30 de noviembre de 2004

Excmo. Sr. Consejero de Educación, Cultura y Deporte, D. Luis Alegre,

Ilmo. Sr. Director General de Educación, D. Juan Antonio Gómez Trinidad,

Queridas y queridos maestros:

Dice un proverbio chino: "Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces por dos lustros, planta árboles. Pero si los haces para toda la vida, educa a una persona".

Y eso es a lo que os habéis entregado vosotros, con intensidad y vocación, a lo largo de toda vuestra vida profesional: a educar no a una sola persona, sino a cientos y cientos de niños y jóvenes riojanos que hoy en día son en gran parte lo que vosotros habéis hecho de ellos: unas personas educadas en conocimientos y habilidades, pero también en valores de justicia, de solidaridad, de tolerancia y de respeto hacia sus semejantes, principios que definen lo más íntimo de la identidad riojana y que marcan nuestras relaciones con el exterior.

Por ello hoy, al llegar el momento de vuestra jubilación, de este fin de curso merecido, queremos rendiros este pequeño homenaje para expresar, siquiera en parte, la inmensa deuda de gratitud que con vosotros hemos contraído y para valorar en su justa medida una labor (la del docente, la del maestro, la del enseñante) que, por cotidiana, en muchas ocasiones pasa desapercibida, a pesar de que, como acertadamente enfatizaba Víctor Hugo, y como yo me complazco en recordar por lo que atañe a La Rioja, "el porvenir está en manos del maestro de escuela".

Mucho se podría decir de vuestras enseñanzas, y todo sería poco, pero hoy, en este acto, quiero destacar otra de vuestras habilidades, cual es la de aprender.

Puede sonar extraño que se diga esto a un maestro, pero no puedo menos que suscribir, palabra por palabra, la recomendación de Cicerón que dice que "si quieres aprender, enseña".

Y es que vuestra carrera docente ha estado impregnada por el continuo aprendizaje.

Habéis asistido a la implantación de las nuevas tecnologías y de nuevos métodos pedagógicos, realizando un ejercicio constante entre tradición e innovación, y reciclando vuestros conocimientos y formas de enseñar.

Os habéis adaptado a las nuevas necesidades y a las nuevas exigencias de la sociedad actual.

Y no han sido pocos los cambios legislativos y normativos que habéis presenciado.

Y habéis pasado el examen con nota. Con matrícula de honor.

La escuela de hoy no es la misma que vosotros conocisteis hace cuarenta o cuarenta y cinco años. Muchas cosas han cambiado desde entonces y aunque no nos podemos sustraer a las tentaciones de la nostalgia hay que reconocer que, en términos generales, ha sido para bien.

Nuestro modelo educativo es el que necesitamos. El que garantiza la formación integral del alumno y el que sirve a las aspiraciones de progreso y de prosperidad de La Rioja, incorporando para ello todas las innovaciones que vosotros tan bien conocéis porque en ese proceso de renovación permanente habéis jugado un papel fundamental.

Justo es decir que algo ha permanecido inalterable en el tiempo: y ese algo sois vosotros, los maestros, la cara humana, la voz amiga, el ejemplo para nuestros niños y jóvenes, los que les habéis acompañado en su asomarse a la vida y a la sociedad; en su asomarse a su interior para descubrir las grandezas que portaban.

Y por eso hoy queremos expresaros nuestro agradecimiento y desearos suerte en la nueva etapa que ahora iniciáis en vuestras vidas, alejados del bullicio de las aulas.

Una etapa en la que, estoy convencido, vais a seguir aprendiendo y ejerciendo de maestros: para vuestros hijos y para vuestros nietos.

Una etapa de actividad, porque un maestro sigue siéndolo siempre. Porque un maestro nunca se jubila. Porque un maestro se perpetúa en sus alumnos, en sus discípulos. En esas mujeres y hombres a los que corresponde rendiros el mejor homenaje, el homenaje que vosotros más ansiáis: el homenaje de demostraros que vuestras enseñanzas no cayeron en saco roto, sino que sirvieron para hacer de ellos unas personas más cultas, más libres y más solidarias. Mejores personas, en definitiva.

Con el convencimiento de que así será, os reitero mi más sincero agradecimiento por haber sido lo que querías ser: unos maestros de verdad, con todas las letras.

Muchas gracias.

* Este texto puede ser variado u omitido total o parcialmente por el orador durante su intervención.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA