27 de marzo de 2007

Autoridades,

Presidente de la Cámara de Comercio e Industria,

Señoras y Señores:

Supone un motivo de satisfacción inaugurar hoy una nueva edición de Salical-Tecnosalical, unos Salones que consolidan a nivel mundial la imagen de La Rioja ligada a la calidad. A la calidad en su más alta expresión. Una calidad que es conocida, reconocida y valorada fuera de nuestras fronteras y que, por tanto, se comporta como un estratégico factor de competitividad, de desarrollo económico y de progreso para nuestra tierra.

Por ello, mis primeras palabras tienen que ser necesariamente de agradecimiento a todos los que han querido acompañarnos en este entrañable acto. A las autoridades y a los representantes empresariales, comerciales, agrarios e institucionales, que avalan con su presencia el prestigio creciente de esta cita, organizada por el Gobierno de La Rioja y la Cámara de Comercio. Una cita con los productos con un doble control de calidad.

Productos que generan placer, que aportan seguridad al consumidor y que están tan arraigados a la tierra de la que proceden que son garantía de pervivencia de nuestro medio rural, así como del entorno natural, social y cultural a él vinculado. Productos con un gran componente de competitividad y con un enorme potencial de desarrollo, como va a quedar patente a lo largo de estos días.

La calidad es una de nuestras más reconocibles señas de identidad. Es la tarjeta de presentación de los riojanos. Es nuestra segunda piel. Está presente en todo lo que hacemos, en nuestro carácter y en nuestras aspiraciones de futuro.

La Rioja es sinónimo, referente y promotora de la calidad. Sinónimo, porque vivimos en una tierra privilegiada que nos proporciona unos productos excelentes. Referente porque, conscientes de lo que nos ha sido dado, ponemos todos los medios a nuestro alcance para que la calidad esté presente desde la huerta hasta la mesa: en los procesos industriales y de transformación, en la distribución y en la comercialización. Y somos promotores a través de estos Salones que ahora inauguramos y que actúan como un altavoz privilegiado de estos productos que queremos asentar entre las preferencias de los consumidores.

Su gran poder de convocatoria nos indica que Salical- Tecnosalical, Salones que afianzan su carácter profesional y a los que se incorpora en esta edición Vinomaq, son instrumentos de suma importancia para alcanzar nuestros fines. Las 500 empresas alimentarias aquí presentes, el millar de profesionales, los 81 importadores y las diez Comunidades Autónomas y Consejos Reguladores que nos honran con su presencia así lo avalan.

Todos ellos acuden con la confianza de que Salical no sólo es un escaparate para exponer productos con un doble control de calidad, sino un escenario para diseñar el futuro de este sector. Un escenario que da respuesta a la necesidad de promover la interrelación empresarial, de comunicar, de informar y de tomar decisiones para conseguir que la calidad siga siendo un argumento competitivo de primer orden. Decisiones que pasan por una apuesta clara por la innovación, la investigación y la transferencia de conocimientos, así como por la internacionalización de nuestras ventas, conceptos que van a gozar del protagonismo que merecen en estos Salones.

La calidad es nuestra meta. La calidad es nuestra baza clave para luchar en un mundo globalizado. Los cambios tecnológicos, los políticos (con la ampliación del a UE a 27 países y la emergencia de competidores como China o la India) y los cambios económicos han dado origen a la mundialización. Una mundialización que genera una complejidad mayor de los mercados y una exigencia también mayor de los consumidores, que demandan una excelencia que estamos en condiciones de ofrecerles porque todas nuestras políticas se orientan a conseguirla.

En este contexto, nuestra obligación es no sólo mantener, sino incrementar, nuestro potencial competitivo. ¿Cómo? Apostando y comprometiéndonos activamente en la puesta en valor del modelo europeo de calidad.

En La Rioja lo hacemos con un amplio abanico de actuaciones que tienen un primer reflejo en las 19 marcas de calidad que hemos creado para otros tantos productos, frente a las cuatro que poseíamos en 1995.

Nuestro prestigioso vino, de fama mundial, ha sido, es y seguirá siendo referente en la búsqueda de la calidad en su máximo grado y en su defensa a ultranza. Porque nuestros vinos reúnen todas las condiciones para triunfar: están tan vinculados a su origen que dan nombre a nuestra tierra. Ofrecen singularidad y tipicidad. Conforman nuestro paisaje, son garantía de protección medioambiental y factor de desarrollo rural y de ordenación del territorio. Y además poseen cualidades saludables. Virtudes todas ellas extrapolables al conjunto de nuestros productos de calidad aquí expuestos, lo que da como resultado su reconocimiento internacional.

Del mismo modo, en La Rioja buscamos la calidad, y además de una forma decidida, poniendo al servicio de nuestro sector agroalimentario una estratégica red de centros tecnológicos. A los de la Carne y el Champiñón, con los que va a intercambiar conocimientos, se unirá el próximo 2 de abril el Centro de Innovación y Tecnología Alimentaria (CITA) en Calahorra. Un centro que va a permitir orientar la mirada de nuestra industria agroalimentaria hacia los productos de IV y V gama, cada vez más demandados, para ganar así cuotas de mercado y asegurar el futuro de esta actividad empresarial de tanta implantación en La Rioja.

El CITA cierra, por el momento, el círculo de la red de los centros tecnológicos creada, desde la coordinación del Gobierno riojano, los representantes sociales y empresariales y los sectores económicos, para asegurar e incrementar la competitividad de nuestro sector agroalimentario.

Esta sintonía de intereses y esfuerzos conocerá un nuevo capítulo pasado mañana, en el marco de estos Salones. Y aprovecho para anunciárselo. A iniciativa del Gobierno de La Rioja, se va a proceder a la constitución del Comité Asesor de Centros Tecnológicos Agroalimentarios, con una invitación a los sindicatos (generales y agrarios), a los empresarios, a la Universidad de La Rioja y a los propios sectores afectados para que formen parte de él. Este Comité se encargará de marcar las líneas maestras para el desarrollo de la industria agroalimentaria en nuestra Comunidad.

Otra de nuestras pautas de actuación para potenciar el modelo de calidad agroalimentaria es nuestra apuesta por la agricultura ecológica, que tiene reservada un área específica en Ecosalical por la demanda cada vez mayor de los consumidores.

En La Rioja, la importancia de la agricultura ecológica ha ido aumentando desde que en 1996 el Gobierno regional impulsara la creación de una marca de garantía para este tipo de productos. Actualmente, contamos con 265 productores y 64 elaboradores, y una superficie de 8.609 hectáreas.

En justa correspondencia, nuestras políticas a favor de la calidad tienen un reflejo directo en el progresivo incremento de nuestras exportaciones. La Rioja es una de las cuatro Comunidades Autónomas con un saldo comercial positivo. En 2006, superamos por primera vez la barrera de los 1.000 millones de euros de ventas al exterior (1.043, concretamente) y nos colocamos, con el 129,99%, como la Comunidad española con mejor tasa de cobertura.

Con estos Salones, pretendemos avanzar en la estrategia irrenunciable de la internacionalización. Por ello nos hemos preocupado de asegurar la presencia de un gran número de importadores, al tiempo que hemos tomado una decisión inédita, cual es la de programar una doble misión a dos países donde estos productos gozan del entusiasmo de los consumidores: Alemania y Estados Unidos. Dos países a los que podrán acudir nuestras empresas en condiciones ventajosas en sendas misiones comerciales, consiguiendo así un doble objetivo: que Salical salga por primera vez fuera de nuestras fronteras y que se mantenga en el tiempo, lo que constituye una valiosa novedad.

A estas iniciativas se unirán otras en el futuro. Y es que en La Rioja ciframos buena parte de nuestras opciones de futuro en torno a los productos agroalimentarios de calidad. La importancia de este sector es clara: poseemos 874 empresas agroalimentarias (355 de alimentación y 519 de bebidas), con 6.348 empleados, con gran incidencia en el PIB y con una aportación del 30% al VAB industrial regional.

En España la agricultura también tiene un peso importante en la economía de su medio rural, siendo por ello un factor decisivo en el mantenimiento de miles de pueblos.

Dicho esto, hay que añadir que la agricultura y la agroindustria son sectores situados en un escenario de cambios que va a condicionar al sector, cambios que vienen marcados por la reforma de la PAC y por la negociación de OCMs de alto valor: la del Vino y la de Frutas y Hortalizas.

Por tanto, por la importancia de la agricultura y de la industria agroalimentaria, y por los cambios que se anuncian en el horizonte, abogamos por que no se adopten decisiones políticas que puedan mermar las potencialidades que hoy por hoy posee el medio rural como escenario de progreso económico y de desarrollo social.

La agricultura española es una agricultura de calidad, con valor añadido, diferenciación, ligazón a la tierra… Los productos que se exponen en Salical no pueden quedar diluidos en estrategias que les hagan perder competitividad. Para que sean competitivos, se hace necesaria la exigencia a la UE de que distinga los orígenes de las producciones de intercambios comerciales que vienen a parar a Europa. Para que sean competitivos, es indispensable que no se creen agravios. Para que sean competitivos, se necesita también una planificación inteligente y fijar objetivos que trasciendan el aspecto económico e incidan en el aspecto social, cultural y medioambiental de estas producciones.

La Rioja es un modelo de participación sectorial para la gestión de una calidad aceptada en todo el mundo. Este modelo, del que estamos orgullosos, está concebido para permitir a los sectores desarrollar sus intereses sin que se vean entorpecidos por agravios de escasa justificación. Agravios ante los cuales los riojanos vamos a ser beligerantes. Tan beligerantes como lo hemos sido para defender el vino de la catarata de ataques que ha sufrido, el último de ellos concretado en la peregrina pretensión de asimilar nuestros vinos a las bebidas alcohólicas, despreciando sus propiedades saludables y el patrimonio cultural, social y artesanal sobre el que se asienta su prestigio en el mundo.

Los riojanos sabemos lo que queremos, sabemos cómo hacerlo y lo estamos haciendo. Y pedimos que por parte de las instancias españolas y comunitarias se tome como ejemplo La Rioja en aspectos extrapolables para salvaguardar tanto estos intereses como para permitir que el modelo agroalimentario europeo tenga futuro, como un marco adecuado para desarrollar nuestras potencialidades.

Nosotros, los riojanos, creemos firmemente, y así lo venimos demostrando, que este modelo tiene futuro. Y así lo expresamos a través de Salical-Tecnosalical, unos Salones que fueron pioneros en el mundo al acoger únicamente productos con doble control y que hoy siguen siendo exclusivos en la medida en que se preocupan de la calidad a lo largo de todo el proceso, desde la huerta hasta la mesa. Por ello concedemos protagonismo a los expositores y a todos los presentes en estos Salones. Y por ello organizamos una amplia gama de actividades paralelas que tienen por objeto dar respuesta a los principales retos a los que se enfrenta el sector agroalimentario. Retos que se resumen en ofrecer al consumidor lo que demanda: calidad, seguridad, trazabilidad, tradición, historia, cultura y formas artesanales combinadas con las últimas tecnologías.

Con estos Salones, los riojanos renovamos nuestra apuesta por el futuro de la calidad. Con estos Salones, los riojanos renovamos nuestra apuesta por un futuro de calidad para La Rioja.

Con la certeza de que vamos a ver correspondida la ilusión y la esperanza que hemos depositado en estos Salones, declaro inaugurado Salical-Tecnosalical 2007.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja