19 de abril de 2013

Quiero, en primer lugar, felicitar al Club de Marketing de La Rioja por la celebración de la octava edición de este foro, que se ha consolidado como un excelente punto de encuentro para el debate en torno a la mejor estrategia para la comercialización del vino. Y por extensión también, al excelente panel de ponentes y a todos los miembros del patronato que hacen posible esta cita.

El sector vitivinícola ha demostrado una gran capacidad de repuesta para adaptarse a una crisis sin precedentes. Buena prueba es el hecho de que durante estos años no sólo no ha disminuido el volumen de vino comercializado, sino que ha estado rozando máximos históricos, con un gran esfuerzo en la exportación que está dando sus frutos. Ahí las bodegas habéis realizado un gran esfuerzo, en muchas ocasiones a costa de grandes sacrificios, recortando márgenes y optimizando los recursos.

Seguir apostando por mantener y mejorar la calidad de nuestros vinos contribuye al aumento de las ventas, pero no es menos cierto que la estrategia de posicionamiento en los mercados altamente competitivos y la capacidad de establecer adecuados canales de distribución e información nos están obligando a desarrollar el ingenio más que nunca y aprovechar al máximo los recursos y las oportunidades disponibles. En este ámbito, profundizar en el conocimiento de las técnicas de marketing es particularmente interesante, pues ello puede redundar en mayores beneficios para nuestras empresas. No hay más que fijarse y aprender del éxito o del fracaso de las estrategias que están desarrollando otras zonas vitivinícolas y otras bodegas competidoras de Rioja en los mercados.Para ello, es preciso valorar todos los recursos disponibles para sacar ventajas competitivas: tenemos un nombre y una reputación de la que nos debemos aprovechar; un paisaje, un entorno privilegiado; una arquitectura del vino y una cultura vitivinícola de las que podemos presumir; una potencia investigadora de vanguardia; un sector estructurado (ojalá siga siendo así), con unas instituciones serias y rigurosas. Todo ello debe servirnos para elaborar esas estrategias de marketing y comunicación que nos ayuden a alcanzar una posición de liderazgo en los mercados.

Y en esa tarea las administraciones debemos apoyar y reforzar la iniciativa privada que, por su parte, también tiene que aprovechar las herramientas que se ponen a su disposición. Creo que el sector vitivinícola es un ejemplo a seguir, demostrando que grandes y pequeños conviven y se complementan al compartir un objetivo común.

En este sentido, me gustaría llamar la atención sobre la importancia que está teniendo la medida para la promoción del vino fuera de la Unión Europea que contempla el Programa de Apoyo al Sector Vitivinícola en el marco de la OCM del Vino. Esta línea de ayudas ha permitido a las bodegas riojanas durante los últimos cinco años desarrollar un total de 101 acciones de promoción, que han supuesto una inversión de 25,8 millones de euros.

Hay que reconocer el esfuerzo desarrollado por las bodegas, cooperativas, y entidades que se han apoyado en esta medida para dar el salto al exterior, y la respuesta, que ha crecido año a año, nos indica que es una línea de ayudas que tiene aún mas recorrido. De hecho, ya estamos trabajando junto con el Ministerio de Agricultura para que en el futuro se amplíen estas ayudas a la promoción en el territorio europeo.

Pero todavía son muchas las bodegas que no se han atrevido a hacer uso de estas ayudas, y tenemos que analizar cuáles han sido las causas para determinar qué aspectos les han impedido utilizarlas. Quizá la pequeña dimensión de muchas de nuestras bodegas ha podido influir. Aquí las asociaciones de bodegas deberían jugar un papel clave ofreciendo soluciones a sus bodegas asociadas a través de proyectos de promoción conjuntos. Creo que deberíamos aprovechar al máximo estas ayudas y para ello se requiere el esfuerzo de todos.

Desde el Gobierno de La Rioja estamos realizando un importante esfuerzo para apoyar la promoción y hemos apostado por priorizar acciones de acuerdo a las necesidades expresadas por las bodegas y las cooperativas riojanas. Recientemente apoyamos la presencia de empresas riojanas en la Feria Prowein de Dusseldorf, y ya hemos empezado a trabajar para poder duplicar el espacio disponible en la próxima edición. La próxima cita será en la London Wine, que se celebrará el próximo mes de mayo en la capital británica.

La participación en ferias se completa con la programación de misiones comerciales que, en colaboración con la Cámara de Comercio e Industria, facilitan la introducción en nuevos mercados.

Pero para seguir creciendo es preciso no perder de vista al menos tres cosas:

1. Es necesaria la unidad del sector y convencernos de que estamos todos en el mismo barco remando en la misma dirección, puesto que el objetivo último es el mismo para todos. Confío en que se resuelvan lo antes posible las relaciones en la Interprofesional y se comience a trabajar en un clima de normalidad que ayude al sector a tomar medidas vitales para encarar el futuro con garantías.

2. Tenemos que salvaguardar un modelo que también tiene su implicación social. Tan importante es mantener un sector bodeguero competitivo como un sector productor bien remunerado que siga apostando por producir uvas de calidad. Rioja ha demostrado que se puede competir en un escenario de relaciones cómodo para todos. El equilibrio resulta fundamental.

3. Desde la Administración debemos facilitar las cosas, no poner trabas. El marco legislativo a menudo consigue precisamente esto. Estos días se ha generado cierta polémica con el anteproyecto de Ley de Denominaciones de Origen. Quiero decir claramente que no hay motivos para la alarma. El texto que finalmente se tramite como proyecto de Ley responderá en gran medida a las aspiraciones del sector, del Consejo. El Gobierno de La Rioja va a consensuar con el Ministerio el mejor texto posible para la Denominación de Origen.

En definitiva, nos espera un futuro para el vino de Rioja prometedor, pero siempre que tengamos la vista puesta en el horizonte y dejemos de mirarnos a la punta de nuestros pies. La competencia es muy dura y no podemos permitirnos el lujo de perder el tiempo en discusiones estériles que en absoluto ayudan a conquistar los mercados, algo que debería concentrar todos nuestros esfuerzos

Muchas Gracias

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja