9 de junio de 2014

Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades,Galardonados,Riojanas y riojanos:

Un año más llega el momento tan esperado, en el que recordamos nuestra historia, acudimos al encuentro con nuestro presente y nos citamos con nuestro futuro, en un 9 de junio.

Tal día como hoy del año 1982, el Rey don Juan Carlos sancionaba y promulgaba el Estatuto de Autonomía de La Rioja. Desde su coronación hasta su abdicación, los riojanos siempre hemos sentido el aliento, apoyo y cercanía de don Juan Carlos a cuantas iniciativas le hemos planteado, dirigidas a construir un futuro mejor para todos.

La Constitución determina que el Rey es el símbolo de la unidad y permanencia del Estado, y todos percibimos a don Juan Carlos como encarnación viva de la unidad de España. Y así lo haremos con su heredero, el Príncipe Felipe.

Desde este enclave, cuna de la lengua que une a todos los hispanohablantes, y en un día tan importante para La Rioja y los riojanos, quiero expresar nuestra gratitud y afecto al Rey Juan Carlos como garante de la libertad y la democracia, así como nuestro respeto y adhesión al Príncipe Felipe como símbolo de la continuidad de la monarquía parlamentaria.

Hoy, sin duda, no es un Día de La Rioja más porque se celebra en un momento histórico y, además, muy especial. Muy especial porque la sociedad riojana comienza a tener motivos para la esperanza y para redoblar esfuerzos con una confianza en nosotros mismos que nunca perdimos.

Tras años de esfuerzo y de sacrificio compartidos, convencidos de que tomábamos un camino duro pero que era el correcto, con esa forma de entender la vida que supone ser y sentirse riojano, llega el momento de recoger poco a poco los frutos del esfuerzo colectivo, como empieza a ocurrir y ocurrirá.

Decía Ortega y Gasset que "sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo. Si todos prefieren gozar el fruto", advertía, "la civilización se hunde."Llega el momento de colaborar todavía más. Más que nunca. Con más ahínco. Con más determinación si cabe.

Nadie pone ya en duda que la economía está creciendo. Nuestro trabajo se dirige ahora a intentar que esta mejoría llegue a todos y que llegue lo antes posible.

Comienza una nueva época, en la que nuestros jóvenes vislumbran mejores oportunidades; nuestras familias pueden tener más confianza, y nuestra sociedad en general va a obtener la recompensa por el esfuerzo compartido que ha realizado.

Como escribió un gran poeta, "estamos unidos por la común tarea". Y nuestra tarea común tiene el nombre de La Rioja.

Debemos esforzarnos todos al máximo para seguir en la senda de la recuperación económica y para que sus efectos lleguen a todos los rincones de nuestra tierra y, en especial, a los más desfavorecidos, a las familias que con más dureza han sufrido las consecuencias de la crisis.

Año tras año, se ha puesto de manifiesto que La Rioja ha resistido mejor esta situación que otras regiones. Ello nos permite mirar al futuro con esperanza y luchar por ayudar a quienes lo necesitan y por lograr que en nuestra tierra todo el mundo tenga un trabajo digno.

Porque, sin duda, todos queremos que La Rioja siga siendo una región competitiva, productiva, diferente. En la que nuestras empresas sean vigorosas y responsables. En las que se genere más empleo, de más calidad y con más oportunidades.

Y para ello seguiremos innovando, creando mejores condiciones para la formación, el emprendimiento y la internacionalización, siendo así capaces de aprovechar aquello en lo que destacamos, en lo que podemos aportar valor añadido dentro y fuera de nuestro país. Sólo así podremos asegurar que nuestra sociedad sea más justa, equitativa y solidaria. Dando cada uno lo mejor de nosotros mismos y colaborando de forma leal administraciones públicas, empresas, trabajadores y todos los ciudadanos.

Queridas riojanas y riojanos.

Llega el momento de franquear la puerta que se abre ante nosotros, de par en par, mostrándonos una nueva forma de hacer las cosas. De mejorar nuestra sociedad. De seguir avanzando juntos hacia La Rioja que todos merecemos. De crecer y crear empleo, que es la mejor política social.Colaborando, sí. Pero respetándonos también.

Fomentando todavía más el diálogo, la palabra como herramienta clave de progreso. Y poniendo en valor lo que de bueno tiene nuestra sociedad y el trabajo duro y constante de generaciones de riojanos.

Tenemos unos cimientos sólidos sobre los que seguir construyendo una tierra que es nuestro gran patrimonio. Aportemos todos, rememos en la misma dirección, trabajemos duro, arriesguemos y estaremos en el camino recto hacia un futuro mejor.

Hoy estamos más y mejor preparados para iniciar una nueva senda.

Porque con los riojanos es fácil acometer cualquier reto, por difícil que sea, y emprender cualquier camino, por complejo que parezca. Ya lo dijo Séneca, "en la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido".

Y yo, como ustedes, amo demasiado La Rioja como para dejarme llevar por la desconfianza o el desánimo. Nunca lo hemos hecho y menos ahora, que ha pasado lo peor de la crisis y comenzamos una nueva singladura rumbo a un porvenir mejor.

La Rioja cuenta con un sistema educativo, sanitario y de protección social eficaz y sostenible. Del que podemos sentirnos orgullosos. Con excelentes profesionales y un buen nivel en sus infraestructuras y dotaciones tecnológicas.

Pero, nos corresponde a todos esforzarnos por mantener la calidad que desde fuera nos reconocen. Por promover la mejora de la educación. Por garantizar la eficiencia del sistema de salud. Por garantizar la sociedad del bienestar.

Debemos adaptarnos a las circunstancias actuales y realizar un gran esfuerzo colectivo para asegurar la sostenibilidad de los servicios públicos básicos. Para no dejar a nadie al margen y ofrecer oportunidades a todos.

Apostamos por una mayor cohesión social, ayudando a quienes más lo necesitan, a los más vulnerables, poniendo nuestro empeño en la creación de empleo, en la innovación, en hacer que nuestra tierra siga creciendo.

Y, precisamente, una muestra de esa cohesión social, del desarrollo económico y la creación de empleo, son las dos Medallas de La Rioja que este año se conceden.

Por un lado, está la cara social, representada por Cruz Roja Española en La Rioja. La de las organizaciones que, siempre y más en los últimos años, han mantenido firme el timón de la labor humanitaria y altruista, con una meritoria labor capaz de aliviar el sufrimiento y mejorar la vida de las personas más vulnerables o en riesgo de exclusión social.

Queremos reconocer así su trabajo y el de todas las personas que dan forma a La Rioja más solidaria y justa.

Y, por otro lado, la cara económica, aquella que representa la creación de empleo, la cohesión social y el esfuerzo para salir adelante. Por ello, se concede a la Asociación de Industrias del Calzado y Conexas de La Rioja, AICCOR, en representación de las empresas de este sector tan importante y representativo de nuestra región y que tan bien simboliza muchas de las cuestiones capitales que he referido. La importancia de innovar, de emprender, de apostar por la calidad, por el diseño, la exportación y el empleo, haciendo de La Rioja un referente de desarrollo económico y social en España y en Europa.

He aquí una muestra de lo que es La Rioja. Una simbiosis de la que nos debemos sentir muy orgullosos.

Como estamos muy orgullosos de la belleza incomparable de nuestra tierra, el calado de nuestra historia, la especial manera de vivir. Cada vez somos referente para más personas que nos visitan para disfrutar de nuestra naturaleza, historia, gastronomía, vino…, pero, sobre todo y ante todo, de nuestra compañía.

No quiero concluir sin enviar un mensaje de cariño, recuerdo y añoranza a los riojanos del exterior. Son un ejemplo para todos y nos animan a seguir perseverando en el desarrollo que nuestra tierra ha alcanzado en las últimas décadas.

Otro ejemplo, otra muestra más de nuestro mejor patrimonio.

Los riojanos siempre hemos estado convencidos de lo que somos y de lo que hacemos. Y de que la lucha de los últimos años iba a dar sus frutos.

Llega el momento de comenzar a recogerlos, y de hacerlo trabajando codo a codo, como siempre hemos hecho.

Por ello, gritad conmigo: ¡Viva La Rioja!

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja