31 de enero de 2007

Comisaria,

Ministros regionales,

En primer lugar quiero agradecerle que haya accedido a reunirse hoy con nosotros en la Delegación de Toscana en Bruselas. Esta oficina regional representa hoy la casa de nuestras cuatro regiones, que como sabe figuran entre las regiones con mayor proyección vitivinícola internacional. Quería también disculpar a la Consejera de Agricultura de Toscana, Sra. Cenni, que habría deseado poder estar hoy con nosotros y que será debidamente informada del desarrollo de la reunión.

Es para mí un honor poder presentarle hoy esta iniciativa fruto del trabajo conjunto de las cuatro regiones y del convencimiento de que "la Unión hace la fuerza". Nuestra fuerza está basada en el modelo eficiente y comprobado que supone la vitivinicultura de calidad europea, en su mantenimiento y en la apuesta por sus potencialidades. Soy un firme convencido del éxito y la singularidad del modelo vitivinícola europeo, basado en la aplicación de unas normas de elaboración tradicionales que han derivado en la producción de los vinos con mayor notoriedad internacional, nuestros vinos.

Esta ha sido la consigna que ha hecho que nuestras cuatro regiones se unan en torno a la defensa de un sector que para nuestro desarrollo económico, social y cultural es prioritario.

El pasado mes de junio, cuando la Comisión presentó su propuesta saltaron algunas alarmas a lo largo de toda Europa, incluyendo nuestras regiones. Estas alarmas han derivado en la situación actual, caracterizada por la convivencia de multitud de opiniones sobre por dónde debería ir la nueva OCM, decantándose por uno u otro sistema en función del beneficio de cada región.

En el marco de este panorama que como regiones europeas vitivinícola que somos consideramos lógico y natural, hemos querido dar un paso más y, por ello, nuestro objetivo ha sido el de buscar consensos y aportar propuestas constructivas y eficaces que la Comisión pueda tener en consideración a la hora de presentar su propuesta legislativa.

Creemos que este es el momento adecuado para reunirnos, cuando la Comisión está consultando a las diferentes Instituciones, organismos y sectores antes de hacer pública su nueva propuesta, ahora es cuando nosotros queremos hacerle llegar nuestro apoyo en algunas medidas que ya existen y nuestra propuesta de replanteamiento a otras de dudosa eficacia.

No se trata de una posición aislada de cuatro regiones, como sabe, el pasado mes de diciembre el Comité de Regiones adoptó un Dictamen sobre esta misma materia. Tuve el honor de ser el ponente, y digo honor porque para mí es un honor poder representar a las regiones europeas en materia de vino. El Dictamen se aprobó por una amplia mayoría, con sólo tres votos en contra, y en esencia recoge buena parte de las recomendaciones que habrá podido estudiar en la posición común de nuestras regiones.

Cuando las regiones vitivinícolas europeas apelamos a nuestros componentes agrícolas, históricos, culturales, sociales y turísticos lo hacemos con el firme convencimiento de la riqueza económica que el sector reporta a nuestras regiones desde todos estos ámbitos. De hecho, compartimos plenamente la filosofía que la Comisión Europea recoge en el título de su comunicación "Hacia un sector vitivinícola sostenible", por eso hoy, a través de este encuentro, le proponemos el camino que nosotros consideramos más adecuado para ello.

Hay historia, hay tradición, hay calidad y todo ello es nuestro capital que debe difundirse. En un marco de consumo moderado y mediante la información adecuada.

Como usted misma decía hace unos días en Berlín, Sra. Comisaria, los vinos de la Unión Europea son "los mejores del mundo" y deben recuperar los mercados que hemos perdido en favor de los países productores del Nuevo Mundo. Debemos dotarnos de instrumentos para que los productores europeos sean capaces de competir con los del Nuevo Mundo. Y esta tarea debe nacer de la confianza en lo nuestro, proyectada hacia unos objetivos ambiciosos para ganar mercados. Es decir, respeto a nuestro modelo basado en la calidad, ya que esa es nuestra principal ventaja comparativa respecto a los vinos del Nuevo Mundo y puesta en marcha de significativos programas de promoción y comunicación de nuestros vinos dentro y fuera de la Unión Europea.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja