12 de abril de 2007

Excma. Sra. Consejera de Turismo, Dña. Aránzazu Vallejo,

Ilmo. Sr. Alcalde de Logroño, D. Julio Revuelta,

Autoridades,

Señoras y Señores:

La Rioja, la tierra de los grandes vinos, es y quiere seguir siendo un destino privilegiado para los amantes del enoturismo.

Con esa aspiración asistimos hoy a la inauguración de la Segunda Edición del Salón Internacional del Turismo del Vino (Destino Vino), dando en primer lugar la bienvenida, con nuestra habitual hospitalidad, a los que han llegado de otras regiones para acompañarnos y para ayudarnos mutuamente en la tarea de exprimir todas las potencialidades turísticas que el vino encierra en aras a dar un impulso añadido al progreso y desarrollo de nuestros respectivos territorios.

La Rioja se sabe una tierra afortunada en estas lides. Somos la Denominación de Origen con más solera de España. Somos una de las Denominaciones más conocidas y prestigiosas del mundo. Y ahora, gracias a la celebración de Destino Vino, una experiencia pionera en nuestro país, vemos confirmado y consolidado nuestro liderazgo internacional en el denominado universo del enoturismo, una alternativa de ocio con unas enormes posibilidades de desarrollo que estamos dispuestos a aprovechar hasta su última gota.

Todo aquel que llega a La Rioja para conocer nuestra tierra, invariablemente practica el enoturismo. No puede ser de otra forma. Y es que La Rioja es la tierra con nombre de vino. Degustar nuestros caldos es degustar el alma misma de La Rioja, sus aromas y sabores, es paladear la cultura que ha germinado en torno al vino, es disfrutar de unos paisajes donde los viñedos imponen su presencia, es participar de una forma de ser que se ha forjado en torno al vino, y es gozar de unos placeres, como nuestra gastronomía, que hacen comparsa con los extraordinarios frutos de nuestras vides.

Decir Rioja es decir vino. El vino ha estado presente en nuestra tierra antes, mucho antes, de que La Rioja existiera como tal. Hay constancia de que en el año 700 antes de Cristo los pueblos celtibéricos asentados en la zona vendían vino a los comerciantes en el faro de Bilibio, cerca de la ciudad de Haro. Posteriormente, los romanos abastecían sus galeras en el barrio logroñés de Varea. Siglos después, y durante mucho tiempo, los peregrinos a Santiago veían aliviadas sus fatigas en el tramo riojano con un vaso de "bon vino", como versificara el primer poeta en lengua castellana, el riojano Gonzalo de Berceo. Entre nosotros se encuentran las bodegas más antiguas, así como vestigios vitivinícolas que conforman nuestro patrimonio etnográfico como guardaviñas, calados en cuevas de roca y trujales a cielo abierto…

En fin, para qué seguir. Es un secreto a voces que La Rioja es la cuna del vino, de los mejores vinos. Todo aquel que ha probado un Rioja lo sabe. Y muchos de ellos, los que han tenido ocasión de hacerlo, han venido a conocer La Rioja, para disfrutar de nuestros vinos y de todo lo que les rodea.

Son turistas cuyo principal objetivo no es el simple descanso del sol y playa, sino la búsqueda de nuevas sensaciones, de conocimientos, de experiencias, de vivencias que sólo encuentran en las tierras del vino.

La extraordinaria pujanza de esta variante turística, una tendencia que va al alza día a día, es lo que nos ha convencido de la necesidad de pasar de una postura pasiva a otra decididamente activa, para ordenar, articular e impulsar una oferta enoturística que satisfaga las demandas, inquietudes y expectativas de quienes nos visitan, que son grandes.

En La Rioja llevamos tiempo trabajando en este sentido, en el marco del Plan Estratégico para el Desarrollo del Turismo del Vino, a cuyo amparo tantas y tan interesantes iniciativas han visto la luz.

Gracias al impulso decidido del sector público y privado, y con un convencimiento convergente de que es preciso rentabilizar las enormes posibilidades que el enoturismo nos depara, ya son numerosas las bodegas que ofrecen visitas turísticas por sus instalaciones, con degustaciones y en algunos casos con posibilidades de comer y alojarse. Se han diseñado rutas para conocer la cultura del vino y su huella en el patrimonio histórico-artístico de su entorno. Han nacido museos consagrados al arte del vino y de la etnografía. Existen establecimientos y bodegas que ofrecen tratamientos de vinoterapia, de belleza y de salud a partir de productos derivados de la uva. Se programan actividades deportivas vinculadas al vino, como senderismo entre viñas o paseos en globo…

En definitiva, podemos decir con orgullo que, a fecha de hoy, el turismo en La Rioja es un turismo con Denominación de Origen, con Denominación de Origen Calificada, como nuestros fabulosos vinos.

Pero, conocedores de nuestras extraordinarias posibilidades en este campo, nuestra intención es seguir haciendo cada vez más atractiva nuestra oferta enoturística.

En este empeño se enmarcan las iniciativas públicas puestas en marcha para dinamizar turísticamente las zonas de La Rioja asociadas tradicionalmente a la cultura del vino. También nuestra presencia en dos iniciativas muy positivas para nosotros, como son la Red de Grandes Capitales del Vino y el programa europeo Interreg Tourvin, en el que participamos junto a Burdeos y Oporto. Y en este empeño se enmarca igualmente la celebración de Destino Vino, un foro de encuentro al que acudimos las principales autonomías españolas productoras de vino con la aspiración de convertirnos también en las principales autonomías españolas receptoras del denominado enoturismo, algo que en justicia nos corresponde y que estamos obligados, por historia, cultura y tradición, a conseguir, para que el vino vea revalorizadas sus potencialidades en la generación de riqueza, empleo y progreso en nuestras respectivas tierras.

Sé que Destino Vino nos va a dar la oportunidad de lograrlo, desde el intercambio de experiencias y conocimientos, desde la asunción de objetivos comunes y desde la colaboración mutua y permanente.

Con esta satisfacción, y reiterando mi bienvenida a la tierra con nombre de vino a quienes han llegado de otras regiones para acompañarnos en esta enriquecedora experiencia, declaro inaugurada la Segunda Edición del Salón Internacional del Turismo del Vino.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA