11 de marzo de 2008

Representantes de la asociación Casco Antiguo de Logroño, Excmas. e Ilmas. Autoridades, Premiados, Queridas amigas y amigos:

Un año más, supone un placer acompañar a la asociación Casco Antiguo de Logroño en la entrega de sus premios ‘Riojanos del Año’, que alcanzan su edición número 33 con el mérito de que estos galardones, en todo este tiempo, nunca han quedado desiertos, lo que revela que contamos con una extraordinaria cantera de riojanos ejemplares.

Pero justo es decir que, en esta ocasión, acudo a este acto, ya tradicional, pero siempre emotivo, con una motivación especial, y es que hoy se ha premiado a dos personas y a un colectivo que han convertido su vida en un acto de servicio y de entrega a los demás, a su comunidad, a su tierra, lo que les dota de una categoría especial.

Por tanto, mi felicitación más sincera a Fernando Reinares, a Antolín López (Tolo) y a los miembros de la Cofradía de San Bernabé. Gracias a todos ellos, La Rioja ha visto cómo valores como el de la solidaridad, el de la cooperación, el del cariño y el del afecto se han ido asentando entre nosotros hasta formar parte de nuestras señas de identidad, valores por los que somos reconocidos, y admirados, fuera de nuestras fronteras.

Fernando Reinares se podía haber jubilado tranquilamente como un empresario de éxito, pero algo muy íntimo le obligó, una vez liberado de sus obligaciones laborales, a ponerse al servicio de Cruz Roja, con tanta entrega que ha acabado siendo su Presidente, un cargo que recientemente ha renovado por otros cuatro años más.

Antolín López, más conocido como Tolo, repartió ilusión entre los más pequeños de Logroño, con su mítico carrito, en el Espolón o a las puertas de los colegios, lo que le ha granjeado el cariño de los que entonces eran niños y que hoy se alegran de corazón con este merecido reconocimiento que se le tributa, a sus 92 años.

Y la Cofradía de San Bernabé tiene el mérito de haber conseguido, con sólo tres años de existencia, que la figura de este santo recupere el brillo que poseyó antaño y que comenzaba a declinar, ofreciendo un aire renovado a las celebraciones patronales de Logroño. Y, al mismo tiempo, poniendo en valor una fecha, la de 1521, que ha pasado a la historia como paradigma del valor, la determinación y el coraje de los riojanos en general y de los logroñeses en particular, que fueron quienes opusieron resistencia al sitio de los franceses hasta hacerles desistir de sus pretensiones.

Por todo ello, mi felicitación a Fernando, a Antolín y a la Cofradía de San Bernabé. Y mi gratitud a la asociación Casco Antiguo por brindarnos la oportunidad de expresarles públicamente nuestra admiración y cercanía afectiva.Quiero también felicitar al resto de los candidatos, pues su sola nominación ya es un valiosísimo acto de reconocimiento a sus méritos y a su aportación a La Rioja. Y agradecer el masivo apoyo de los votantes a tres entidades donde el Gobierno de La Rioja cuenta con una presencia activa: la comunidad educativa de La Rioja, el Camp Santa Lucía, de Fuenmayor, y la Unidad de Coordinación de Trasplantes.

Entidades que, gracias a la colaboración de los riojanos que participan con ellas, han conseguido méritos de los que nos enorgullecemos con total justicia. Méritos como haber convertido nuestro sistema educativo en uno de los mejores del mundo. Méritos como prestar la mejor atención posible a las personas con discapacidad intelectual. Y méritos como el de poder presumir de ser líderes mundiales en donación de órganos.

Son logros que han hecho de La Rioja una tierra más humana, más vivencial, más próspera y más confiada en el futuro. Logros de los que participamos todos los riojanos, personas que damos día a día lo mejor de nuestro trabajo. Personas anónimas en su gran parte y otras que, aun queriendo serlo, no se lo permitimos. Personas como Fernando Reinares, como Tolo y como los miembros de la Cofradía de San Bernabé, a los que en la noche de hoy hemos querido individualizar, colocar el foco de atención sobre ellas, para convertirlas de un referente y para decirles que queremos seguir aprendiendo de ellas, de su orgullo de riojanos y de su amor y entrega hacia esta tierra.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja