18 de abril de 2007

Excmo. Sr. Consejero de Agricultura y Desarrollo Económico,

Sr. Presidente de la Federación de Empresarios de la Rioja,

Autoridades,

Empresarios,

Señoras y Señores:

Hoy nos reúne aquí un asunto en el que nos jugamos el futuro como región: nuestra capacidad, en un proyecto común, de colocar a La Rioja en una posición de privilegio para poder adaptarse a los cambios que se están produciendo en la economía a escala mundial, esto es, nuestro proyecto innovador.

En el último estudio elaborado de forma conjunta por el Consejo de Lisboa, encargado de supervisar los acuerdos de la cumbre de la Unión Europea en 2000, y la consultora Accenture se llega a una preocupante conclusión: Europa, en estos momentos, es incapaz de formar al personal cualificado necesario para competir en el futuro con Estados Unidos y los países emergentes de Asia, en especial China, en la economía del conocimiento. Si esta situación se consolidase, traería consecuencias imprevisibles.

Y España viaja en el furgón de cola en la Unión Europea. Y suspende en cuatro áreas que son la esencia de la innovación: el gasto en educación e I+D, las universidades de alto nivel, el número de licenciados en ciencia y tecnología y la atracción de estudiantes extranjeros.

En la última Cumbre Europea de Berlín, un informe de la Fundación para el Trabajo destacaba que, si bien en Europa hemos sido capaces de poner en marcha una industria del conocimiento en pocos años con una creación de empleo similar a la de Estados Unidos, no hemos sido sin embargo capaces de hacer crecer al mismo ritmo la productividad, a excepción de países como Suecia, Islandia o Finlandia, que invierten más del 6% de su PIB en innovación.

En el Informe Económico del Presidente del Gobierno de España presentado el pasado lunes en la Bolsa de Madrid, se apuntaban tres grandes áreas de mejora para asegurar un incremento de nuestra productividad y competitividad: una mayor dotación de infraestructuras, más y mejor educación y mayor inversión en I+D+i. Realmente no puedo estar más de acuerdo. Realmente, es prácticamente con lo único que puedo estar de acuerdo de todo lo que se comentó el lunes en Madrid. Realmente no entiendo por qué no se ha invertido más en La Rioja en infraestructuras por ejemplo.

La línea de actuación está clara. La preocupación es compartida. La necesidad de intensificar el gasto público en innovación es clara. La oportunidad que tenemos ante nosotros no debe desaprovecharse.

Y, como decía Ramón y Cajal, "las ideas no duran mucho. Hay que hacer algo con ellas".

En La Rioja se ha venido desarrollando un proyecto innovador diseñado a la media de las necesidades de la región desde hace varios años. Se ha hecho un importante esfuerzo inversor para dotar a los verdaderos protagonistas de los avances innovadores, a las personas y a las empresas, de las infraestructuras necesarias como para poder desarrollar su labor. Se han realizado, además, avances significativos en la creación de sólidas redes de cooperación transfronteriza que hiciesen posible a ambos acceder a información y tecnología que, dentro de un contexto globalizado, se encuentra repartida por los cinco continentes.

Ello ha llevado a poner a disposición de los actores de la innovación un conjunto de Centros Tecnológicos dotados de los recursos necesarios para poder ejercer su labor con plenas garantías.

El primero de los elementos diferenciadores es el vino. Rioja es una de las marcas españolas más renombradas a nivel mundial y su gestión requiere un esfuerzo sostenido en el tiempo en el que la colaboración público-privada cobra carta de naturaleza. Pero, además, La Rioja es sinónimo de vino, de cultura, de calidad de vida, de sostenibilidad; simboliza una propuesta diferente, basada en valores, en sensaciones, en sentimientos.

Para potenciar esta oferta global, desde el Gobierno de La Rioja se están impulsando distintos procesos en los que la innovación cobra un papel capital para asegurar el futuro de nuestros principales elementos diferenciadores, entendiendo por diferencia la capacidad de ser identificables para los demás. El Instituto de Investigación de la Vitivinicultura de La Rioja será el máximo exponente de cómo innovar en todos aquellos aspectos que configuran la oferta singular que, en torno al vino, representamos. Sin duda nos confirmará nuestra posición como exponente mundial de la innovación y centro de referencia a nivel nacional.

La lengua es el segundo de nuestros elementos diferenciadores. El español es un vehículo universal de diálogo, progreso y solidaridad. Y La Rioja está llamada a convertirse en el epicentro de aquellos procesos que persigan reinventar el futuro aprovechando lo mejor del pasado.

Por ello, el Cilengua, Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española, recientemente presentado, es expresión del firme propósito de La Rioja de convertirse en referente de análisis, reflexión, protección y desarrollo del nexo de unión de quinientos millones de personas.

El tercero de los elementos diferenciadores son las personas que componen nuestra sociedad. Aquellas que, día a día, dan un ejemplo de trabajo, sacrificio, espíritu emprendedor y compromiso con su tierra. Ellos son los verdaderos protagonistas de la vida pública y los principales actores de los procesos innovadores.

Taichi Sakaya, el padre de la Revolución Industrial japonesa, decía hace 22 años que la economía del conocimiento denota una transición hacia una producción basada en la ciencia y la tecnología, tal como la intensiva en inversión en tecnologías avanzadas y la educación superior.

La Economía del Conocimiento incluye esos elementos, pero es mucho más que eso. Además de los elementos objetivos, aquellos que la lógica asocia al conocimiento, incluye también los elementos subjetivos.

Es lo que Richard Florida llama "atractividad hacia la clase creativa": la capacidad de una región para atraer talento de primer nivel artístico, de moda y diseño, científico y tecnológico, empresarial y comunitario como principal condición de competitividad global para una ciudad o región.

Para que empresarios, trabajadores, profesionales, autónomos, investigadores, docentes, puedan hacer suya la innovación, puedan sentir la seguridad de contar con los recursos necesarios para abordar el futuro sin temores, desde el Gobierno de La Rioja, y de la mano de asociaciones empresariales, sindicatos o de la propia sociedad civil, se han desarrollado un conjunto de infraestructuras que abren fronteras y derriban muros para que los principales sectores productivos de la región puedan seguir liderando el desarrollo socioeconómico.

El Centro de Investigación y Desarrollo Agrario, el Centro Tecnológico de la Industria Cárnica, el Centro Tecnológico del Champiñón, el Centro de Investigación de IV-V Gama o el Centro Tecnológico del Calzado se convertirán en piedra angular de los procesos innovadores del sector en España. O el Centro ce Investigación Biomédico de La Rioja, el Cibir, que hoy mostramos al público por primera vez , y que, con una inversión de 46 millones de euros, nos sitúa en un horizonte que hace unos años era difícil de imaginar.

Pero, además de crear escenarios, tutelar programas, prescribir línea de trabajo, colaborar con los empresarios o romper fronteras, desde el Gobierno de La Rioja se quiere ir más allá.

Para ello el Gobierno de La Rioja ha desarrollado el Centro Tecnológico de La Rioja, verdadero centro del saber innovador, gran casa común de los empresarios riojanos, lugar de encuentro entre profesionales de la innovación y la gestión y piedra angular de la relación entre administraciones públicas, empresarios, profesionales y universidad; gran centro de transferencia tecnológica y de creación de conocimiento que cada día tendrá mayor protagonismo en este proyecto singular.

Desde este Centro Tecnológico de La Rioja se desarrollará un proyecto propio, en el que la formación, la divulgación, la creación de tendencias, los servicios dirigidos a la comunidad empresarial, el desarrollo de 'proyectos demostración' y la innovación aplicada tendrán un protagonismo destacado.

El Centro Nacional de Formación en Nuevas Tecnologías, el Centro de Innovación y Transferencia Tecnológica y el Centro de Nuevas Empresas de Base Emprendedora serán tres grandes entes tractores de nuestra región en los próximos años, en un proyecto de futuro en el que llevamos tiempo trabajando.

Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios. Así lo han entendido también nuestras empresas, cuatro de las cuales verán reconocida esta noche su ejemplar actuación con los Premios a la Innovación: Talleres Morte, Avanzare, Logrotex y Bodegas Regalía de Ollauri.

Nuestra obligación, al igual que la de nuestras empresas, es seguir invirtiendo en conocimientos. No cabe duda. Por ello es importante reflexionar acerca de lo que hemos hecho en este campo, lo que estamos haciendo y lo que será necesario hacer en el futuro para seguir impulsando nuestra tierra. Foros como el que ahora declaro inaugurado nos ayudarán extraordinariamente a ello.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad de La Rioja