21 de octubre de 2008

Excmo. Sr. Consejero de Industria, Innovación y Empleo, D. Javier Erro,

Ilmo. Sr. Gerente de la ADER, D. José Ángel García Mera, Director de Expansión, Sr. D. Jesús Martínez de Rioja Vázquez, Galardonados, Queridos Amigos:

En primer lugar, quisiera agradecer a todos su presencia en esta celebración del décimo aniversario de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja. Una presencia que sirve para rendir homenaje a empresarios, trabajadores, colectivos, instituciones, asociaciones, ayuntamientos, medios de comunicación y, muy especialmente, a los trabajadores de la ADER. Trabajadores que, a lo largo de estos diez últimos años, han contribuido, a través de la ADER, a cumplir con las expectativas que teníamos para La Rioja, a conseguir la región desarrollada y próspera que tenemos hoy.

A lo largo de la última década, los riojanos hemos sido capaces de demostrarnos a nosotros mismos y demostrar al exterior nuestra capacidad para afrontar los retos con determinación.

Hoy podemos afirmar con orgullo que, gracias al esfuerzo de todos, los riojanos hemos sido capaces de poner en valor una gran parte de nuestras potencialidades y ventajas competitivas para consolidarnos como una Comunidad excelente en todos los ámbitos.

La Rioja, hoy, se sitúa como una región reconocible y reconocida por su modelo socioeconómico, equilibrado y dinámico; por el valor añadido de su agricultura, la importancia de su industria; la positiva evolución de su tasa de creación de empleo y por su índice de empleo indefinido, por su más que valorado modelo educativo; por su alto nivel de cualificación en materia de servicios sociales, por su apuesta por la I+D+i y, en definitiva, por una demostrada solvencia en aquellas áreas en las que los riojanos tenemos capacidad de gestión.

Un gran salto cualitativo y cuantitativo al que, sin lugar a dudas, ha contribuido una situación de paz social ejemplar en España. Diez años de acuerdo entre las fuerzas sociales y económicas de La Rioja que ha hecho posible construir un modelo económico competitivo y diferencial, que nos permite afrontar los momentos de crisis con unidad, fortaleza y con la resolución del que sabe a dónde quiere llegar en el futuro.

Los diez años de la ADER han servido, además, para poner de manifiesto su valor y capacidad innovadora para el desarrollo del modelo socioeconómico regional.

Tanto es así que la ADER ha sido y sigue siendo el espejo en el que se miran muchas agencias de desarrollo españolas, que ven en nuestra experiencia acumulada una guía sobre la que asentar la orientación estratégica para las políticas empresariales e industriales.

Pero la ADER, y por ende La Rioja, no serían hoy lo que son sin la valiosa aportación de las empresas.

Y es que el papel de los empresarios y trabajadores riojanos ha resultado clave para el positivo devenir de la economía regional.

Gracias a su esfuerzo y afán de superación, nuestra región ha contado con el revulsivo adecuado para la implementación de las ambiciosas políticas económicas e industriales impulsadas desde el Gobierno regional, y que nos han llevado a culminar la primera gran modernización de La Rioja.

Modernización que es fruto del compromiso de todos los riojanos para superar los déficits en materia de infraestructuras, en tecnología, en planes de formación y empleo, en calidad, en internacionalización, en educación, en servicios sociales, etcétera, y que da fe de nuestro empeño por convertirnos en una región moderna y competitiva, plenamente preparada para afrontar con garantías los escenarios del nuevo mercado global.

Y hoy podemos asegurar con orgullo que lo hemos logrado.

La historia de la ADER sirve para evidenciar los grandes cambios observados en La Rioja a lo largo de la última década.

Una gran transformación económica y social sobre la que se asienta una base productiva diversificada y sólida y que está haciendo posible que los riojanos disfrutemos de un elevado nivel de bienestar social.

Hemos logrado grandes hitos, entre los que cabe destacar:

-La Declaración de San Millán de la Cogolla como Patrimonio de la Humanidad, que nos convierte en centro cultural e idiomático a nivel mundial.

-La creación de la Red de Centros Tecnológicos de La Rioja, soporte fundamental para la consolidación y desarrollo de nuestra competitividad en materia económica.

-La creación de la Interprofesional del Vino, herramienta clave para la competitividad de este sector de referencia en nuestra región.

-El Pacto Social.

-La puesta en marcha del Aeropuerto de La Rioja, que nos sitúa en el mapa de las comunicaciones y nos integra plenamente en los ejes económicos europeos.

-La remodelación integral de Valdezcaray.

-La construcción del Palacio de Deportes y de Riojaforum.

-La declaración como Reserva de la Biosfera de los Valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama.-La asunción de transferencias en materia universitaria, que nos ha permitido dar un impulso decisivo a nuestra Universidad como centro de generación de conocimiento.

-La apertura exterior de La Rioja (con la apertura de la Oficina de La Rioja en Bruselas, nuestro protagonismo en la AREV y los viajes institucionales).

-Y la puesta en marcha del Hospital de Calahorra y del Hospital San Pedro, cuya aportación a la mejora del nivel de asistencia sanitaria para los riojanos es incuestionable.

Hitos todos ellos que son sólo una muestra palpable de esta transformación integral de nuestra Comunidad.

Hemos culminado una importante etapa que nos sitúa entre las regiones de referencia a nivel nacional y europeo, colocándonos en una excelente posición para afrontar nuevos e ilusionantes retos.

Nuevos tiempos para una región que presenta un renovado perfil caracterizado por su diversificación productiva, la internacionalización de sus productos y marcas, por la calidad y la innovación.

Pero el futuro, y hay que ser conscientes de ello, no está exento de dificultades.

La crisis financiera y económica que estamos atravesando hará también mella en La Rioja, no nos engañemos. Decir lo contrario sería repetir errores que otros han cometido en el pasado y que han conducido a retrasar la puesta en marcha de medidas que podían ayudar a paliar la situación.

Hoy me gustaría utilizar este encuentro para lanzar un mensaje de ánimo a los empresarios y trabajadores riojanos.

Quiero que sepáis que estoy al tanto de lo que estáis pasando. Sé de las dificultades que tenéis para financiar esas inversiones que habíais proyectado para este año y que ahora estáis pensando en aplazar un poco más porque vuestros clientes os han recortado los pedidos o porque el banco os pide más garantías que antes. Y sé de la buena gestión que habéis hecho de vuestra empresa, pero que ahora se ve afectada por el retraso en los pagos de vuestros clientes, lo que reduce la liquidez que tanto esfuerzo os ha costado conseguir.

Muchos de vosotros me habéis trasladado los desvelos que os genera la situación de vuestra empresa, a los trabajadores por la incertidumbre profesional y económica que supone esta circunstancia y a los empresarios por el compromiso que tenéis con vuestros trabajadores, con vuestra familia y con vosotros mismos. Pero también me habéis dicho que estáis convencidos de que vais a seguir luchando por lo que creéis.

A todos quiero enviar un mensaje de ánimo y de confianza. Una confianza basada en la seguridad de que sabemos cómo afrontar los retos, en los resultados conseguidos, en nuestras potencialidades como región y en nuestras cualidades como riojanos.

En el último Debate sobre el Estado de la Región, invitaba a todos a actuar con imaginación, con ambición, con un sentimiento de responsabilidad hacia nuestra tierra.

Un llamamiento a la unidad lanzado desde el convencimiento de las posibilidades reales de nuestra región.

Un llamamiento a actuar con el único objetivo de seguir avanzando y progresar en la construcción de nuestra Comunidad. De mantener nuestro liderazgo en los índices de creación de empleo y de riqueza, consolidando nuestros niveles de convergencia con Europa y manteniendo el mismo nivel de bienestar social que las regiones comunitarias más avanzadas.

Desde el Gobierno de La Rioja, tenemos la determinación de cumplir nuestro compromiso con los ciudadanos, actuando con decisión, agilidad y determinación hasta donde nuestras competencias lo permitan.

Así, La Rioja ya cuenta con un plan de choque para sortear no sólo los efectos de la crisis, sino también para aprovechar las oportunidades que el mercado ofrece en estas condiciones de incertidumbre económica.

Entre las primeras medidas adoptadas por el Gobierno de La Rioja, quiero poner de relieve:

-La bajada de impuestos, con la reducción de 1 punto del IRPF en su tramo autonómico.

-El incremento de nuestra inversión pública para lo que queda de legislatura, alcanzando la cifra de 900 millones de euros y que, a través de procedimientos negociados, tratará de fomentar la participación de las empresas riojanas.

-El desarrollo y aplicación de políticas innovadoras, de internacionalización y de carácter social, que se han demostrado como una gran fuente de creación de empleo.

-La puesta en marcha de acciones de formación y cualificación profesional de los trabajadores.

-Y la contención del gasto público.

Del mismo modo, hemos pedido la colaboración del Gobierno Central, con el fin de aunar esfuerzos y poner en valor recursos para poder afrontar el futuro. Porque estamos convencidos de que, desde la exigencia de nuestros derechos como ciudadanos españoles, y a través del diálogo y la colaboración, podemos alcanzar resultados satisfactorios que garanticen el progreso y desarrollo de La Rioja.

“La Rioja, diez años por delante”, es el lema que resume una etapa importante para la ADER y para La Rioja, pero, al mismo tiempo, es un posicionamiento para el futuro.

“Diez años por delante” debe convertirse en el argumento para seguir trabajando.

Porque sólo a través del esfuerzo constante, sostenido y sostenible del sector público y privado llevaremos a buen término la que hemos denominado segunda transformación de La Rioja.

Los riojanos debemos dar un nuevo paso al frente que nos permita seguir en vanguardia. Si el relieve del sector industrial en nuestra economía ha cubierto la primera etapa, ahora llega el turno de lograr su sostenibilidad.

Sostenibilidad que se logrará a través de la incorporación de la innovación en los sectores maduros de nuestra economía y mediante la creación e implantación de nuevas iniciativas empresariales de base tecnológica.

Innovación y conocimiento como pilares para una estrategia de competitividad dirigida a promocionar una economía de alto valor añadido, con una mayor capacidad productiva y generadora de empleo estable y de calidad.

Es más que evidente el valor de la innovación en el ámbito empresarial riojano a lo largo de los últimos años. Tanto es así que el PIB per cápita en La Rioja ha mantenido unos niveles de crecimiento sostenido, superando el 65 por ciento de la inversión en I+D de procedencia empresarial, lo que permite situarnos por encima de la media nacional y por encima del objetivo marcado por la Estrategia de Lisboa.

Hace diez años emprendimos con fuerza y confianza el camino hacia el progreso y el desarrollo de nuestra región, y ahora es el momento de tomar un nuevo impulso que nos lleve más lejos.

Los riojanos apuntamos alto en los objetivos de mejora para nuestra tierra. Y gracias a esa amplitud de miras, gracias a la ambición de nuestras expectativas, nos sentimos cada vez más cómodos compitiendo entre los mejores.

Por este motivo, hoy es momento de celebrar el trabajo bien hecho, de mirar con perspectiva los resultados conseguidos, de validarlos e, inmediatamente, de seguir utilizando los instrumentos que nos han llevado a estar donde estamos para salir airosos de la situación económica actual.

Con este sencillo acto celebramos una década de trabajo y dedicación de todos y cada uno de los trabajadores de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja, sin cuya estimable aportación nada de lo que aquí hemos relatado habría sido posible.

Celebramos también una etapa de nuestra historia en la que empresarios y trabajadores, agentes sociales y económicos e instituciones, hemos sido capaces de aunar esfuerzos con un objetivo común: el progreso y bienestar de todos los riojanos.

Unión que demuestra cómo, a través del compromiso, el trabajo y el diálogo, todas las metas son alcanzables.

Porque para poder llegar, lo primero es querer llegar.

No me queda más que felicitar y felicitarnos por este camino recorrido, y animaros a seguir trabajando, codo con codo, en este gran proyecto que es La Rioja.

Felicidades a todos aquellos que han hecho posible que la ADER sea hoy la gran referencia en materia económica en La Rioja, especialmente, como decía al principio, a sus trabajadores, y emplazaros a una nueva cita en la que veamos cumplidos nuestros objetivos y en la que celebraremos juntos otros “diez años por delante”.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja