26 de mayo de 2006

Galardón de la Bellas Artes de La Rioja, D. Carlos Ochagavía,

Autoridades,

Señoras y Señores,

Hoy premiamos a un artista riojano de unas cualidades creativas auténticamente excepcionales y con una proyección internacional que nos ofrece una idea justa de la magnitud que ha alcanzado su figura en el selectivo mundo del arte.

Pero también distinguimos a una persona extraordinaria. A un emigrante que, como todos los emigrantes, ha llevado a lo largo de toda su vida el amor por su tierra muy pegado a su corazón, soñando siempre con regresar, con reencontrarse con los suyos, con esa luz, esas calles y esos paisajes que, a una edad muy temprana, sembraron en él la semilla de la sensibilidad. Carlos Ochagavía ha hecho siempre profesión de riojanismo allá donde el destino lo ha llevado. Su inspiración en este caso fueron sus padres, que cuando crearon una editorial en Argentina con la que ganarse la vida no dudaron en bautizarla con el nombre de Iregua, en recuerdo del río de su Varea natal.

Ahora, a sus 93 años de edad, Carlos Ochagavía es el emigrante que regresa a su tierra triunfal, con el equipaje rebosante de éxitos y de fama. Y eso llena de orgullo a sus paisanos.

Es Carlos Ochagavía el indiano que ha hecho fortuna al otro lado del océano, no una fortuna económica, sino una fortuna que se contabiliza en grabados, en ilustraciones y en cuadros de una belleza y una técnica deslumbrante.

Su vida, él que ha coqueteado con todo tipo de manifestaciones artísticas, es digna de llevarse al cine por su brillantez. Sus trabajos como pintor, como grabador, como ilustrador, como animador y como filmógrafo. Sus colaboraciones con los más prestigiosos periódicos estadounidenses, con organismos como al ONU; sus exposiciones en Argentina, en Estados Unidos, en Bélgica y en Francia. Su talento, en definitiva. Un talento que le ha convertido en uno de los grandes artistas del siglo pasado y del presente.

Carlos Ochagavía, que ha regresado a La Rioja siempre que las circunstancias se lo han permitido, no es conocido, sin embargo, masivamente por el gran público riojano en su vertiente artística. Es algo que sorprende extraordinariamente. Y si se me pregunta cuál es la razón, me atrevería a aventurar una, con la seguridad de no equivocarme: su fabulosa sencillez, su sorprendente humildad. Esa sencillez y esa misma humildad que acompaña a las grandes personas, a las personas de talento.

Tal ha sido su humildad y tal su sencillez, que se puede decir que, paradójicamente, los verdaderos emigrantes somos los riojanos, y no él. Emigrantes de una obra artística que necesitamos visitar para conocer más en profundidad La Rioja, porque es la obra de un riojano, de un riojano que ha sido reconocido por el público y por la crítica y cuyas creaciones son festejadas en todo el mundo.

Con este Galardón de las Bellas Artes de La Rioja, los riojanos iniciamos el viaje hacia este territorio de la imaginación que Carlos Ochagavía nos invita a visitar para ensanchar nuestro orgullo de riojanos. Nuestro orgullo por un artista riojano que ha escrito su nombre con mayúsculas en el mundo del arte, que ha situado a La Rioja en un lugar de privilegio dentro del campo de la creación.

Hoy, Carlos, te reencuentras con tu tierra, con esta tierra que tanto amas y añoras. Y hoy los riojanos nos encontramos contigo, con tu genio e ingenio. No tengas la menor duda, Carlos, de que no nos vamos a volver a separar nunca más.

Muchas gracias.

Pedro Sanz Alonso - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA