10 de noviembre de 2006

Estimados colegas del Comité de las Regiones,

Señoras y señores,

Quisiera en primer lugar darles la bienvenida a esta tierra que como todos Ustedes saben es, ante todo, una tierra del vino y de la palabra. La Rioja tiene el doble honor de ser la cuna de la lengua española y también la cuna de la Denominación de Origen Calificada Rioja, una de las denominaciones de origen más antiguas de España y con mayor reconocimiento internacional.

Ambas realidades están profundamente unidas en nuestra tierra desde hace siglos. Las primeras palabras escritas en español que hermanan el vino y la lengua son precisamente del poeta riojano Gonzalo de Berceo.

La Rioja es tierra de hacer y de hablar del vino y, desde este Gobierno nos esmeramos permanentemente en convertirla en referencia de esta materia. Prueba de ello es la celebración, este año, en Logroño, de dos eventos de máximo nivel: El V Foro Mundial del Vino y el Congreso de la OIV.

A estos dos eventos se une el Seminario que hoy nos reúne aquí. No es la primera vez que La Rioja acoge los trabajos del Comité de Regiones, ya lo hicimos en ocasiones anteriores y en una de ellas, en julio de 2001, con un tema íntimamente relacionado a la producción vitivinícola de calidad, como es el tema de las Denominaciones de Origen.

En aquella ocasión, igual que ahora e igual que siempre, defendimos que la evolución del sector vitivinícola europeo y su recuperación depende de la creación de instrumentos que mejoren la calidad de los vinos, su producción y su puesta en el mercado.

La promoción era entonces y sigue siendo en la actualidad una de las batallas pendientes del sector. Promoción que junto a otra serie de retos y reformas pendientes tendremos hoy la ocasión de analizar en las diferentes mesas de trabajo dispuestas en el programa.

Efectivamente, los argumentos que esgrimíamos entonces para lograr la competitividad del vino europeo: calidad, promoción y acceso a los mercados, siguen siendo igual de válidos en la actualidad y deberían ser tenidos muy en cuenta a la hora de confeccionar lo que será la futura OCM del Vino.

Por ello, cuando en febrero de este año, recién nombrado Presidente de la Comisión DEVE, solicité al Comité de las Regiones que introdujera en su calendario un seminario sobre el Sector Vitivinícola, no lo hice de forma gratuita. Ya entonces era consciente de la oportunidad del momento para hablar y debatir sobre el vino y de los retos a los que debe enfrentarse un sector. Un sector que en el que confluyen, por una parte, la competencia exterior natural de un sector económico como éste, y por otra, las peculiaridades que le otorga constituir un modelo integral de carácter social, agrario y territorial. Meses más tarde, el pistoletazo de salida para el debate oficial lo marcaba la Comisión Europea con su Propuesta de Reforma de la OCM, "Hacia un sector vitivinícola sostenible", del pasado 22 de julio.

Debemos congratularnos, pues, de la oportunidad que nos ofrece este encuentro para, tras esta jornada, presentar unas conclusiones serias y fundadas sobre el futuro del sector, que sin duda serán de gran utilidad a la hora de posicionarnos ante nuevas propuestas de las instituciones comunitarias.

Para ello, iniciaremos el debate poniendo en contexto la situación actual del sector vitivinícola en Europa contando con la visión de representantes de las Instituciones comunitarias: Consejo, Parlamento y Comisión Europea.

Junto a ellos intervendrá el Presidente de la AREV, Asamblea de Regiones Vitivinícolas Europeas, institución que yo mismo tuve el honor de presidir entre los años 2001 a 2004. Las regiones vitivinícolas europeas tenemos que estar vigilantes ante los cambios que de forma periódica afectan al sector, e informar de los mismos a aquellas instituciones encargadas de tomar las decisiones finales, en este sentido la AREV constituye una plataforma adecuada que actúa como grupo de presión ante los órganos competentes europeos canalizando la opinión de las regiones que la componen.

También contamos con la presencia de representantes de las regiones europeas de Aquitania, Toscana, Hesse, regiones que junto con La Rioja, constituimos en Julio del pasado año el "Grupo de Trabajo de las Regiones Motores Vitivinícolas en Europa". Los Presidentes de estas regiones hemos firmado una posición común frente a la propuesta de la Comisión. Posición común que hemos transmitido a los representantes de la Comisión Europea y del Parlamento.

Y es que las regiones y municipios tenemos la obligación de preservar el modelo socioeconómico del sector vitivinícola europeo desde una visión integral, teniendo en consideración la importancia territorial, económica, medioambiental, social y agraria del mismo. Por ello La Rioja se ha esforzado siempre por que los cambios sean siempre para la mejora y en beneficio del sector y para lograrlo hemos trabajado mano a mano con el mismo.

Merece la pena resaltar el esfuerzo que ha realizado el sector vitivinícola riojano en este sentido. Hace ahora tres años nació en esta región la Interprofesional del Vino de Rioja como un órgano de gestión y de control del sector y para el sector. Dada la positiva tendencia de los datos de producción y de comercialización del vino en nuestra región, podemos manifestar el acierto que supuso la creación de este órgano e invitamos a los presentes a tenerlo en cuenta para extrapolarlo a sus respectivas regiones.

El trabajo conjunto entre la administración regional y el propio sector ha sido una de las claves del éxito de nuestro modelo, basado en una producción de calidad y en una creencia absoluta en nuestra Denominación de Origen.

Ese compromiso nos ha llevado a implicarnos cada vez más en la defensa del sector y realizar un trabajo más allá de las fronteras de La Rioja, asumiendo como acabo de mencionar cargos internacionales en la AREV, impulsando que se hable del vino en el Comité de las Regiones y participando en proyectos de carácter transnacional como el PHARE de registro de viñedos, un hermanamiento con Rumanía que aborda en este momento su segunda fase.

Prueba de los éxitos cosechados por el mismo es la presencia hoy en La Rioja de una delegación de Rumania, que responde a una doble circunstancia. Por un lado, queremos mostrar cómo los proyectos de cooperación europea exitosos son beneficiosos para las dos partes implicadas en los mismos. Y por otro lado queremos felicitarle por su futura adhesión a la Unión Europea a partir del 1 de enero próximo, incluyéndole ya en los debates del Comité de las Regiones.

Quisiera señalar la importancia del Comité de las Regiones como foro de debate para las regiones y municipios europeos. Este foro ha servido en los últimos meses para que todos nosotros pudiéramos reunirnos a hablar de vino en la Comisión DEVE. Lo hicimos con la presentación del Dictamen sobre la reforma de la OCM del vino el pasado 6 de octubre en Comisión y lo haremos el próximo 6 de diciembre ante el Pleno del CdR.

Quisiera darles algunas claves del Dictamen aprobado en la Comisión e invitarles a participar en el debate, de modo que con las conclusiones extraídas del seminario de hoy podamos enriquecer aún más el Dictamen de cara a su discusión en la Plenaria de diciembre.

Para La Rioja y para los miembros de la Comisión que aprobaron el Dictamen, la Reforma tiene que tener en cuenta los siguientes parámetros irrenunciables:

" La prioridad de orientar la nueva Reforma hacia tres aspectos fundamentales para lograr la competitividad del sector vitivinícola: promoción-comunicación, calidad y presencia en los mercados.

" La toma en consideración del agricultor como principal protagonista de esta Reforma.

" La singularidad del sector y por tanto, la necesidad de mantener una OCM específica.

" El incremento de la subsidiariedad de los Estados y las Regiones en esta materia.

" La armonización de las políticas comunitarias para la búsqueda de la competitividad del sector.

" El rechazo de la propuesta de arranque de las 400.000 hectáreas de viñedo anunciada por la Comisión porque no aporta ninguna garantía de solución real y por lo inaceptable de esta medida en términos de confianza y credibilidad de un sector tan importante.

" La oportunidad de difundir los efectos beneficiosos del consumo moderado de vino avalados por estudios científicos.

La elaboración de los vinos europeos se ha llevado a cabo siempre asentándose en la tradición, la cultura y el saber hacer secular de nuestras gentes, lo que no impide una renovación constante de los mismos, así como el surgimiento de vinos más innovadores que respetan el acervo comunitario conviviendo con los más tradicionales.

Todos los aquí presentes tenemos la responsabilidad de conseguir para Europa un sector vitivinícola sostenible y competitivo, y para ello debemos reflexionar detenidamente sobre qué medidas, que posteriormente se convertirán en normas, nos llevarán a conseguir esta competitividad.

Para realizar este ejercicio debemos tener una visión global que nos permita tener en cuenta todo lo que es y ha sido el sector vitivinícola europeo y el momento delicado por el que atraviesa. Pero, ante todo, no nos puede cegar el rápido recorrido que han logrado otros modelos, utilizando otro tipo de estrategias puramente economicistas y basadas en el marketing que adolecen de una trayectoria como la nuestra y que, al final, no han resultado ser tan eficaces como parecían en un principio.

A todos nos corresponde proponer soluciones, pero también contamos con el derecho a plantear lo que no nos parece bien o lo que podríamos calificar de decisiones precipitadas que no reportarán beneficios a medio o a largo plazo. Me estoy refiriendo al Reglamento Europeo sobre la utilización de virutas para la elaboración de vinos. No parece ésta una medida que vaya a salvaguardar el modelo europeo de denominaciones de origen.

Del mismo modo, reclamamos a las instituciones europeas aquí presentes, que entiendan el sector vitivinícola en toda su dimensión, no sólo como sector agrario, y que no lo utilicen como moneda de cambio en las negociaciones con la OMC a la hora de conseguir concesiones de otro tipo.

En la Denominación de Origen Calificada Rioja, donde el vino representa el 13% del PIB y se incrementa a un 21% si tenemos en cuenta el auxiliar, podemos afirmar que el vino constituye el principal motor de su economía, empleando a más de 14.000 personas que ascienden a 34.000 si tenemos en cuenta a todos aquellos que reciben algún beneficio directo.

La producción vitivinícola, aún siendo el primer objetivo, no es el único factor interesante en este sector. Existen, además, grandes posibilidades en las denominadas nuevas economías conexas al vino: el enoturismo, la arquitectura de las bodegas, las celebraciones en torno al vino, la cultura, etc., Todas ellas pueden ser motores de crecimiento de las regiones vitivinícolas de prestigio.

No podemos tampoco descuidar aquellos aspectos que aportan la diferenciación y el valor añadido que todo sector económico necesita en este mundo globalizado, me estoy refiriendo a la inversión en I+D+i. Ésta debe continuar fomentándose, como excelente herramienta de mejora continua y debe acompañarse de la necesaria formación académica específica, en particular la enología y la viticultura, así como en todas aquellas áreas implicadas en un eficiente desarrollo del capital intelectual.

Quiero destacar en esta área la próxima construcción en La Rioja del Instituto de Investigación Vitivinícola, nacido de la colaboración entre el Gobierno de La Rioja, la Universidad y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que consolidará a nuestra región como referencia nacional e internacional en el sector vitivinícola.

En definitiva y como podrán comprobar durante su estancia entre nosotros, en La Rioja- tierra con nombre de vino- todo gira en torno al vino: nuestro paisaje, nuestra arquitectura, nuestra gastronomía, nuestro turismo, nuestro ocio y, por supuesto, nuestra economía de la que el sector vitivinícola riojano es el motor, tal y como indica el título de este seminario.

Ya sólo me queda agradecerles una vez más su presencia en La Rioja, tierra fascinante de la que espero disfruten, y desearles un fructífero debate que redundará en beneficio de todo el sector vitivinícola europeo.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja