9 de febrero de 2010

Roncesvalles (Navarra), 9 de febrero de 2010

Altezas,
excelentísimas e ilustrísimas autoridades,
señoras y señores:

La Rioja se honra hoy en compartir en Roncesvalles la apertura oficial del Año Santo Jacobeo de 2010 con Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, la ministra de Cultura y los representantes de las comunidades autónomas por las que discurre la vieja calzada, empedrada de significado y emociones, que va a culminar en Compostela.

La Rioja está íntimamente ligada a la Ruta Jacobea, indisolublemente unida a esta senda de peregrinación, de forma que no es posible entender la historia de La Rioja sin el Camino de Santiago, ni conocer éste sin recorrer los hitos riojanos que jalonan una vía que promueve la devoción y veneración al apóstol Santiago, patrón de España, y que fomenta valores como la solidaridad, la generosidad, el respeto o la tolerancia, que siempre han caracterizado a nuestros pueblos y han cimentado nuestra historia como país.

Lugares de la significación de Logroño, Navarrete, Ventosa, Nájera, Azofra, Cirueña, Santo Domingo de la Calzada y Grañón son nuestras guías para aquellos caminantes que atraviesan La Rioja con la esperanza y la ilusión de envolverse en la magia de la catedral de Santiago.

Millones de personas venidas de todas las partes del mundo han transitado por nuestra tierra durante todos los tiempos. En el año 950, Gotescalco, obispo de Puy, se detuvo en el monasterio de Albelda de Iregua y fue el primer peregrino de la historia. Hoy, romeros anónimos caminan por tierras riojanas y descansan en nuestros renovados albergues, muestra del firme compromiso del Gobierno de La Rioja con la mejora de la Ruta Jacobea.

Altezas, para los riojanos, es un honor, pero también un motivo de orgullo y satisfacción, participar en este acto de apertura del Año Santo Compostelano, que coincide con el primer Año Jubilar que se celebra en La Rioja, concedido por la Santa Sede para conmemorar el 9º centenario de la muerte del fundador y patrón de Santo Domingo de la Calzada.

Debéis saber que la convergencia de este Año Jacobeo con el Año Jubilar Calceatense nos llena de alborozo a los riojanos, en especial a los habitantes de una ciudad monumental, hospitalaria y cuajada de tradiciones como Santo Domingo de la Calzada.

Una urbe nacida por y para el Camino, fundada en el siglo XII por Domingo García, que consagró su vida a la atención al peregrino y es autor del milagro más famoso: el de la gallina que cantó después de asada. Hoy, 900 años después, constituye todo un ejemplo para los hermanos del Santo (la cofradía asistencial más antigua de Europa), que siguen acogiendo de forma voluntaria y desinteresada a todos aquellos que caminan hacia la tumba del apóstol.

Altezas, para los riojanos, el Año Jubilar Calceatense es un acontecimiento de excepcional interés, que nos está permitiendo presentarnos en todo el orbe tal como somos. La Rioja es una tierra hospitalaria y acogedora, reconocida y admirada internacionalmente por ser la reserva universal de los grandes vinos y el lugar de nacimiento de las primeras palabras escritas en español: los monasterios de San Millán de la Cogolla, santuario de la palabra y símbolo de concordia.

Es el español nuestra principal contribución, porque infinitas son las posibilidades de la lengua como instrumento de comunicación y vehículo de cultura, como herramienta de diálogo y expresión de tolerancia. Este gran tesoro se entrecruza con otros idiomas, reflejo de la pluralidad y diversidad del Camino, y convierte la Ruta Jacobea en un diálogo entre lenguas y culturas, estableciendo un marco de convivencia, integración y fraternidad entre los pueblos.

Alteza, vuestro padre, el Rey de todos los españoles, lo expresó con sabias palabras en San Millán de la Cogolla, con motivo del acto de homenaje a la lengua: "Convivir no es tolerarse, sino integrarse, dando y recibiendo lo mejor de cada uno, sin imposiciones ni violencia, siempre inoportunas y más en este tiempo que debemos dedicar a multiplicar nuestras energías y nuestra cohesión interna para resolver los retos del presente y poner los cimientos de nuestro futuro".

Por ello, estoy convencido de que ese afán de unidad, armonía y entendimiento entre los pueblos que nos trae hasta aquí en la apertura del Año Jacobeo, es el que nos ha de guiar para estrechar nuestros vínculos y afrontar con éxito este empeño en el que ahora nos encontramos, que no es otro que engrandecer juntos esta senda de convivencia e integración que venimos en llamar el Camino de Santiago. Es el deseo de todos los riojanos que el viaje que hoy iniciamos sea fecundo.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja