11 de febrero de 2003

Excmo. Sr. D. Albert Bore

Colegas del Comité de las Regiones,

Queridos amigos:

Representa un auténtico honor y un orgullo personal poder dirigirme hoy a todos ustedes en un foro de tanto valor y significación para mí como es el Comité de las Regiones.

Les hablo en nombre de los Grupos Popular y Socialista, mayoritarios en España, en Europa y también en esta institución donde ahora nos hallamos. El motivo de mi intervención es defender los valores de la democracia, de la vida y de la libertad, esos valores que están profundamente consolidados en la cultura europea, pero que en el País Vasco son diariamente puestos en peligro por ETA, por esa banda terrorista que, con sus extorsiones, secuestros y asesinatos, ha creado un clima de miedo y de desestabilidad tal que alguien ha llegado a señalar, a mi modo de ver acertadamente, que esta tierra es la última frontera de las libertades en Europa.

Todos ustedes conocen, al igual que el resto de la ciudadanía europea, porque los han repudiado públicamente, los métodos fascistas que utiliza ETA para imponer su modelo totalitario a golpe de sangre y de sufrimiento. Todos ustedes saben de su desprecio por los derechos humanos y por la vida. Su desprecio por la democracia y por el código de valores del que la democracia es portadora.

Pero lo que quizá no trascienda tanto, o no en la medida en que debiera, es el acoso constante y sistemático al que son sometidos los cargos públicos no nacionalistas que ejercen su labor en el País Vasco, los concejales y los alcaldes. Personas todas ellas que, por el mero hecho de figurar en una candidatura, pasan directamente a engrosar también la macabra lista de objetivos de los terroristas de ETA. Sólo los datos del año que acaba de concluir ya son escalofriantes: 8 concejales han sido asesinados y más de medio centenar ha decidido abandonar su cargo para no correr una suerte similar.

El pasado sábado, un terrorista de ETA mataba al jefe de la Policía Local de un municipio de Guipúzcoa, que además era afiliado socialista y miembro destacado del colectivo ciudadano en contra del terrorismo Basta ya. Para que se hagan ustedes una idea, el alcalde de este municipio, que gobierna gracias al apoyo del Partido Nacionalista Vasco, no ha condenado el atentado de su jefe de Policía Local.

Por ese motivo, quiero hoy defender una iniciativa del Presidente de Extremadura, Señor Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que hemos asumido todas las regiones españolas del Partido Popular y Socialista, y que es la necesidad de compensar moralmente a estas personas desde Europa y desde el Comité de las Regiones. Alentarles y arroparles. Mostrarles nuestra solidaridad, nuestra comprensión y, cómo no, nuestra admiración. Convencerles de que su sufrimiento y su padecimiento no son en vano. De que su ejemplo es una aportación decisiva a la democracia en Europa.

Y qué mejor forma de hacerlo que escuchando de su propia boca sus testimonios. Escucharles cómo, ellos y sus familiares, son insultados, vejados y amenazados, debiendo llevar escoltas a todas horas del día para no ser asesinados.

Sólo así, prestándoles atención, conoceremos de primera mano la magnitud del problema. Sabremos que la Democracia en el País Vasco es una democracia vigilada, una democracia ficticia por cuanto es imposible ejercer esas libertades individuales que fortalecen y dan sentido a una auténtica democracia. Sabremos también de la dificultad que tanto los socialistas como los populares estamos encontrando para cerrar las listas electorales, por el clima de chantaje, de amenazas, de extorsión, de violencia y de asesinatos, hasta el punto de que las candidaturas para las elecciones de mayo en el País Vasco van a tener que ser completadas con candidatos de otras regiones.

A tal fin, pido desde esta tribuna, en nombre propio y en nombre de los Partidos Popular y Socialista, que en el Pleno que el Comité de las Regiones celebrará en el próximo mes de abril se dé la oportunidad a estas personas de explicar sus experiencias y que, tras tener conocimiento directo de la situación que se vive en el País Vasco, se emita por parte de nuestra institución una enérgica resolución de apoyo a estos colegas y de rechazo a las amenazas y a la violencia que se ven obligados a soportar.

Considero que la situación de peligro y de falta de libertades en el País Vasco que sufren nuestros concejales y alcaldes merece un conocimiento preciso por parte del Comité de las Regiones y un pronunciamiento público en el sentido que les he anunciado.

Estimo que es una obligación que debemos asumir. Pues no hay que olvidar que el Comité de las Regiones representa a las administraciones regionales y locales europeas y, por consiguiente, también a los políticos que trabajan en esos niveles de responsabilidad. Y no hay que olvidar tampoco que las inquietudes de nuestros ciudadanos deben ser nuestras inquietudes y sus temores nuestros temores. Y créanme si les digo que no hay nada, hoy por hoy, que cause más temor e inquietud que el terrorismo, tanto en Europa, como en España como en el País Vasco. Muchas gracias.

PEDRO SANZ ALONSO - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA