26 de abril de 2006

Autoridades,

Señoras y Señores:

Representa un verdadero motivo de satisfacción inaugurar el Primer Congreso Europeo de Responsabilidad Social, por lo que deseo expresar mi más cordial bienvenida a los expertos que van a tomar parte en el mismo, así como mostrar mi más sincera gratitud a SSMM los Reyes, por haber aceptado presidir su Comité de Honor, y a los prestigiosos organismos nacionales e internacionales que arropan este Congreso.

Todo ello es garantía de que este encuentro pionero que nos reúne en la capital de La Rioja dispone de los apoyos y voluntades suficientes para que éste resulte un éxito y para que se alcancen los objetivos que se persiguen. Objetivos claves para que nuestras economías sigan siendo capaces de generar riqueza y empleo en un marco de progreso sostenible y sustentable en el tiempo, en un mundo cada vez más globalizado y competitivo. Y en un mundo al mismo tiempo generador de inmensas oportunidades y de numerosos cambios que multiplican la complejidad de los escenarios a los que nos enfrentamos.

Mi felicitación también a la Consejería de Hacienda y Empleo del Gobierno de La Rioja, por la ilusión con la que ha organizado esta cita y por el extraordinario poder de convocatoria que ha demostrado. Los 65 representantes de instituciones y empresas de ámbito local, nacional e internacional que, como ponentes, nos van a ilustrar con sus conocimientos y experiencias, así como los más de 300 asistentes que se espera congregar son cifras suficientemente elocuentes.

La Rioja, por tanto, se siente muy honrada, pero a la vez sabe que, con la organización de este Congreso, el primero de estas características que se celebra en Europa, asume una gran responsabilidad: la responsabilidad de convertirse en paladín en la tarea de extender el convencimiento de que para que nuestras empresas sean competitivas en los albores de este tercer milenio la única vía es apostar, sin demoras y además decididamente, por la incorporación de la responsabilidad social en las mimas.

Apostar por la incorporación de la responsabilidad social en nuestras empresas convenciendo a los empresarios de que, lejos de ser un gasto, están realizando una inversión de futuro, y no sólo para sus empresas, como mejor forma para optimizar el crecimiento en el tiempo, sino para lograr una sociedad más productiva, más justa, más equilibrada y en definitiva mejor.

Los riojanos, como anfitriones, confiamos en salir airosos de este ambicioso reto, reforzando así nuestra credibilidad en planificación económica y de empleo, convirtiéndonos en referencia internacional en esta materia y en una Comunidad a la que habrá que mencionar inevitablemente cuando se hable de responsabilidad social.

La Rioja es una Comunidad idónea para acoger este Congreso. Tengan plena seguridad de ello. Y lo es porque esta tierra, una vez que ha sido capaz de situarse entre las regiones con más altos índices de empleo y de estabilidad laboral no sólo de España, sino de Europa, se ha marcado el desafío de ir más allá, de dar un paso más, de caminar hacia la meta de la excelencia en todos los ámbitos, en el económico, en el social y en el medioambiental.

Desde 1995, el empleo en La Rioja no ha hecho sino crecer. 2005 ha sido un buen año en lo que a cifras de empleo se refiere. Asimismo, los últimos datos, los referidos a marzo de 2006, nos situaban como la segunda Comunidad Autónoma de España con menor tasa de paro sobre el total de nuestra población activa, es decir, sobre la población en edad de trabajar. Esta tasa es del 7,03%, lo que nos coloca a más de tres puntos de distancia de la media nacional, con una tasa del 10,16%.

Desde el punto de vista cualitativo, la posición de La Rioja también es envidiable: nuestra Comunidad registra el porcentaje de contratos indefinidos más alto de España (73,8%), a ocho puntos de distancia de la media nacional, y somos la segunda Comunidad con mayor calidad en el empleo, tal y como indica el informe Manpower.

A la luz de esta realidad tan satisfactoria, con un empleo estable, seguro y de calidad, nuestro deseo ahora, el deseo del Gobierno de La Rioja, como les he indicado antes, es caminar hacia la excelencia. Caminar muy especialmente de la mano de nuestros trabajadores y de nuestras empresas, constructoras activas de nuestro modelo de sociedad, empresas a las que el Gobierno de La Rioja, en un trabajo conjunto y con un objetivo compartido, facilita los instrumentos necesarios para que integren en su gestión estrategias de responsabilidad social en los tres pilares sobre los que se asienta: ser económicamente rentables, medioambientalmente sostenibles y socialmente responsables. Y todo ello para caminar hacia La Rioja de la excelencia, con la certeza de que la responsabilidad social ayudará a que nuestras empresas vean aumentar su competitividad y productividad, consolidando la solidez económica de nuestra región y asumiendo con garantías de éxito los retos que imponen las nuevas reglas de juego del mercado.

La responsabilidad social, por tanto, encuentra en La Rioja un campo extraordinariamente abonado.

Al apostar decididamente por su incorporación a nuestro tejido empresarial no hemos hecho sino seguir, de forma pionera, las recomendaciones europeas en esta materia, tanto las emanadas de la Cumbre Europea de Lisboa de 2002 como de la Comunicación de la Comisión de 18 de julio de 2001. De tal forma que La Rioja puede enorgullecerse con justicia de ser una adelantada en este campo.

De ello dan fe las políticas del Gobierno regional encaminadas al fomento de la excelencia tanto desde el punto de vista económico, como medioambiental y social. Políticas que se traducen en planes de acción positiva de promoción del empleo estable y de la economía social, con programas para incorporar a los jóvenes y mujeres al mercado laboral, para conciliar la vida laboral y familiar y para equiparar en derechos a hombres y mujeres, y con ayudas al autoempleo que han consolidado a La Rioja como un referente nacional y mundial.

Por su parte, para comprobar el alto grado de implicación con la responsabilidad social de las empresas riojanas, mayoritariamente pymes, baste señalar que La Rioja es la Comunidad que cuenta con los mejores índices en términos relativos PIB por habitante en las certificaciones como las de medio ambiente EMAS, de gestión de calidad ISO 9001 o en implantación de sistemas de seguridad y salud en el trabajo OSHA 18001.

La responsabilidad social, como pueden apreciar, se ha convertido en una de las señas de identidad de nuestro modelo económico. Para nosotros no es una opción, sino una exigencia. Una exigencia que ha sido recogida en el Acuerdo Social para la Productividad y el Empleo en La Rioja, firmado a principios del año pasado con los agentes sociales y económicos, y que ha sido recogida también en el más reciente Plan Integral para la Creación de Empleo.

Con ese mismo afán, se ha elaborado la Estrategia Riojana para el impulso y la integración de la responsabilidad social en las empresas. Y con ese mismo afán también se celebra este Congreso en una clara apuesta por la mejora permanente de la calidad, por impulsar la igualdad de oportunidades, de un desarrollo profesional óptimo y en definitiva por una apuesta por la integración en el quehacer diario de las empresas de la responsabilidad social y la sensibilización en todos los ámbitos de la sociedad. Un Congreso donde La Rioja se presenta como modelo a seguir y del que los riojanos deseamos obtener pautas de actuación para seguir progresando en esta línea, hasta conseguir que La Rioja sea una tierra de excelencia.

Por ello, vamos a estar muy atentos a los foros, ponencias y mesas redondas que en el marco de este Congreso se van a desarrollar. Muy atentos a lo que es la visión de la responsabilidad social en España, en la Unión Europea y en organismos internacionales como la ONU o la Organización Internacional del Trabajo, además de prestar atención a las experiencias concretas en esta materia de distintas empresas y a las últimas aportaciones en este campo.

La Rioja, con este Congreso, que nace con la vocación de tener una periodicidad bienal, aspira a convertirse en embajadora internacional de las buenas prácticas empresariales e internacionales. Un paso decisivo para ello será la publicación de la Declaración de La Rioja, que recogerá las aportaciones que ustedes van a realizar a lo largo de este Congreso y los compromisos de futuro que asumirá La Rioja. Aportaciones que, sin duda, van a configurar un libro de ruta para, desde la transferencia de conocimientos y experiencias, garantizarnos un futuro de progreso sostenible y sustentable en el tiempo. Un futuro de excelencia, en definitiva. Una excelencia por la que La Rioja lleva ya tiempo trabajando.

Con ese convencimiento, declaro inaugurado el Primer Congreso Europeo de Responsabilidad Social.

Muchas gracias.

Pedro Sanz - Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja