26 de mayo de 2004

Excmo. Sr. Consejero de Agricultura y Desarrollo Económico, D. Javier Erro,

Presidente de la Cámara de Comercio e Industria de La Rioja, Sr. D. José María Ruiz-Alejos,

Excmo. Sr. D. Juan Velarde Fuentes, Presidente del Comité Científico del 'I Foro de Economía Regional',

Señoras y Señores:

Supone un honor y una enorme satisfacción inaugurar hoy en Logroño el 'I Foro de Economía Regional', un lugar de encuentro donde se van a poner en común experiencias, ideas y propuestas para, a partir de ahí, diseñar estrategias competitivas al servicio de las economías regionales para que éstas afronten con éxito el reto de la globalización a través de un desarrollo económico equilibrado.

El objetivo marcado es ambicioso, sin duda, y de una urgencia que no admite demoras, pero la alta calidad de los expertos que van a intervenir es garantía de que de este Foro han de surgir las pautas -estoy convencido de ello- para que nuestras economías no sólo mantengan su viabilidad a futuro, sino para que éstas vean acrecentados, de una forma sostenida y sostenible, sus ritmos de crecimiento, con un reflejo claro en la creación de empleo y en la mejora de la calidad de vida y del bienestar social de los ciudadanos.

Con su presencia en este encuentro, organizado por el Gobierno de La Rioja y por la Cámara de Comercio e Industria, todos ustedes, los participantes, señalan y remarcan la idoneidad de esta tierra para acoger esta iniciativa tan importante para todas las regiones españolas, y para la economía nacional en su conjunto como suma que es de las partes que la componen.

Idoneidad que se sustenta en que La Rioja es, en estos inicios del siglo XXI, un ejemplo claro, dentro del marco comunitario y español, de economía regional sostenible, armónica, equilibrada y competitiva.

Idoneidad porque La Rioja ha salido a los escenarios exteriores sin complejos. Porque ha percibido la apertura de mercados no como un factor coercitivo, sino como una oportunidad para ampliar y diversificar el destino de su producción y, consecuentemente, para incrementar sus ritmos de crecimiento económico y de desarrollo regional, un desarrollo que redunda en la cohesión social y la vertebración territorial, con una efectiva redistribución de la riqueza, tanto desde el punto de vista espacial como sectorial, y ello sin poner en peligro nuestro medio ambiente y sin hipotecar nuestros recursos naturales.

Los riojanos hemos llegado adonde hemos llegado gracias a nuestra vocación europea, a nuestra vocación de apertura. Una vocación con sede en la internacionalización de las actividades empresariales, la búsqueda de la excelencia por la vía de la calidad y el desarrollo de políticas de I+D+i tendentes a potenciar la diferenciación por medio del capital tecnológico y del capital intelectual.

A este fenómeno expansivo de la economía riojana no ha sido ajeno el clima de estabilidad política, económica, social e institucional que se ha vivido en España en los últimos años, sin el cual no habría sido posible emprender las acciones que se han puesto en marcha, muchas de ellas alentadas y favorecidas directamente por el Gobierno de la Nación.

Los indicadores económicos que nos sitúan a la cabeza de las regiones españolas y europeas en renta, en empleo, en grado de apertura, en PIB, nos señalan que la apuesta ha sido acertada. Una certeza que viene avalada por el último informe de las Cámaras de Comercio españolas según el cual La Rioja será la cuarta región europea que más impulsará el crecimiento económico este año.

Por tanto, afrontamos el futuro sobre una base sólida, la misma base, en términos generales, de la que parten el resto de las regiones españolas.

Pero si bien es cierto que ésta es una realidad tangible, no lo es menos el hecho de que la globalización no es un fenómeno estable, definitivo. Antes al contrario, la globalización se encuentra en un proceso de constante cambio y evolución, marcando nuevas reglas de juego y nuevas relaciones de fuerzas, algo que nos obliga a las regiones a estar atentas, muy atentas, para interpretar, en cada momento, las claves de la globalización y reorientar, así, nuestras políticas, marcar nuevas prioridades y definir estrategias al objeto de asegurarnos un posicionamiento que garantice nuestro éxito.

Por ello, el Foro que hoy inauguramos posee una importancia capital para todas las regiones españolas como observatorio privilegiado del momento actual y de los movimientos que ya se perciben en el entorno mundializado en el que nos movemos.

Tengo la seguridad de que durante estos días las dos palabras más escuchadas serán productividad y competitividad. Productividad como fuente de crecimiento y como base fundamental para mantener los niveles de bienestar. Y competitividad que señala directamente a nuestras empresas, como soporte que son de la riqueza y del empleo regional.

A ellas, a nuestras empresas, a los emprendedores riojanos, corresponderá dar respuesta, y además con rapidez, a los nuevos desafíos que se anuncian. Pero en esta responsabilidad no estarán solos, sino que, como hasta ahora, contarán con la estrecha colaboración de los poderes públicos.

Y es que no me cabe la menor duda de que la prioridad absoluta de un representante político -y hablo como Presidente del Gobierno de La Rioja- debe ser la de conseguir las mejores condiciones de vida de sus ciudadanos en todos los campos: en el de la educación, en el de la cultura, en el sanitario... Condiciones de vida que se verán mejoradas en la medida en que incrementemos nuestra capacidad económica. Y es ahí donde las Administraciones autonómicas y las empresas regionales nos damos la mano. Una alianza muy estrecha gracias al modelo de descentralización del Estado, un modelo que nos dota a las Administraciones regionales de un poder de maniobra desconocido hasta ahora y de una capacidad efectiva para pilotar políticas propias en todos los ámbitos, entre ellos el económico.

Gracias a él, las regiones nos hemos individualizado a los ojos del mundo, hemos adquirido presencia internacional, hemos reforzado nuestra personalidad. Los riojanos hemos valorizado nuestras señas de identidad como región, en especial nuestro patrimonio histórico, artístico, cultural y natural por la vía de la sostenibilidad en la ordenación de las actividades institucionales y privadas. Hemos hecho buena, en definitiva, la frase que dice que "la globalización no homogeneiza el planeta, sino que por el contrario hay una eclosión de la diversidad".

Y hemos podido, por el fortalecimiento autonómico, diseñar nuestras propias estrategias para hacer frente a los retos que la globalización entraña, marcar prioridades y establecer objetivos, apoyándonos en nuestras ventajas competitivas, diversificando nuestro tejido empresarial y apostando por sectores emergentes y con grandes posibilidades de desarrollo.

Respetando la plena autonomía y la libertad de las empresas, los poderes políticos hemos cumplido un papel dinamizador en materia de fomento, estableciendo un marco atractivo para nuestras empresas y apoyándoles en sus procesos expansivos y modernizadores, acercándoles a la I+D+i y favoreciendo la transferencia tecnológica.

En La Rioja, hemos creado un entorno presupuestario, fiscal, legislativo y laboral apropiado para favorecer la competitividad. Haciendo uso de nuestra capacidad normativa, hemos rebajado los impuestos. Y gracias al principio de estabilidad de nuestros presupuestos, hemos creado un marco estable que favorece el consumo y la inversión y, como consecuencia de ello, el crecimiento económico y la creación de empleo.

Un paso determinante en el cambio de rumbo (y de filosofía) de nuestra política empresarial ha sido la creación de la ADER, un organismo que presta apoyo logístico y financiero a nuestras empresas y que ha asumido entre sus funciones la de atraer inversión empresarial, propiciar la modernización tecnológica, favorecer la cualificación de los trabajadores e incentivar la apertura a los mercados exteriores, con la puesta en marcha del Primer Plan de Internacionalización de La Rioja, que se ha traducido en un incremento apreciable de nuestras exportaciones y de nuestras empresas exportadoras.

Y en ese línea seguiremos porque se ha revelado que es la más efectiva para alcanzar nuestro objetivo.

Del éxito de esta apuesta -que pretende ser un ejemplo para el resto de las regiones, como se pondrá de relieve a lo largo de este Foro- depende que La Rioja siga siendo un modelo de desarrollo socioeconómico armónico y equilibrado.

Un modelo que pretende, por encima de todo, ser solidario. Porque los riojanos tenemos claro que el mayor protagonismo que se nos ha concedido, el poder político y económico del que gozamos, no debe ser en modo alguno una tentación para distanciarnos, para avanzar en solitario, individualmente, sin mirar a nuestro alrededor.

Más bien al contrario: concebimos este mayor grado de autonomía como una mayor exigencia para alcanzar el objetivo común, dentro de España y de Europa, de extender a toda la geografía esa cohesión social y económica que han de convertir al espacio nacional y comunitario en dos espacios sólidos, competitivos y potentes en el marco de la globalización.

Por ello, dentro de la representatividad de La Rioja en el Comité de las Regiones, y en respuesta a nuestra decidida vocación europea, nuestros esfuerzos van encaminados (y más ahora, tras la ampliación) a que la cohesión sea efectiva y a que se eliminen los desequilibrios territoriales para insertar a todas las regiones en el fenómeno de la globalización con posibilidades de éxito.

En la esfera nacional, nuestros propósitos no son distintos. Para hacerlos realidad, necesitamos de la misma estabilidad política, económica, social e institucional de la que hemos gozado hasta ahora. Necesitamos el mantenimiento de los derechos de los riojanos en lo referido a nuestro modelo económico basado en la sostenibilidad, la solidaridad y la competitividad. Por ello, demandamos un sistema fiscal que, respetando las diferencias, fomente el equilibrio territorial y la solidaridad entre regiones. Y por ello también los riojanos seremos firmes en la defensa de nuestros intereses frente a las dinámicas de reforma constitucional y de modificaciones estatutarias iniciadas por el PSOE en el Gobierno de España.

Estoy convencido (y así lo reitero) de que la solidaridad debe ser el camino a seguir. Y, junto a ella, una colaboración efectiva, dinámica, activa y creciente entre todas las regiones.

La voluntad de los riojanos por fomentar esta colaboración es clara, como queda patente en este Foro que ahora inauguramos y que nos va a permitir fomentar la interdependencia y las relaciones, compartir ideas y experiencias para diseñar estrategias.... Y todo ello con el fin de que nuestras políticas económicas ganen en eficiencia, en eficacia y en rendimientos. Con el fin de optimizar nuestra competitividad. Y con el fin de hacer realidad nuestra aspiración, enunciada en el título de este Foro, de que las economías regionales avancemos en el marco de la globalización sin alejarnos de ese modelo que todos defendemos y que responde a los imperativos de sostenibilidad, equilibrio y armonía.

Estoy seguro de que este objetivo se va a ver cumplido.

Muchas gracias.

PEDRO SANZ ALONSO - PRESIDENTE DE LA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE LA RIOJA