15 de enero de 2007

Excelentísimo y Magnífico Sr. Rector de la Universidad de La Rioja, D. José María Martínez de Pisón,

Excmo. Sr. Consejero de Agricultura y Desarrollo Económico, D. Javier Erro,

Responsable de las Jornadas, Dña. Mari Cruz Navarro,

Señoras y Señores:

Supone un motivo de satisfacción asistir a la inauguración de estas II Jornadas de Economía Española que organiza la Universidad de La Rioja en colaboración con el Gobierno regional. Satisfacción porque, gracias a ellas, vamos a dar un nuevo impulso a la competitividad de nuestra economía, uno de nuestros retos prioritarios y en el que más éxitos estamos cosechando.

El tema elegido para la segunda edición de estas Jornadas no puede ser más oportuno: 'Localización y competitividad en un escenario económico global'. Y es que debemos ser competitivos no ya sólo a escala regional o nacional, sino a nivel mundial. Ser competitivos haciendo frente a otros condicionantes, como es la aparición de economías emergentes, principalmente la china y la india, y como es también la incorporación a la UE de nuevos socios, socios en los que, entre otros atractivos, se combinan niveles elevados de capital humano con reducidos costes laborales, lo que puede suponer una amenaza de deslocalización empresarial para quien no sabe jugar bien sus bazas en la tarea de convertir su territorio en un escenario atractivo para la actividad económica.

Este no es el caso de La Rioja. Las circunstancia a las que nos enfrentamos, y que acabo de mencionarles, no nos asustan, sino que nos estimulan a elevar nuestros niveles de exigencia para que nuestros productos sean unos productos con un sello de calidad que los haga competitivos. Y ello bajo el convencimiento de que los costes laborales no son los determinantes básicos de la competitividad.

Con esa idea venimos trabajando, de la mano de los empresarios riojanos y con un balance que se puede calificar de altamente satisfactorio y garante de un futuro optimista.

El Gobierno de La Rioja ha sido capaz de hacer frente a sus compromisos desarrollando un conjunto de medidas destinadas al incremento de la competitividad de las empresas riojanas con resultados nunca antes alcanzados en nuestra región.

Estas medidas de política económica se han articulado sobre tres grandes principios: la participación, el desarrollo de infraestructuras que permitieran fijar las empresas al territorio y la creación de empleo estable y de calidad.

Hemos puesto en marcha en estos últimos años un conjunto de actuaciones pensadas por y para las empresas, y en ello tanto la capacidad de liderazgo de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja como la implicación de los empresarios y de las organizaciones más representativas ha sido clave.

Las líneas de actuación preferentes marcadas por la Unión Europea en la búsqueda permanente de la competitividad han sido adaptadas a las necesidades reales de las empresas riojanas. Y siempre siendo conscientes de su grado de desarrollo, capacidad innovadora, apuesta por la internacionalización de sus actividades, de la importancia de las economías de escala, del papel predominante de la empresa familiar y de la peculiaridad de nuestra estructura productiva, con una enorme y singular importancia del sector primario.

Así, los distintos observatorios sectoriales puestos en marcha por la Ader (Calzado, Metal Mecánica y Mueble) y por el Instituto de Calidad (Cárnicas, Champiñón y Frutas y Hortalizas) han tenido especial importancia, porque en ellos identificamos las necesidades existentes para posteriormente poner en marcha las soluciones. De este diálogo entre empresarios y Administración surgen las políticas activas que desarrollamos.

El acierto del diseño de estas políticas activas (Internacionalización, I+D, Innovación, Diseño, Calidad, Medio Ambiente) ha quedado de manifiesto en las cifras históricas de inversión presentadas en la Agencia de Desarrollo Económico durante el año 2006 por las empresas riojanas. (597 millones de euros. 1.93 proyectos. 1.042 empresas. 1.519 empleos)

Sin duda, esta legislatura ha sido la de las grandes infraestructuras industriales, en especial aquellas que han de permitir a La Rioja convertirse en los próximos años en paradigma de la innovación aplicada.

La red riojana de Centros Tecnológicos se ha completado con el Centro Tecnológico del Calzado en Arnedo y próximamente lo hará con el Centro de Investigación y Tecnología Alimentaria en Calahorra y el Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico de La Fombera en Logroño. En marcha están también el Parque Logístico de La Rioja desarrollado por Ader Infraestructuras Industriales y el prestigioso Instituto de Investigación Vitivinícola que se construirá en La Grajera.

Además estamos desarrollando un conjunto de actuaciones tendentes a poner en el mercado equipamientos industriales de primer orden en varios municipios riojanos que garantizan el equilibrio territorial que entendemos que ha de tener nuestra región y la posibilidad de convertir en provechosos los fenómenos de relocalización tanto intraterritoriales como a otras regiones españolas.

A la hora de crear unas condiciones propias en lo referente a nuestro modelo futuro de región, competitividad y sostenibilidad van íntimamente unidas. Creemos que en La Rioja se dan unas condiciones excepcionales para poder compatibilizar un crecimiento económico acelerado y una protección eficaz de uno de nuestros principales hechos identitarios: nuestro patrimonio natural. Por ello, en el desarrollo de nuevos espacios industriales los factores medioambientales se convierten en señas de diferenciación y proporcionan a las empresas novedosos elementos competitivos. Y queremos que este conjunto de políticas en el desarrollo de suelo industrial se apliquen en toda la región, desarrollando una fórmula propia que sea sinónimo de excelencia.

Excelencia que esperamos se convierta en otro de los elementos diferenciales de nuestras empresas. Para ello predicamos con el ejemplo, distinguiéndose la Administración autonómica riojana por la intensidad con la que persigue la mejora constante del servicio al ciudadano, y desarrollando un conjunto de servicios, liderados por la Ader, que están dando magníficos resultados.

Todo ello hace posible que nuestras empresas estén preparadas para competir en un mercado global sin temores, sin partir de escollos que supongan límites a su capacidad. La internacionalización de la actividad empresarial es una de las mayores preocupaciones de nuestros empresarios, y desde el Gobierno de La Rioja hemos trabajado para planificar un conjunto de herramientas que nos permitan acompañar a nuestras empresas en este viaje, asesorándolas en todo aquello que contribuya a mejorar sus posibilidades. Sirva como botón de muestra de estas políticas activas un dato: nuestra tasa de cobertura. Según los últimos datos de exportación del Consejo Superior de Cámaras de Comercio, es la más alta de toda España, un 131,66%.

Porque todo aquello que contribuya a mejorar la competitividad empresarial no hace sino contribuir día a día a crear una región más equilibrada, más solidaria, más preparada para afrontar el futuro, al que llegamos en un clima de concertación social, de creación de empleo estable, de formación permanente de los trabajadores, de pujanza económica como antes no hemos conocido.

Queda mucho camino por recorrer en un viaje apasionante que hace de las políticas activas de promoción económica una herramienta indispensable para poder cubrir cada etapa con plenas garantías. Todo ello dentro de un proyecto integral, que se encuentra a velocidad de crucero, y que culminará en los próximos años con una Rioja renovada.

El modelo económico de La Rioja está basado en tres pilares:

1-Información y formación, en términos de conocimiento de lo que pasa en nuestro entorno, de los retos y complejidades que presenta la economía. Información a partir de la organización de foros de reflexión y de jornadas como la que ahora inauguramos, que conjugan la visión académica y la práctica de la empresa. Y formación, tanto de los trabajadores ya en activo como de los futuros emprendedores -hoy todavía estudiantes, algunos de ellos presentes en estas jornadas- que son los que tomarán las decisiones estratégicas para el desarrollo de nuestra región.

2-Reflexión sobre lo que hay y lo que somos, es decir, diagnóstico de la influencia de todos estos componentes externos en nuestra economía y por tanto en nuestras empresas, intensificando nuestras fortalezas y solventando nuestras debilidades. (Labor realizada por los Observatorios sectoriales ante mencionados)

3-Actuación, a partir de esta diagnosis, en aquellas áreas que propiciarán el desarrollo y la sostenibilidad de nuestro tejido empresarial mediante políticas activas. (Internacionalización, Diseño, Calidad, i+D…)

Como pueden apreciar, en la búsqueda constante de la competitividad de nuestra economía no nos detenemos. Y Jornadas como las que ahora declaro inauguradas son un buen ejemplo de ello.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - Presidente de la Comunidad de La Rioja