21 de septiembre de 2012

Excelentísimas e ilustrísimas autoridades;Señoras y señores, riojanos todos:

Cada año, en esta fecha señalada, los riojanos nos reunimos para ofrecer a la Virgen de Valvanera, nuestra patrona, el fruto más preciado de nuestra tierra, el primer mosto de nuestras uvas traídas de cada rincón de La Rioja.

Es una tradición que tenemos el orgullo de mantener contra viento y marea. Da igual que las lluvias aneguen nuestros campos o que el sol los abrase.

Aunque la situación a veces no sea favorable, y precisamente por eso, los riojanos seguiremos luchando, esforzándonos, haciendo bien las cosas y, llegado el momento, recogiendo el fruto del compromiso con esa forma tan particular que tenemos de entender la vida.

Todo esto simbolizamos en este día. Hoy festejamos el resultado del esfuerzo, hoy hacemos votos para un futuro mejor, hoy todos juntos nos congratulamos por lo que somos y nos esperanzamos con lo que seremos.

Es un orgullo ser riojano.

Y como Presidente del Gobierno de La Rioja, como representante de todos y cada uno de los riojanos, de Logroño, de los siete valles, de las nueve cabeceras, de cada municipio, en definitiva, de nuestra tierra, quiero saludar a todos los riojanos y manifestar mi firme compromiso de seguir defendiendo con ahínco nuestros legítimos intereses.

Quiero también saludar a los riojanos que desde fuera nos siguen y mantienen su amor a esta tierra que es su origen, La Rioja. Y especialmente a los que a iniciativa propia se han trasladado desde Rosario en Argentina hasta Logroño y nos acompañan llenos de emoción.

Hoy quiero hacer un llamamiento a la unidad de todos los riojanos como fórmula eficaz para dar respuestas a los retos que se nos plantean.

Miles de riojanos llevan generaciones trabajando duramente para que hoy podamos pisar estas uvas, obtener este mosto y que nuestra sociedad pueda seguir en marcha.

Trabajar, colaborar, arriesgar, emprender, innovar, traspasar fronteras siempre ha dado buen resultado. Y en estos momentos complejos más aún si cabe.

Como decía Víctor Hugo "a nadie le faltan fuerzas; lo que a muchos les falta es voluntad".

Ese no es el caso de los riojanos; nosotros tenemos fuerza y además tenemos voluntad para cambiar las cosas y mejorar.

Porque cuando estamos unidos para alcanzar objetivos comunes, La Rioja es una región que tiene enormes oportunidades, magníficas posibilidades.

Somos una tierra próspera, con una naturaleza viva, agradecida, en buen estado de conservación, algo digno de legar a nuestros hijos, a nuestros nietos, algo que podemos cada día mejorar.

Somos una tierra valiente, emprendedora, luchadora, en la que nuestras empresas, nuestros empresarios y emprendedores, nuestros trabajadores dan cada día un ejemplo de dignidad; en la que todas y cada una de las personas que trabajan aportan su saber hacer y su ilusión, aún con las dificultades actuales, poniendo de manifiesto que, si queremos, podemos y, si podemos, debemos aportar lo mejor de nosotros mismos.

Somos una tierra comprometida, que hace de su naturaleza, de su patrimonio histórico, artístico y cultural, de la gastronomía, de sus vinos y de la enología, referencia dentro y fuera de España.

Somos una tierra soñadora, que hace del emprendimiento y de la innovación señas claras de identidad y que es capaz de reinventarse cada día para buscar un futuro mejor.

Somos una tierra abierta, que traspasa fronteras, que busca nuevos retos para un destino que nos apasiona, que quiere conocer y darse a conocer.

Somos una tierra solidaria, que pelea día a día para dar la mejor educación posible a nuestros hijos y la mejor atención posible a nuestros mayores y a nuestros dependientes; una tierra que garantiza una atención sanitaria universal, gratuita, cercana y de calidad.

Somos una tierra emprendedora, que no descansa, que no se rinde, que no elude la batalla y que hace del diálogo, la palabra y la colaboración su verdadera seña de identidad. Y que se sigue cuestionando de forma permanente la realidad en la que vive, en busca de avanzar, de ser cada día mejores.

Prósperos, valientes, comprometidos, soñadores, abiertos, solidarios, emprendedores. Ni más que nadie, ni menos que nadie. Ni mejores ni peores. Honestos, sinceros y trabajadores. Así somos. Tan riojanos como españoles. Tan españoles como riojanos.

No pedimos lo que no necesitamos. Y menos aún lo exigimos utilizando el chantaje y la amenaza como armas de persuasión.

Desde hace años hemos sido conscientes de la importancia que tiene analizar la realidad, planificar nuestro desarrollo y buscar nuevas alternativas que nos proporcionen soluciones sencillas a problemas complejos. Por ello estamos en una situación estable dentro de esta época de crisis, de cambios y turbulencias que vivimos y de la que sin duda los riojanos podemos salir fortalecidos.

Tenemos todo lo necesario para ello y no cejaremos en nuestro empeño: que cada riojana, que cada riojano, que cada familia tenga un empleo digno sobre el que desarrollar su vida. Y con especial prioridad, nuestros jóvenes.

No podemos asistir impasibles a cómo una generación pierde la oportunidad de ser ellos mismos. Sólo por este reto merece la pena trabajar unidos para lograr un futuro mejor.

Ese es un reto colectivo con el que estamos comprometidos, y por el que hay que sacrificarse y luchar, tomando las decisiones que sean necesarias para conseguirlo.

Cada persona, cada familia, cada empresario, cada trabajador, cada funcionario, cada político, cada institución debe tomar sus propias decisiones, en un ejercicio de responsabilidad y buscando el bien individual y el progreso colectivo.

"La peor decisión es la indecisión", tal y como decía Benjamin Franklin.

Y el Gobierno de La Rioja siempre ha tenido claras las decisiones que debía tomar en cada momento y el camino a seguir, buscando lo mejor para todos los riojanos. Son muchas las decisiones que hemos tomado en este año, y todas con un único objetivo: generar empleo, generar riqueza, generar bienestar y calidad de vida y seguir haciendo de La Rioja una tierra mejor.

Para que estas uvas hayan llegado hoy aquí y nuestros vendimiadores inicien la tarea que durante años y años los riojanos hemos venido haciendo para lograr el primer mosto, lo que hemos hecho ha sido trabajar duro, estar atentos a las circunstancias y tomar decisiones cada día.

El vino nos identifica y nos une. Este Pisado de la Uva, esta Fiesta de la Vendimia es un símbolo de que cuando estamos unidos en pos de un objetivo común lo alcanzamos; con confianza en nosotros mismos abrimos nuevos caminos para la esperanza y transmitimos un mensaje de optimismo, de energía, fomentando así nuestra autoestima.

Una mirada hacia el futuro con una actitud distinta, abierta, constructiva, colaboradora.

Porque no podemos olvidar que lo importante no es lo que pasó ayer; lo importante es lo que pasará mañana.

Como bien nos recordaba Unamuno "El progreso consiste en renovarse".

Y no debemos tener miedo a mejorar, a hacer las cosas de forma distinta, a buscar nuevos espacios y nuevos caminos.

Es necesario perseverar en el esfuerzo diario y animar de forma conjunta a aquellos que intentan innovar, emprender, exportar, formarse, contribuir, en definitiva a enriquecer la sociedad en la que vivimos.

Tengamos confianza en nuestras fuerzas, trabajemos unidos y la vida misma nos transmitirá esperanza, ilusión y optimismo.

Disfrutemos de este primer mosto, de este día de fiesta, del fruto de un año de cuidados, desvelos, fatigas y sueños, y brindemos por un futuro mejor.

Los riojanos nos lo merecemos y lo tendremos.

Brindo por ello. ¡¡¡Viva La Rioja!!!

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja