7 de septiembre de 2007

Ilmo. Sr. Alcalde de Agoncillo, D. José Antonio Pascual,

Sr. D. Reinhold Würth, Presidente de la Fundación Familiar Würth,

Sr. D. Juan Ramírez, Director General de Würth España,

Excmas. e Ilmas. Autoridades,

Señoras y Señores:

Felicito, desde el cariño, el afecto y la más sincera admiración, a la multinacional alemana Würth por la celebración del 30 aniversario de su brillante presencia en España. Pero felicito también a los riojanos, a La Rioja, por este extraordinario museo con que nos obsequia coincidiendo con esta efeméride.

Un museo, un espacio expositivo, que es una obra de arte en sí mismo, una obra de arte bella y sugerente, y que, como tal, se incorpora con todos los honores a la fisonomía visual de La Rioja como un emblema renovador del extraordinario dinamismo de nuestra Comunidad en el ámbito de la creación artística y de la difusión cultural.

Würth siente debilidad por La Rioja, y eso nos llena de una profunda satisfacción a todos los riojanos. Si hace no mucho tiempo esta modélica compañía eligió nuestra tierra para instalar aquí su mayor centro logístico de España, hoy nos honra nuevamente con su generosidad.

Nos honra porque se ha decantado una vez más por La Rioja, de entre el amplio abanico de opciones posibles, para levantar su Museo de Arte Contemporáneo en suelo español.

Un museo que nace con la vocación de convertirse en un escenario del arte contemporáneo de vanguardia a nivel internacional.

Un museo que, como en alguna ocasión ha señalado Juan Ramírez, aspira a ser un centro de peregrinaje para los amantes de la escultura, pero también de la pintura.

Un museo que cuenta con la particularidad de estar erigido en un polígono industrial, lo que le dota de una atractiva singularidad.

Y un museo, en definitiva, que, aunque se encuentra dando sus primeros pasos, ya se ha ganado un prestigio tal que se puede afirmar que su éxito está más que asegurado. Un éxito que no hará sino acrecentarse en el tiempo, para beneficio de Würth y de La Rioja y para una mayor proyección de esta multinacional y de nuestra tierra. Y un prestigio que viene dado por la extraordinaria colección de obras de arte que Reinhold Würh, a quien agradezco su presencia en este acto, ha sido capaz de reunir. De reunir no para su deleite personal, sino para el disfrute general de los apasionados por la pintura y la escultura, lo que habla de su gran talla no sólo empresarial, sino también humana, como gran mecenas del arte que es.

Los riojanos nos sentimos orgullosos, muy orgullosos, de formar parte del selecto club de los Museos Würth, un lujo del que muy pocos lugares pueden presumir.

Desde hoy, nosotros, que somos una referencia mundial por nuestros vinos y por nuestra condición de cuna del español, lo seremos también por nuestro papel en la difusión y promoción de las vanguardias artísticas. De modo que, a partir de ahora, existe una razón más, una razón de peso, para visitar La Rioja, para practicar el denominado, y saludable, turismo cultural. Para visitar esta tierra que supura cultura por todos sus poros.

Los riojanos estamos convirtiendo la cultura es una de nuestras más reconocibles señas de identidad, en un motivo para disfrutar de nuestra tierra, y la creación de museos se enmarca dentro de esta línea. Museos que, como en el que ahora nos encontramos, no están concebidos como meros difusores de la cultura, sino como renovadores de la cultura; no como reproductores de conocimiento, sino como generadores de conocimiento. Museos que se remontan a sus orígenes etimológicos para convertirse en verdaderos 'templos de las musas' o en 'casas de la sabiduría', y no en simples almacenes de objetos, pues, de ser así, estarían condenados al fracaso, y más en una sociedad en la que están actualizándose continuamente, y a una velocidad vertiginosa, los lenguajes de comunicación.

Si hace escasas fechas abrían sus puertas el Museo de Arte Contemporáneo de Haro y el Museo Etnográfico de Briones, a principios del próximo año lo hará el Centro de la Emigración de Torrecilla y el Museo de la Romanización de Calahorra.

Los riojanos hemos hallado en los museos una forma extraordinaria de expresión, de proyección exterior, de atracción de turismo. Necesitamos que se abran los que, por desgracia, permanecen cerrados, y que se creen otros nuevos. A este segundo deseo responde el acto que hoy celebramos, con la inauguración del Museo Würth de Arte Contemporáneo aquí, en Agoncillo, a las puertas de Logroño. Un museo que nace de un grupo empresarial y que, en este sentido, debe servir de estímulo para que la iniciativa privada se involucre en la difusión y promoción cultural, como ya han hecho, y de una manera ejemplar, empresas vinculadas al sector del vino por todos conocidas.

Sólo me resta agradecer a los responsables de Würth, y muy especialmente a Reinhold Würth y a Juan Ramírez, por haber puesto sus ojos, y su corazón, en La Rioja. Por habernos obsequiado con este extraordinario museo que está a punto de abrir sus puertas con una exposición de auténtico lujo. Por haber apostado por La Rioja y por su propósito de apostar también por los artistas riojanos.

Recuerdo que cuando, en diciembre del año 2000, Juan Ramírez me concretó los plazos de instalación de la planta de Würth en Agoncillo, me confesó que esta compañía aspiraba a ser un nuevo vecino de los riojanos, un vecino con ansias de integrarse en la sociedad riojana.

Siete años después de ese encuentro, hoy, cuando damos la bienvenida al Museo Würth de Arte Contemporáneo, tengo que decir que esa aspiración se ha cumplido con creces. Que Würth no es un riojano más, sino un riojano de primera, un riojano como el que más. Un riojano que crea riqueza y puestos de trabajo en nuestra tierra y que nos ayuda en la proyección exterior de La Rioja a través de la difusión artística.

Por todo ello, muchas gracias a los representantes de Würth, gracias de corazón, y mis mejores deseos de futuro para esta empresa y para este museo que los riojanos ya consideramos como propio, como uno de nuestros principales motivos de orgullo.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA