4 de mayo de 2006

San Millán de la Cogolla

Señor Director de la Real Academia

Señor Presidente del BBVA

Señor Presidente de la Agencia Efe

Reverendo Padre Prior

Autoridades,

Señoras y señores representantes de los medios de comunicación

Amigos todos

Decimos en esta tierra, tierra que es también la suya, que "de bien nacidos es ser agradecidos". Por eso quiero que mis primeras palabras en este acto sean de agradecimiento. Agradecimiento, en primer lugar, a todos ustedes, participantes en este Seminario, por haber aceptado nuestra invitación, por haber venido desde tan lejos y por el trabajo que van a realizar en los próximos días. Agradecimiento también a las personas e instituciones que comparten conmigo esta mesa: a la Real Academia Española, a la Agencia Efe y a su Fundación, al BBVA y, por supuesto, a este Monasterio de Yuso, que siempre nos acoge y nos recoge.

Hace apenas un año asistíamos al nacimiento de la nueva Fundación del Español Urgente, Fundéu, destinada a mejorar el uso del español, especialmente en los medios de comunicación. Esta fundación, que en palabras de su presidente, el Director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, es un paso fundamental para la unidad de la lengua, colabora para el cumplimiento de sus objetivos con todas aquellas instituciones relacionadas con la defensa del español. De ahí que, además de la Real Academia Española, estén presentes en su patronato el Instituto Cervantes y la Fundación San Millán de la Cogolla.

Una presencia, la de la Fundación San Millán que va más allá de lo puramente testimonial, como lo prueba este seminario que hoy inauguramos. No es nueva esta relación de La Rioja y la Agencia Efe. Se remonta a años atrás: baste recordar que San Millán de la Cogolla fue testigo de la celebración de los Congresos El neologismo necesario, El idioma español en el deporte, El español y las nuevas tecnologías o El español y los medios de comunicación.

Creo que no podía ser de otro modo cuando el fin último de la Fundéu y el de la Fundación San Millán de la Cogolla, que me honro en presidir, es el mismo: la lengua castellana, el español, elemento esencial y vertebrador de nuestra cultura, una cultura que se extiende a uno y otro lado del Atlántico.

España y América proyectan, a través de su cultura, su madurez como pueblo. La cultura americana ha sabido mantener sus puertas abiertas, asimilar influencias y hacer de ellas un patrimonio de gran complejidad y original personalidad. Una América y una España diversas pero unidas por una lengua que permite hablar con orgullo de una cultura común que marca a todos aquellos que hablamos español. España es inexplicable sin su proyección hacia América y a esa cultura común hispánica debemos hoy nuestro lugar en el mundo.

El reto que tenemos planteado es, en definitiva, incorporar el español y la cultura en español a las grandes áreas de influencia como lengua internacional y como cultura de prestigio. Somos conscientes en La Rioja de que una lengua que salió de uno de sus monasterios, el de San Millán de la Cogolla, una lengua que mostró su ímpetu cultural desde muy temprano, sin embargó multiplicó su dimensión en América, donde no sólo arraigó, sino que fructificó de tal modo que su centro vital no está únicamente en España.

Esa lengua que salió de aquí torna de nuevo a este lugar. La traen ustedes, más rica, más grande. Ustedes que la usan, que la escriben y la hablan, ustedes que la enaltecen cada día en sus periódicos y revistas, en sus radios y televisiones.

Desde su constitución en 1998, esta Fundación, tan entroncada con la lengua que nos es común y deseosa de preservar este maravilloso instrumento de comunicación, quiso servir de vehículo y de marco para que todos sus protagonistas puedan encontrarse: los custodios del idioma y sus usuarios, y, entre estos últimos, sin duda ustedes son los que más intensamente lo utilizan.

Decía el gran escritor Octavio Paz que "la primera palabra, la palabra que funda a todas las palabras, es la palabra compartida". Quizá, no hay palabras más compartidas que las que se escriben, se leen o se escuchan en un medio de comunicación. A unos y a otros nos compete cuidar, defender y difundir el español. La unidad de la lengua es un bien que importa defender en el seno de la comunidad hispanohablante. Debemos conocer cómo es nuestro idioma y, de acuerdo con este conocimiento, establecer cómo debemos usarlo. Nuestro idioma es un modo de ser, una forma de cultura, algo más que un código de señales, que hoy, tengámoslo presente, se extiende por doce millones de kilómetros cuadrados y es casi el único vínculo que une a más de cuatrocientos millones de seres humanos. En la actualidad, la prensa, la radio, la televisión e Internet ejercen una influencia idiomática superior a la del sistema docente. Sin exageración puede afirmarse que el destino que aguarda al español -o a cualquier otro idioma- está en poder de aquellos medios.

Por eso es tan importante su presencia aquí, en esta región en la que la lengua española se puso por primera vez en escritura. Y por eso en la Fundación San Millán de la Cogolla hemos hecho de la lengua nuestro fin primordial. Somos herederos de un trascendental legado: a las primeras muestras gráficas del romance español se suma la aportación poética excepcional del primer poeta de nombre conocido de nuestra literatura, Gonzalo de Berceo. Por ello, nos sentimos responsables con esta deuda histórica. Con más fuerza si cabe desde que San Millán y sus Monasterios de Suso y Yuso recibieron uno de los más altos reconocimientos mundiales: ser Patrimonio de la Humanidad.

Una de nuestras principales prioridades radica precisamente en la conservación de los monasterios emilianenses y en el estudio y difusión del español. En estas tareas está embarcada la Fundación San Millán de la Cogolla, constituida en octubre de 1998, y que ha conseguido aglutinar, bajo la Presidencia de Honor de Su Alteza Real el Príncipe de Asturias y en torno a sus objetivos, a empresas y personas comprometidas con la defensa de este importante patrimonio que nos pertenece a todos. Una Fundación que se ocupa de la restauración y rehabilitación de estos lugares. Una Fundación que entiende en toda su dimensión la responsabilidad que tiene encomendada para que el español continúe avanzando y siga siendo "la liga más fuerte de nuestra comunidad", en expresión de Carlos Fuentes. Para que el castellano alcance la proyección mundial que le corresponde y para que siga participando en primera línea de fuego en todos los campos donde se defina el futuro de la ciencia, de la política, de los negocios, de la cultura y de la economía.

Con ese afán, la Fundación San Millán ha propiciado cuantos debates e iniciativas han sido precisas para analizar la divulgación del español. Cabe citar aquí el Encuentro Internacional de Directores de Departamentos de Español de Universidades de todo el mundo. Otro encuentro de suma trascendencia fue el que citó a todas las Academias de la Lengua Española en 1999 o el que convocó a directores de periódicos escritos en español de más de veinte países. Y ha sido en San Millán de la Cogolla también donde los académicos asumieron el compromiso de encarar la confección del Diccionario Histórico de la Lengua Española, una vasta empresa que deparará incontables beneficios a nuestro acervo cultural. Tengo que agradecer aquí la inestimable y entusiasta ayuda que nos está prestando la Real Academia Española, que ha reafirmado la capitalidad de San Millán de la Cogolla como corazón y cuna del idioma y que ha elegido, como lugar simbólico, el Monasterio de Yuso para presentar todas las iniciativas que ha promovido con este propósito. Entre ellas, me enorgullece señalar que fue aquí donde se puso de largo la nueva Ortografía, por primera vez panhispánica y un claro ejemplo de respeto a los modos de hablar que se prodigan al otro lado del Atlántico. Y, bajo las mismas premisas, acogimos otro común proyecto de todas las Academias de la Lengua: el del Diccionario panhispánico de dudas.

La Rioja, tanto por su trascendental papel histórico en la configuración inicial del español, como por haberse convertido en la actualidad en un auténtico referente simbólico de esa lengua, se siente particularmente comprometida con su estudio y promoción. Para seguir contribuyendo a este fin y dando continuidad a una labor que históricamente se realizó con especial rigor en el escritorio emilianense, una labor que, como les he dicho, desde 1998 viene asumiendo y protagonizando la Fundación San Millán de la Cogolla, el Gobierno de La Rioja decidió crear a través de esta Institución, el Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española. Un centro que estará al servicio de la lengua y, sobre todo, de sus hablantes.

Un centro de estudios superiores y de investigación estrictamente profesionalizado. Un centro internacional, con investigadores propios cualificados, pero respaldado y nutrido científicamente por los departamentos universitarios, nacionales y extranjeros, y por las academias de España y de los países de habla española. Un centro de investigación único en el dominio hispánico con tal envergadura y proyección científica. Un centro que, desde ahora mismo, pongo a su servicio.

Como Presidente del Gobierno de La Rioja y de la Fundación San Millán de la Cogolla, les agradezco sinceramente que hayan viajado desde tan lejos, aunque no hay distancias entre corazones hermanos. Y quiero acabar con un deseo: que sigamos haciendo de esta lengua, híbrida y abierta, de esta lengua que nos hermana, el símbolo y el ejemplo de la apertura, de la tolerancia y de la integración de la diversidad. Hagamos de la lengua española, de la que todos somos copropietarios, la seña de identidad de nuestros pueblos.

Y, sin más, declaro inaugurado este Seminario Internacional "El español en los medios de comunicación de los Estados Unidos".

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja