19 de septiembre de 2014

Excelentísimas e ilustrísimas autoridades,Queridos riojanos,Señoras y señores,

Cuando cada rincón de La Rioja muestra los frutos del trabajo de todo un año, los riojanos volvemos, una vez más, a reunirnos para celebrar que el esfuerzo, el compromiso, la colaboración, la ilusión, la confianza y el equilibrio entre tradición y modernidad dan resultado y nos permiten seguir mirando al futuro con determinación, por un camino que hemos comprobado que nos lleva seguros hacia un porvenir próspero, solidario y sostenible.

El mosto que hoy ofrecemos a la Virgen de Valvanera, nuestra patrona, es buena muestra de ello porque procede de uvas traídas de todos los rincones de La Rioja y ofrecidas por nuestros hijos y nietos, nuestro mejor futuro.

Este mosto es una demostración de que el trabajo bien hecho, el esfuerzo colectivo y la unión encuentran recompensa. Este mosto da forma a nuestras ilusiones comunes y nos ayuda a entender el verdadero significado de ser riojanos.

Por ello, se lo ofrecemos a la Virgen de Valvanera en nuestro nombre, el de quienes tenemos el privilegio de vivir en esta tierra, y en el de todos aquellos riojanos que tan dignamente nos representan en cualquier lugar del mundo. A todos ellos, nuestros mejores deseos. Al igual que dedicamos un recuerdo emocionado a todos aquellos que ya no están con nosotros y llevamos en nuestro corazón.

Estamos viviendo unos meses de suma importancia, y nos quedan por delante otros de igual o más trascendencia, puesto que se abre ante nosotros con un nuevo escenario de oportunidades que viene propiciado por la ansiada recuperación económica que, no debemos olvidar, debe venir también acompañada de un reforzamiento de valores y principios.

Hace ahora un año, compartía con todos vosotros una realidad que entendía importante en aquel contexto: era la del optimismo documentado.

Decía Séneca que"no nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas".Y el mejor antídoto contra las dudas, la incertidumbre y el miedo, es la confianza.

Los riojanos hemos confiado en nuestras fuerzas y estamos recogiendo los frutos. De la misma forma que desde hace generaciones confiamos en nuestra tierra y en nuestro saber hacer, y, cada año que pasa, el tiempo nos da la razón.

Y, hoy más que nunca, tenemos motivos para confiar, para arriesgar, para emprender, para innovar, para exportar, para crear empleo, para invertir, para dar forma a nuestros sueños.

Llega de nuevo nuestro momento, el de todos y cada uno de nosotros. Debemos enfrentarnos a nuestra responsabilidad, dar el máximo de nosotros mismos y hacer que las cosas sucedan.

Los riojanos no nos resignamos.

Los riojanos no nos rendimos.

Los riojanos tenemos un sueño: una Rioja próspera y solidaria, parte central de una España unida y competitiva, protagonistas en Europa, conocidos en los cinco continentes por nuestra forma de entender la vida, de hacer las cosas.

Ha quedado demostrado lo íntimamente relacionado que está todo en un mundo globalizado, al igual que se ha puesto de manifiesto lo trascendente del compromiso individual y del sentimiento colectivo para propiciar cambios de verdadera capacidad transformadora.

Todos dependemos de todos.

Los riojanos estamos íntimamente comprometidos con el logro de los objetivos comunes de todos los españoles: no hay atajos, ni recetas mágicas. Todo está en nuestra Constitución, garante de la estabilidad territorial y la convivencia democrática.

La democracia nos hace grandes. Y ha hecho posible que La Rioja sea hoy en día lo que es: una tierra en condiciones de competir con cualquiera, dispuesta a acoger a quien sea, a unir y compartir, y que rechaza la división y el enfrentamiento.

Y la base de la democracia es que todos somos iguales, que cada voto vale lo mismo y que desde el respeto a las minorías se impone la decisión de la mayoría, expresada en las urnas y amparada por el Estado de Derecho.

Es sencillo de entender, pero no siempre fácil de aplicar, porque hay quien quiere que la ley no se cumpla y que la voluntad del pueblo expresada democráticamente no se respete.

Reafirmar nuestra defensa a ultranza de nuestra Constitución, de nuestro sistema democrático y de nuestro Estatuto de Autonomía es la mejor garantía para poder luchar contra la lacra del desempleo.

Nuestro nivel de autogobierno y la solidaridad entre regiones es lo que nos da los recursos necesarios para, poco a poco, poder revertir una situación que parecía irreversible y a la que hemos conseguido darle la vuelta.

Pero no debemos cejar en nuestro empeño y determinación y debemos seguir luchando juntos para generar oportunidades para todos y que cada persona, cada familia riojana, pueda hacer realidad sus sueños.

No debemos olvidar que una de las enseñanzas que hemos extraído de estos años de crisis ha sido que, a mayor nivel de formación y preparación, más posibilidades de salir adelante.

Y en La Rioja cualquier persona tiene a su disposición un gran sistema educativo, desde la etapa infantil hasta la universitaria, con miles de profesionales comprometidos, que dan lo mejor de sí mismos cada día.

Además, en paralelo a la enseñanza reglada, las múltiples acciones formativas que se llevan a cabo en la comunidad ofrecen a los riojanos, especialmente a los desempleados, la oportunidad de adquirir una cualificación o especialización profesional que incremente sus posibilidades de acceder al mercado laboral o mejorar su condiciones de trabajo.

Porque el desarrollo económico y el social van de la mano y si innovamos, si exportamos, si emprendemos, si invertimos, es para que nuestras familias tengan la mayor calidad de vida posible y para que La Rioja y España sean más prósperas, solidarias y justas.

Solo el respeto a estos principios tan básicos permite que nos recuperemos, que tengamos confianza, que seamos dueños de nuestro propio destino y que sigamos siendo ejemplo para otras regiones.

Y no debemos olvidar que lo somos porque tenemos un sistema sanitario gratuito, universal, de calidad, con la última tecnología, los mejores profesionales y una red de centros públicos modernos y eficaces.

Y un sistema de atención a la dependencia y de servicios sociales volcado en dar ayuda a aquellos que más lo necesitan.

Es algo consustancial para incrementar día a día la calidad de vida de la que disfrutamos los riojanos, propiciada, entre otras cosas, por nuestra naturaleza, nuestra historia, nuestra gastronomía y nuestra enología. Por nuestra íntima vinculación con la tierra que nos hace protegerla y amarla, siendo una de las comunidades con mayor superficie protegida y en mejor estado de conservación.

Lo que hoy estamos viviendo aquí es buena muestra de ello: niños, jóvenes, adultos, mayores… Todas las generaciones de riojanos unidas en torno a nuestras tradiciones, garantes de nuestro futuro, con el mosto que, un año más, nos dará los mejores vinos del mundo.

Dijo un filósofo que "los grandes hombres y mujeres tienen confianza en el destino, porque ellos mismos son parte de su porvenir".

Yo tengo confianza en La Rioja porque está en manos de todos y cada uno de vosotros, de todos y cada uno de los riojanos.

Y tengo confianza en La Rioja porque es mucho lo que los riojanos hemos logrado trabajando juntos y sumando esfuerzos.

Por ello, quiero aprovechar esta ocasión para hacer un llamamiento a seguir con nuestra tarea común y a confiar en nosotros mismos. Porque estoy seguro de que juntos seremos capaces de asegurar nuestro porvenir.

Brindo, pues, por nuestro futuro común y os invito a gritar conmigo:

¡¡¡Viva La Rioja!!!

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja