28 de octubre de 2014

Sra. Alcaldesa de Logroño.

Sr. Rector de la UNIR.Sr. Director para Europa de CAF-Banco Desarrollo de América Latina.Sr. Director General de Nueva Rioja.Señoras y señores.

Me corresponde a mí darles la bienvenida a La Rioja a cuantos participan en estas IV Jornadas ‘Futuro en Español’ y desearles una feliz estancia entre nosotros, con la seguridad de que éstas serán muy provechosas y contribuirán a afrontar con éxito algunos de los retos que se le plantean a la lengua española.

Quiero, además, agradecer a la Fundación Vocento, Diario La Rioja y CAF-Banco de Desarrollo de América Latina esta plataforma que nos brindan desde el año 2011 en torno al español: un patrimonio común compartido por más de 500 millones de personas en todo el mundo, que goza de gran vitalidad y es un valor en alza.

Junto a estas palabras de bienvenida y agradecimiento, me gustaría compartir con todos algunas reflexiones acerca del futuro de la lengua del futuro. Porque en La Rioja tenemos muy claro que el español no sólo es una lengua con futuro, sino que el español es la lengua del futuro.

En cada ocasión que lo merece, los riojanos tenemos a gala recordar que "el primer vagido de la lengua española", como lo definió Dámaso Alonso, está en las Glosas Emilianenses de nuestros monasterios de San Millán de la Cogolla, o que Gonzalo de Berceo es el primer poeta español de nombre conocido.

Pero La Rioja ha impregnado el español desde su cuna hasta hoy mismo.

La Rioja siempre ha estado en cabeza de la defensa, promoción y estudio de nuestra lengua, porque, sin dejar de mirar hacia el pasado, hay un futuro por conquistar. Por ello, si me permiten la expresión que usó un escritor estadounidense respecto al amor, La Rioja no sólo ha querido ser "una llama, sino una luz".

Una luz que nos ha hecho comprender el valor económico de nuestra lengua, mediante un estudio pionero del riojano Ángel Martín Municio sobre su aportación al PIB. Una luz que ha empezado a alumbrar el futuro del español, a través de los seminarios internacionales de Lengua y Periodismo que organizan la Fundación San Millán de la Cogolla y Fundéu-BBVA desde 2006.

Muchos de ustedes han venido a La Rioja por primera vez desde fuera de nuestro país y van a poder comprobar que nuestra oferta turística es de calidad y está construida a partir de los recursos naturales, culturales e históricos de esta región, con el vino, la gastronomía y la lengua que nos une como protagonistas.

Señoras y señores.

Como saben, el español es la segunda lengua de comunicación internacional y, en estos últimos años, ha experimentado un crecimiento espectacular. Les ofrezco un dato: en 1983, había 300 millones de personas en el mundo que podían entenderse en español y, hoy, según el Instituto Cervantes, son más de 548 millones.

Este avance se ha producido de un modo continuo y creciente, y ha venido dado por el hecho de ser lengua oficial en más de 20 países, por razones demográficas y por la globalización, que ha disparado hasta casi los 20 millones el número de alumnos que la estudian como lengua extranjera, con especial incidencia en Estados Unidos y China.

Como decía Gregorio Salvador, "la dimensión del español es una dimensión universal". A día de hoy, el 6,7% de la población mundial es hispanohablante, pero los datos disponibles nos permiten alentar la esperanza de que, dentro de tres o cuatro generaciones, el 10% hablará nuestra lengua.El español tiene mucho que ganar.

Buena parte de su futuro se va a escribir en los países más poblados de América Latina (Brasil y México) o en Estados Unidos, con una población hispana de 52 millones de personas. Por ello, considero un acierto que estas jornadas aborden el interesante tema de las relaciones entre España y América Latina, desde todas sus perspectivas.

A lo largo de estos días, personas procedentes de distintas latitudes van a reflexionar y debatir acerca del periodismo en español en Estados Unidos y de los retos del sector agroalimentario a ambas orillas del Atlántico, con los vínculos lingüísticos como nexo de unión entre españoles, latinoamericanos y estadounidenses.

Para La Rioja es un privilegio reunir a un plantel de expertos tan cualificados en la materia y poder oír, entre otras, la voz del ‘maestro’ Javier Darío Restrepo: Premio Gabriel García Márquez a la Excelencia y referente de la ética periodística. Suyas son las palabras que nos revelan que "la ética es una fuerza que impulsa hacia la excelencia".

Señoras y señores.

Puede parecer una paradoja, pero nuestra milenaria lengua es una lengua joven, que armoniza más de mil años de historia con el empuje y el dinamismo de la juventud que lo habla cada día a ambas orillas del Atlántico. Decía Picasso que cuando uno es joven, lo es para toda la vida.

El espejo en que se refleja el español nos hace ver una lengua emergente y pujante, siempre vigorosa y capaz de adaptarse a los nuevos tiempos, firme en su unidad y fuerte en su diversidad. Una lengua no sólo como instrumento de comunicación y vehículo de cultura, sino como fuente de riqueza, desarrollo económico y atracción turística.

Sus posibilidades de futuro son incalculables. Y su valor como lengua de intercambio comercial es muy grande, si tenemos en cuenta que la comunidad hispana de Estados Unidos es la decimocuarta potencia económica del mundo y que su poder adquisitivo se duplica cada década.

El español puede suponer una puerta de entrada para abrir y ampliar mercados y explorar y desarrollar oportunidades para las empresas españolas en América Latina y Estados Unidos, en especial para las del sector agroalimentario, que, junto al vino que nos da nombre, tienen un peso muy importante en la economía riojana.

Hay que perder el miedo a lo desconocido, porque, en grandes ocasiones, la expansión de la lengua ha pasado por mundos desconocidos hasta entonces, como lo fueron, hace más de 500 años, la América del Descubrimiento o, hace bien poco, Internet. Hoy, el español es la tercera lengua más usada en la Red, tras crecer más del 800% entre 2000 y 2011.

"La lengua es de todos y es de nadie", dijo Octavio Paz.

Por ello, a través de nuestra posición estratégica como puente entre Europa y América Latina, hay que protegerla y defenderla para que pueda ganar el futuro, y promover el español como elemento aglutinador de la comunidad hispana. No en vano, en su libro ‘El espejo enterrado’, Carlos Fuentes ya decía que "España nos abraza a todos. Es, en cierta manera, nuestro lugar común".

Con ese deseo y en la confianza de que con su buen hacer las personas que nos acompañan contribuirán a ello, me gustaría brindar con todos de forma simbólica con "un vaso de bon vino", como escribió Gonzalo de Berceo, por el éxito de estas jornadas y por el futuro de la lengua del futuro.

Declaro inauguradas las IV Jornadas ‘Futuro en Español’.

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja