17 de abril de 2007

Galardón a la Bellas Artes de La Rioja, D. Rafael Azcona,

Autoridades,

Señoras y Señores,

Tranquilo, Rafael, que ya se acaba la película; y en ésta, para tu tranquilidad, no muere el protagonista, que eres tú. Y es que sé que lo pasas mal en estos actos. Casi tanto como el inolvidable verdugo que tú ideaste cuando va a cumplir su primer 'trabajillo' y tienen que sujetarlo de los hombros para que no se desplome por culpa de los nervios.

Aquí, como puedes ver, no hay ni condenado a muerte ni garrote vil. Aquí sólo hay cariño. La admiración de los riojanos, de tus paisanos, que quieren agradecerte tu inmensa talla humana y profesional, tu genialidad. Tu maestría en todos los palos que has tocado: en la ilustración, en la narración y en la poesía, pero muy especialmente en el cine, con unos guiones memorables.

Aunque parezca un contrasentido, o casi una herejía, tengo que decirte, Rafael, que, a lo largo de tu vida, siempre te has salido del guión. Que el humilde guión que para ti mismo imaginaste se ha quedado pequeño, estrecho, que tu inmensa capacidad y calidad creadora te ha convertido en un profesional de reconocimiento y fama universal, quizá para sonrojo tuyo pero para orgullo de los riojanos y de esta tierra que te vio nacer en 1926.

A nosotros, lo reconozco, también nos has obligado a apartarnos del guión. Concedemos el Galardón a las Bellas Artes de La Rioja a un guionista, cuando en el guión original, cuando fueron creados estos premios, hace diez años, no se contemplaba esta posibilidad.

Y es que has sido capaz, Rafael, de convertir el guión en una de las Bellas Artes, como por unanimidad ha reconocido el jurado. Guiones que ya forman parte de la historia, de la mejor historia, del cine de todos los tiempos. Guiones que han forjado tu figura de hombre irrepetible y que han encumbrado a los directores a los que has echado tu genial capote: Saura, Berlanga, García Sánchez, Cuerda o Trueba, con quien lograste el Oscar a la mejor película extranjera con 'Belle époque'.

Tus guiones, con esa mezcla de humor ácido y tierno, son una radiografía de la historia tragicómica de España. Son una mirada no notarial ni aséptica, sino una aproximación a los usos y costumbres de los españoles para corregir aquellos aspectos que hacían de nosotros un pueblo grotesco y potenciar aquellos otros que nos han permitido llegar adonde hemos llegado: a ser un país moderno, solidario, culto y de futuro.

Por tanto, podemos decir que tus películas han cumplido con el fin que mueve a todas las Bellas Artes: hacernos felices, deleitándonos con la obra contemplada, pero también mejores personas, más cultas, sensibles y preparadas. Por eso concedemos este Galardón, el más importante que otorga el Gobierno de La Rioja, a un escritor que ha convertido el guión en una de las Bellas Artes, haciendo saltar por los aires todos los guiones preestablecidos.

En una ocasión dijiste, con esa humildad que te caracteriza: "Yo no escribo guiones para tener éxito. Los escribo para pagar el teléfono y esas cosas, y para comerme de vez en cuando media docena de langostinos". Pues ya ves, Rafael, has tenido éxito; y mucho.

También, en tu 'Autobiogarfía pequeñita', dices que cuando abandonaste Logroño para ir a buscarte la vida a Madrid, un refrán rondaba en tu cabeza: ese que proclama que 'nadie es profeta en tu tierra'. Pues ya ves, Rafael, que aquí también te falló el guión.

A la vista está. La Rioja entera, por medio de los aquí presentes, te decimos que te admiramos como profesional y que te queremos como persona. Que eres un ejemplo para nosotros. Y te advertimos que si sigues empeñado en seguir escribiendo, nosotros seguiremos empañados en darte premios, mal que te pese.

Y ya acabo. Y no porque no tenga más cosas que decir, sino porque así lo exige el guión de este acto.

Muchas gracias y felicidades, Rafael.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA