20 de marzo de 2008

Presidente y representantes de la Peña 21 de Logroño,

Sr. D. Victorino Martín Andrés, Diego Urdiales, Autoridades, Señoras y Señores, Queridos Amigos:

Sabes que en La Rioja, tierra torista por excelencia, y donde se celebró la primera corrida de toros de España, allá por el año 1135, en el barrio de Varea, se te quiere, Victorino. A ti y a tu ganado, a esos toros encastados, valientes y nobles que tantas tardes de gloria en la plaza nos deparan.

Por eso es un honor que hayas aceptado la invitación de la Peña 21 para acompañarnos en el día de hoy, para hacerte entrega del Porrón de Plata por el indulto de Molinito en la pasada feria matea. Un toro que descubrió la grandeza en el arte de la lidia de nuestro paisano Diego Urdiales, quien por esa faena memorable que traspasó nuestras fronteras está hoy también con nosotros para recibir el justo homenaje que se merece.

Hoy, con este acto, estamos haciendo un canto al toreo de verdad, a la pureza y limpieza de la fiesta, a la integridad del toro y a la honestidad y entrega de los toreros.

Concede este trofeo (simbolizado en un porrón que representa nuestras más íntimas señas de identidad) la Peña 21, una de las más antiguas y conocidas de La Rioja, que, en una muestra más de su riojanismo, ha incorporado en su propio nombre la fecha de celebración de San Mateo: el 21 de septiembre. Una peña que siempre ha luchado por esos conceptos que hacen de la fiesta de los toros un espectáculo irrepetible, donde está latente la sombra de la tragedia y donde no hay lugar ni para la trampa ni para el engaño.

Por eso, esta distinción tiene un valor muy especial, por venir de quien viene. Y el destinatario está a la altura de la misma: Victorino Martín, que con este reconocimiento, con el indulto de un toro de su ganadería, ve reforzada su hegemonía en el ámbito ganadero español. Y es que tus toros, Victorino, bien lo sabes, son del gusto de los riojanos. Porque son garantía de pureza, de emoción, de no hay billetes.

Bien lo sabe también nuestro admirado Diego Urdiales, quien rubricó su fabulosa carrera como novillero con el Zapato de Oro. Diego Urdiales, quien ante ese toro grande y entero de Victorino se creció, aflorando en él su temple, su hondura y su firmeza, lo que le convirtió en uno de los triunfadores innegables de la pasada feria matea, reafirmando su extraordinaria talla. Por eso te deseo, Diego, que esa suerte que mereces, esa suerte que tan esquiva te ha resultado, te acompañe de ahora en adelante, para que la afición pueda disfrutar de tu toreo, de ese toreo que nos levantó de los asientos en los pasados sanmateos.Ya he señalado antes que en La Rioja, en el barrio de Varea, está documentada la primera corrida de toros, celebrada en el año 1135, con ocasión de la coronación del Rey Alfonso VII. Hoy La Rioja, con este acto, quiere ser un referente en la defensa del toreo de verdad. Ese toreo que simboliza la Peña 21, Diego Urdiales, la ganadería de Victorino Martín y ese toro indultado, de nombre Molinito. Un toro que, por cierto, y según me han contado, se ha curado ya de sus heridas allá en Cáceres y está esperando descendencia.

A ver si dentro de unos años tenemos la suerte de disfrutar en Logroño o en otra plaza de La Rioja de la nobleza de sus vástagos, con los socios de la Peña 21 en sus asientos, con Victorino Martín en el callejón y con Diego Urdiales donde tiene que estar, delante de las astas y como la figura que es. Eso querrá decir que la fiesta sigue viva.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja