29 de noviembre de 2006

Excmo. Sr. Consejero de Educación, Cultura y Deporte, D. Luis Alegre,

Ilmo. Sr. Director General de Educación, D. Juan Antonio Gómez Trinidad,

Queridos Maestros y Profesores:

Para vosotros también ha llegado el fin de curso. Y en este día tan especial, los riojanos queremos estar a vuestro lado para agradeceros vuestra ejemplar labor en nuestras aulas, educando a nuestros niños y jóvenes en conocimientos y valores, para construir una sociedad mejor. Para agradeceros, desde el Gobierno, los servicios prestados. Y ello desde el convencimiento de que si bien es cierto que hay profesiones necesarias, la vuestra es imprescindible.

La Rioja es hoy una sociedad moderna, culta, preparada, competitiva y vivencial. Y lo es en gran parte a vosotros. Y lo es también gracias al modelo educativo que entre todos hemos puestos en marcha y desarrollado, y donde vosotros habéis jugado un papel esencial.

Un papel esencial porque habéis sabido dar respuesta satisfactoria a los nuevos escenarios y nuevos papeles con los que os habéis encontrado a lo largo de vuestra carrera profesional. Porque habéis asumido con naturalidad los nuevos métodos docentes, porque os habéis familiarizado con las nuevas tecnologías que ya pueblan nuestras aulas, porque habéis contribuido a integrar la diversidad y porque os habéis ido reciclando a medida que ha evolucionado el mundo que nos rodea.

Se puede decir que, por el acompañamiento que nos estáis brindando, el camino hacia la excelencia educativa en La Rioja está llegando a sus última etapas, a la cima. Una excelencia donde nuestros docentes -nuestros maestros y profesores- van a ser una pieza clave, como siempre lo habéis sido, con un conocimiento claro de las necesidades de cada alumno y con una orientación personal acorde con sus capacidades individuales.

Y es que en La Rioja, también en el campo educativo, prima por encima de cualquier otro valor el de las relaciones humanas, el de la proximidad en el trato. Ello hace que podamos calificar a la comunidad educativa riojana como una familia, como una gran familia donde los mayores transmitís conocimientos y valores a los más pequeños, extrayendo de cada uno de ellos sus mejores cualidades y preparándoles para la vida social y laboral futura.

Ahora bien, no conviene olvidar que de esa familia formamos parte todos, y principalmente los padres.

Y, en este sentido, quiero decir que no podemos dejar solos a nuestros docentes. No podemos, como a veces ocurre, depositar en sus manos toda la labor educativa de nuestros hijos, desentendiéndonos de ellos. Debemos inculcar a nuestros hijos el valor del esfuerzo y de la disciplina, el del respeto. Debemos, en definitiva, ser un punto de apoyo para nuestros maestros y profesores, reinstaurar el concepto de la autoridad, reforzar el prestigio social que merecen.

Todos tenemos la responsabilidad de educar a nuestros hijos, no sólo nuestros docentes. Ellos cumplen una función fundamental en este sentido, porque, como dejó escrito Víctor Hugo, "el porvenir está en manos del maestro de escuela". Pero los demás no demos sustraernos de nuestras obligaciones.

Creo que este es el verdadero homenaje que os merecéis, el homenaje del respeto a unas personas, a unos profesionales, a los que la sociedad riojana tanto tiene que agradecer.

Un homenaje que os brindan, en primer lugar, esos alumnos para los que habéis sido como la luz de un faro en sus vidas, y en segundo lugar, un homenaje de todos nosotros, porque seguro que seguiremos aprendiendo de vosotros, porque un maestro nunca se jubila.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA