1 de junio de 2010

Deseo manifestar, en nombre de esta Comunidad y de la Fundación San Millán de la Cogolla, el inmenso honor que supone, una vez más, Su presencia en este simbólico enclave y darle la bienvenida a este Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española (Cilengua) que hoy se honra con su asistencia.

Quiero expresarle la gratitud que merece el apoyo que siempre hemos recibido de Su Persona y de la de Su Alteza Real El Príncipe de Asturias, nuestro Presidente de Honor, a quien hace algo más de un año recibíamos en este mismo recinto para conmemorar los diez años de nuestra Fundación. Nos emocionaron entonces las palabras del Príncipe agradeciendo a Patronos y benefactores que hubieran sabido impulsar con eficacia su intensa actividad cultural en beneficio de uno de nuestros tesoros más preciados, la Lengua Española.

Unas palabras, Señora, que nos siguen animando hoy y que nos impulsan a realizar cuantos trabajos sean necesarios en pro de este instrumento de comunicación. Hace dos años Su Alteza, con motivo de la celebración del tercer seminario de lengua y periodismo, nos recordó algo que siempre debemos tener muy presente: que "todos somos responsables del idioma, porque nos comunicamos con él y porque es nuestro patrimonio cultural, el de la comunidad hispanohablante".

Además, el hecho de que el español sea hoy uno de los grandes idiomas internacionales que se hablan en el mundo nos obliga a responsabilizarnos también sobre su proyección.

Rememoraba hace unos días unas palabras del Director de la Real Academia en las que decía que "académicos, investigadores y profesores han avivado en San Millán la pasión por la palabra". Una pasión que hace cinco años llevó a dos instituciones, la Fundéu BBVA y la Fundación San Millán de la Cogolla, a juntar sus esfuerzos en su objetivo común de contribuir a la unidad de la lengua y de hacerlo con la celebración de reuniones de trabajo, como la que hoy nos convoca, en las que se debata sobre aquellas cuestiones que se suscitan en torno a la simbiosis que constituyen lengua y periodismo; español y medios de comunicación.

Es evidente que los canales por donde se difunde la lengua son hoy infinitamente más numerosos de lo que fueron ayer. Hasta hace poco tiempo no había ni radio ni televisión ni cine ni prensa o negocios editoriales con tiradas masivas de ejemplares, ni se prestaba tanta atención lingüística a las novedades del mundo como se presta ahora. A esto hay que sumar el hecho de que la gente que lee periódicos o escucha la radio y la televisión es mucha más que la que lee gramáticas y ortografías. Datos estos que llevaron al tristemente desaparecido profesor Lodares a decir que "el típico criterio de guiarse por los clásicos o los autores más reputados se ha quedado obsoleto y que hoy suele ocurrir al revés: los autores más reputados se guían por lo que oyen o ven en la radio, la televisión, los periódicos, el cine o la música…."

Ya en 1993 advertía el académico Gregorio Salvador que "guionistas, asesores lingüísticos, un conjunto de nombres perdidos en los títulos de crédito, está en condiciones de hacer, con buen sentido, mucho más por el porvenir del idioma, no ya que filólogos y escritores sino que todas las Academias de la Lengua juntas".

¿Son los medios de comunicación los que influyen sobre los hablantes acostumbrándoles a usos comunes o son los hablantes los que generan la necesidad de medios de comunicación con una lengua que sirva para todos? Probablemente se dan las dos cosas. Nada mejor que este seminario para debatir sobre todas estas cuestiones. Durante tres días, académicos, lingüistas y periodistas estáis aquí para hacerlo.

Permitidme, Señora, que en este punto dé la bienvenida y agradezca su presencia a las personas e instituciones que van a hacer posible esta importante reunión: a la Real Academia Española, a la Agencia Efe y a su Fundación y, por supuesto, a todos los ponentes y participantes, algunos venidos desde el otro lado del Atlántico. No hay duda de que de aquí, y del trabajo que durante estos días va a desarrollarse en esta Biblioteca, saldrán datos y conclusiones realmente valiosas y que deberán tenerse en cuenta.

Este Seminario hará posible que, una vez más, La Rioja sea punto de referencia de los estudios sobre nuestra lengua, algo que sinceramente agradezco a quienes lo han promovido.

No quiero terminar, Alteza, sin reiterarle nuestro profundo agradecimiento y sin manifestarle el aliento que para nosotros y para nuestra labor supone su incondicional apoyo.

Muchísimas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja