8 de abril de 2011

Excelentísimas e ilustrísimas autoridades.Señoras y señores.

Deseo que mis primeras palabras sean de afectuoso saludo a cuantos nos acompañan y de cordial bienvenida a Alfaro, esta querida ciudad que durante seis meses se va a convertir en verdadera capital de La Rioja. En auténtica tarjeta de presentación de La Rioja, reconocida y admirada internacionalmente por ser la tierra con nombre de vino y la cuna del español.

Sirvan también mis palabras de agradecimiento sincero y profundo a cuantos han hecho posible la exposición ‘La Rioja Tierra Abierta. La Fiesta Barroca’, que organizan el Gobierno de La Rioja y la Fundación Caja Rioja. Reconocimiento y gratitud por el gran trabajo realizado y por haber dado lo mejor de sí mismos para que hoy podamos sentir el orgullo de ser riojanos y hacer realidad un anhelo de todos.

Alguien dijo que "solo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto".

Hace once años, entre las ilusiones de los riojanos se hallaba la de organizar, con relativa frecuencia en Logroño o en las cabeceras de comarca, todo un acontecimiento - que nos diera a conocer más allá de nuestras fronteras;- que pusiera en valor los recursos patrimoniales, naturales y culturales de La Rioja, - y que contribuyera a la profunda transformación que nuestra región ha ido experimentando en los últimos tiempos.

Hoy, fruto de ese gran esfuerzo colectivo, inauguramos la quinta edición de la exposición ‘La Rioja Tierra Abierta’, denominada ‘La Fiesta Barroca’ y dedicada a recrear, con imaginación y de manera interactiva, el esplendor del Imperio español en los siglos XVI y XVII, a través de la historia, el arte, la moda, las costumbres o los personajes de la época.

Esta muestra quiere rememorar la gloria de España bajo el reinado de los últimos Austrias, el apogeo de la corte, las manifestaciones religiosas, las conmemoraciones militares, las celebraciones populares y, en definitiva, la vida en Alfaro, que recibió el título de ciudad en el año 1629 por parte del rey Felipe IV, de cuyo entorno formaba parte una familia riojana que dejó su legado en esta Iglesia Colegiata de San Miguel: los Araciel.

Ese espíritu barroco se va a apreciar mediante hermosas piezas religiosas, valiosos documentos históricos, un vestuario espectacular y obras de arte de gran categoría del rico y variado patrimonio español, como las pinturas salidas de los pinceles de Juan Pantoja de la Cruz o Van Dyck.

Pero, este evento no trata de mostrar únicamente una serie de joyas patrimoniales, sino de dar realce y protagonismo a Alfaro, una ciudad que se encuentra en una situación estratégica y que posee- un magnífico pasado, rebosante de historia; - y un prometedor futuro, que necesariamente ha de estar ligado a la explotación racional, responsable y sostenible de este bello marco natural, enriquecido por la Reserva de los Sotos de Alfaro y una de las mayores colonias de cigüeñas de Europa.

Grande es la satisfacción que siento al comprobar el resultado de la suma de esfuerzos y de aciertos entre las distintas Administraciones Públicas, la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño y la Fundación Caja Rioja para conservar y recuperar el patrimonio histórico-artístico de Alfaro, que es de incalculable valor.

La laboriosa y cuidada restauración emprendida en esta Iglesia Colegiata de San Miguel, la mayor de España en ladrillo, construida en la época barroca y declarada Monumento Nacional en 1976, es una prueba fehaciente de la voluntad de un pueblo y el principal legado de esta exposición.

Es ésta una joya de singular belleza y un ejemplo del admirable patrimonio riojano, que ha conseguido recuperar la monumentalidad y la grandiosidad con que fue concebida, hace casi 400 años, y que va a aumentar la autoestima de los alfareños y la confianza en sus propias fuerzas.

Fue Dickens quien dejó escrito que "la verdadera grandeza consiste en hacer que todos se sientan grandes".

Hoy, es un día de alegría y de orgullo para Alfaro por la inauguración de ‘La Rioja Tierra Abierta. La Fiesta Barroca’ y por la apertura de nuevos horizontes de prosperidad y de bienestar.

Señoras y señores.

El barroco o lo barroco, según Eugenio d’Ors, no es meramente un estilo concreto que se desarrolla en un momento histórico determinado, como el Renacimiento o la Ilustración, sino una categoría que se presenta constantemente en la historia y a la que se llega a través de "excursiones a los climas de la nostalgia".

Por ello, lo barroco está indisolublemente asociado con el sentimiento, con la emoción, con el color, con la fantasía, con la pasión…

De ahí que quiera dirigir un saludo especial a los alfareños. ‘La Rioja Tierra Abierta. La Fiesta Barroca’ es un acontecimiento de excepcional interés, que va a permitir a Alfaro presentarse a los ojos de los demás como un paraíso dentro de otro.

Créanme si les digo que es ésta una oportunidad que merece la pena aprovechar y que estoy seguro de que esta extraordinaria exposición va a suponer un antes y un después en la historia de la ciudad.

Es necesario que Alfaro mire hacia el futuro y que los alfareños sean capaces de vincular la recuperación del patrimonio histórico y cultural o la mejora de las comunicaciones y de sus accesos con la dinamización y la gestión del turismo, motor de desarrollo económico y generador de empleo.

El sector turístico tiene un gran recorrido desde el punto de vista económico como multiplicador de actividad en el espacio geográfico que se conforma entre Logroño, Calahorra, Tudela y Zaragoza, en el que viven más de un millón de personas.

Y es propósito del Gobierno de La Rioja que ‘La Rioja Tierra Abierta. La Fiesta Barroca’ sea la base sobre la que se asiente el desarrollo del turismo y del sector servicios en Alfaro dentro del eje del Ebro, como un destino singular capaz de conjugar con inteligencia, con espíritu emprendedor y deseo de excelencia, el patrimonio cultural y natural.

Es evidente que el éxito de la muestra no ha de limitarse a estos seis meses. Y que el resultado también va a estar sujeto a la fuerza y al compromiso de los alfareños, a su colaboración y a su ilusión, para ir construyendo, piedra a piedra, un Alfaro siempre mejor. La alta participación de la sociedad alfareña hasta la fecha, de forma voluntaria y altruista, me hace sentir optimista.

En esta ocasión, saben los alfareños que desde este momento les corresponde a todos y cada uno de ellos la responsabilidad de ser embajadores de La Rioja y de promover nuestra imagen.

Por ello, deseo invitar a todos - a conocer y admirar esta majestuosa Colegiata, - a descubrir y disfrutar con esta original exposición - y, en especial, a afrontar con ambición y esperanza un porvenir lleno de retos y desafíos, pero también de oportunidades y posibilidades, como ésta que se nos presenta hoy y que ha de ayudar a Alfaro a adquirir un nuevo esplendor.

Un esplendor muy especial que va a conseguir alumbrar una época especialmente brillante de la historia de La Rioja.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja