desarrollo económico y empresarial no podría ser entendido sin ella.

Por tanto, la sociedad en general y el colectivo educativo caminan de la mano, en un diálogo fluido y constante, alimentándose mutuamente y en una permanente interacción. La Universidad ha salido al encuentro de los riojanos y se ha encontrado con ellos. Esta sintonía plena y deseada no ha sido fruto del azar. Muchos han sido los condicionantes que la han hecho posible. Y si hay que nombrar una instancia que ha contribuido decisivamente a ello, ésta es, sin duda, el Consejo Social de la Universidad de La Rioja, al que deseo reiterar mi agradecimiento por su desinteresada labor en la persona de su Presidente, Don José Luis López de Silanes, un riojano de matrícula.

Gracias a la suma de esfuerzos de la sociedad y de nuestra Universidad, esfuerzos que el Consejo Social ha sabido aglutinar y canalizar en una dirección correcta, hoy podemos decir con orgullo que la nuestra es una Universidad comprometida con su tiempo y con su tierra; una Universidad competitiva y atractiva; diferente y diferenciada, con identidad propia, una Universidad decididamente riojana.

Por tanto, al inaugurar estas Jornadas, deseo poner de relieve el papel absolutamente fundamental del Consejo Social de la Universidad de La Rioja y también del resto de Consejos Sociales de las Universidades públicas españolas, aquí presentes.

Conforme a lo establecido en el Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades, los Consejos Sociales han sabido cumplir a la perfección con la función encomendada de integrar a la Universidad en la sociedad. De que la Universidad tenga presente la problemática real de su entorno, en el que desarrolla su labor docente e investigadora. Y, a su vez, de que el entorno socioeconómico se aperciba de las necesidades de su Universidad y de las potencialidades de desarrollo y de progreso que éste le ofrece.

De entre todos sus cometidos, hoy quisiera detenerme en uno, por el tema central en torno al cual giran estas Jornadas y por su indudable interés para todos nosotros. Es ése que dice que es función de los Consejos Sociales promocionar y estimular la actividad investigadora de la Universidad, propiciando proyectos de investigación y desarrollo compartidos entre la Universidad y las empresas, así como las políticas de transferencia y difusión de los resultados obtenidos en las investigaciones universitarias.

En La Rioja mucho es el camino andado en este sentido. El aumento significativo en la lectura de tesis doctorales en los últimos años, así como su participación en proyectos regionales, nacionales y europeos de investigación, indican que nuestra Universidad está cumpliendo con su deber, con una presencia muy destacada en el desarrollo del II Plan de I+D+I de La Rioja, una de las principales prioridades de mi Gobierno.

Pero ello no es óbice para reconocer que es necesario dar un nuevo impulso. Un nuevo impulso para que la sociedad considere todavía más a la Universidad como algo suyo. Un nuevo impulso para dotar a nuestra Universidad de unos parámetros de excelencia en un entorno cada vez más exigente. Y un nuevo impulso para convertir a nuestra Universidad en el auténtico motor de la investigación.

Una investigación efectiva, eficaz y práctica, que atienda al compromiso de Lisboa de que Europa sea una primera potencia mundial basada en la competencia y el conocimiento de sus ciudadanos.

En esta línea, es preciso, igualmente, insistir en la necesidad de estrechar las relaciones entre la Universidad y la empresa; en la necesidad de dinamizar la transferencia de tecnología para que las empresas se beneficien de la actividad investigadora de la Universidad, para que se modernicen y para que encaren con éxito el reto de la competitividad y de la internacionalización, dos de los principales pilares del modelo económico riojano.

Estas Jornadas nos van a ayudar, sin duda, a avanzar en esta dirección. La presencia de todos ustedes, auténticos expertos de reconocida valía en esta materia, así lo garantiza.

Todos tenemos muy presente que nos encontramos en un momento crucial para el futuro de nuestra Universidad. Un futuro que viene marcado por la obligatoriedad de converger con el Espacio Europeo de Enseñanza Superior, de acuerdo con la Declaración de Bolonia de 1999.

Ahora le corresponde a la Universidad realizar su aportación (una aportación sin duda histórica) a la construcción europea.

Por tanto, es necesario que realicemos un esfuerzo compartido para desarrollar el espíritu de Bolonia, lo que nos obliga, entre otras cosas, a ajustar las carreras a los requisitos del espacio universitario europeo antes de 2010.

En este proceso nos hallamos.

Sin entrar en mayores profundidades, y al inaugurar estas Jornadas, sólo me gustaría recomendar que este proceso esté presidido por la racionalidad y por la prudencia, y que atienda no a intereses partidistas o particulares, sino a los generales de las Universidades españolas a fin de que entre todos seamos capaces de diseñar el mejor mapa de titulaciones posible.

Se hace necesario el consenso, el diálogo y la colaboración de todas las partes implicadas, aportando ideas y sugerencias.

Desde La Rioja demandamos que el nuevo mapa de titulaciones se adapte a lo que son nuestros rasgos diferenciales, respetando, en su singularidad, la Filología Hispánica y las Ingenierías.

Aspiramos a que nuestra Universidad, que forma ya parte consustancial de la identidad de los riojanos, sea un espejo de nuestra realidad económica, social y cultural.

Queremos que nuestra Universidad, que todas las Universidades, sigan siendo una fuente de progreso y de desarrollo, un objetivo que todos ustedes comparten y que es el que les ha traído a Logroño, Presidentes y Secretarios de Consejos Sociales de las Universidades públicas españolas, a los que deseo reiterar mi más calurosa bienvenida y mi más sincero agradecimiento.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja