20 de septiembre de 2010

Altezas,
Excmo. Sr. Ministro,
Autoridades,
Comunidad educativa del CEIP Eduardo González Gallarza,
Amigas y amigos,


Sr., Sra., gracias una vez más por visitar nuestra tierra, nuestra comunidad, La Rioja.

Es para nosotros un motivo de orgullo que tanto sus Majestades, el Rey Don Juan Carlos y la Reina Doña Sofía, como los Príncipes de Asturias, nos honren con su presencia. Sólo hace dos años que el Rey Don Juan Carlos inauguraba el curso académico en la Universidad de La Rioja, y hoy tenemos la fortuna de contar con su presencia para inaugurar el curso escolar 2010 – 2011. Como españoles y riojanos, nuestros corazones siempre están abiertos a su visita y nuestras ciudades y pueblos están preparados para mostrar lo mejor de cada uno de nosotros.

Y no soy capaz de imaginar forma más acertada de hacerlo que teniendo la oportunidad de inaugurar un nuevo año escolar.

Porque, sin duda, lo mejor que La Rioja puede mostrar al mundo son sus niños, sus jóvenes, de los que tan orgullosos nos sentimos y que son ejemplo perfecto de cómo, tradición y modernidad, esfuerzo y simpatía, capacidad y entrega, pueden ir de la mano, y cómo es posible mejorar día a día con una sabia mezcla de compromiso individual, educación en valores y trabajo conjunto de familias, profesores y maestros.

Quiero saludar a la comunidad escolar del Centro de Educación Infantil y Primaria de Lardero (alumnos, padres, maestros y personal de administración y servicios) y reconocer el trabajo sin límite, pleno, trascendente, que realizan cada día, profesores y maestros.

Como dijo el poeta:
"Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca,
hay que medir, pensar, equilibrar,
y poner todo en marcha".

Y eso es lo que hacemos hoy. Veo la cara de todos los niños que están aquí, la ilusión y la sorpresa en sus ojos. Veo los rostros de todos los maestros que los llevan de la mano. Y siento una honda satisfacción por el trabajo bien hecho, por la ilusión compartida, por la lucha incesante para lograr un futuro mejor para todos.

Altezas, como todo el mundo sabe, La Rioja destaca entre las regiones españolas por su avanzado sistema educativo, el de mayor calidad en España. Esa realidad se refleja en los diferentes informes que han realizado tanto las autoridades españolas como las instituciones europeas durante los últimos años.

Más de 150 centros educativos, más de 55.000 alumnos, más de 4.500 profesores y 12 años de gestión directa por parte del Gobierno de La Rioja nos han permitido gozar de este privilegio, que se asienta en la confianza en los responsables de los centros educativos, en el trabajo en equipo, en la coordinación entre profesores, padres y administración, en la autonomía de cada centro para adaptarse a las necesidades de familias y alumnos, en el esfuerzo y el mérito como norma de actuación y en la apuesta inequívoca por la igualdad de oportunidades, integrando y promocionando a los alumnos con más necesidades.

La Rioja demuestra día a día, Altezas, que se puede tener el mejor sistema educativo de España con la mayor tasa de alumnado extranjero escolarizado, el 17%. No podemos olvidar que nuestra tierra siempre ha sido cruce de caminos y lugar de acogida, y que no se podría entender lo que hoy es España sin el papel que La Rioja ha jugado a lo largo de la historia.

Y para nosotros, los riojanos, ser los mejores en la educación de nuestros hijos no es una cuestión baladí. Es el mejor reflejo de nuestra identidad como región, de nuestros anhelos como sociedad y de nuestro compromiso con el resto de españoles.

Tener el sistema educativo más avanzado de España es la lógica consecuencia de una tierra que valora la palabra, que se enorgullece de la lengua española, que cuida su legado histórico, artístico, cultural y natural, que es ejemplo de sostenibilidad y que quiere que las futuras generaciones tengan unos principios claramente marcados, que respeten de dónde vienen, que estén orgullosos de dónde están y que tengan confianza respecto hacia dónde van.
El sistema educativo riojano se distingue por su calidad, por su tecnificación, por su apuesta por el bilingüismo, por la importancia que concedemos a la educación en valores, por un sistema de aprendizaje personalizado, por la convivencia en las aulas y la participación de las familias pero, sobre todo y ante todo, por el ejemplo diario que miles de maestros nos dan a todos nosotros, y del que el equipo humano del Colegio Público González Gallarza de Lardero es buena muestra.

Tanto es así que el Gobierno de La Rioja está desarrollando una Ley que reconozca al profesor como autoridad pública en el ejercicio de sus funciones, transmitiendo a nuestra sociedad un mensaje claro e inequívoco: la labor de los docentes es básica para el desarrollo y progreso de la sociedad, tan básica que es necesaria su protección.

Una educación de calidad deja de serlo cuando no consigue formar en los valores establecidos por nuestra sociedad, apoyándose en nuestras tradiciones. Los centros educativos, la comunidad educativa, componen una pequeña sociedad, y deben establecer un plan de convivencia que respete los valores fundamentales de nuestra sociedad democrática, y en este sentido, todos los planes de estudios y los proyectos de los centros deben incluir de forma prioritaria el fortalecimiento de las relaciones humanas, teniendo en cuenta valores como el respeto a los demás; la valoración del esfuerzo como vía para obtener los objetivos propuestos; el trabajo en equipo y coordinado entre profesores, padres y administración como forma de alcanzar metas mayores; la confianza en los responsables de los centros educativos y, en definitiva, todo lo que se viene denominando ‘buena educación’.

Necesitamos también una Formación Profesional fuerte, completa y continua, que atienda las demandas del sector productivo y forme a los ciudadanos en el mejor desempeño de los distintos campos laborales. En La Rioja, la Formación Profesional reglada tiene una muy buena implantación y un prestigio creciente, de forma que más del 50 por ciento de la Enseñanza Secundaria no obligatoria es de estudios de Formación Profesional. Se han emprendido muchas acciones para alcanzar estas cifras, pero de lo que los riojanos nos debemos sentir más satisfechos es del alto grado de implicación que han adquirido nuestras empresas.

Capítulo aparte merecen los profesionales de la educación, los miles de profesores y maestros que dirigen, imparten y gestionan los currículos de las distintas etapas. El éxito o fracaso de los distintas medidas, programas y políticas educativas pasa por la mayor o menor implicación de los docentes. Por eso necesitamos a los mejores, a los más vocacionales, a los mejor preparados y con la mejor formación. Y en La Rioja los tenemos: a las pruebas me remito. Y vamos a seguir apostando no sólo por cuidar la selección, sino también la formación continua, la investigación y la innovación docente.
Altezas, quiero aprovechar esta ocasión histórica para lanzar un mensaje a toda la sociedad riojana y, aprovechando su presencia, a la española: no existe el fracaso, salvo cuando dejamos de esforzarnos.

Y todos los riojanos vamos a seguir esforzándonos día a día para que nuestros hijos se enfrenten al futuro con determinación y mejoren como personas, encontrando cada uno su lugar en nuestra sociedad.

Dijo Miguel de Unamuno que "hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento".

Los riojanos nos sentimos muy orgullosos de nuestros niños y jóvenes, y pensamos que, sobre esa base, nuestro futuro será un futuro de desarrollo y democracia.

Altezas, quiero finalizar haciendo un llamamiento a toda la sociedad riojana, en especial a su comunidad educativa, para seguir trabajando en la búsqueda de una educación de excelencia que nos ayude a mejorar día a día y a conseguir lo mejor de cada uno. En este empeño nos jugamos el futuro de La Rioja y de España.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja