8 de julio de 2015
José Ignacio Ceniceros, presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja

Riojanas y riojanos. La Rioja. España.

Son éstas las primeras y sentidas palabras que pronuncio tras mi juramento como Presidente de la Comunidad, porque son la razón de este acto y de la responsabilidad que hoy asumo.

Señora Presidenta del Parlamento de La Rioja, Señorías. Excelentísimas e Ilustrísimas autoridades. Señoras y Señores.

En mi memoria está el orgullo de mi padre de haber nacido en San Millán de La Cogolla, enclave fundacional de nuestro autogobierno. Mostraba con satisfacción sus orígenes y nos explicaba los avatares familiares y laborales que le llevaron a emplazar su vida en los Cameros. En el corazón mismo de la Sierra de Cebollera, donde se albergan las mejores masas forestales de La Rioja, y en donde trabajó con decisión en su protección, a la vez que como servidor de los vecinos de Villoslada, mi localidad natal.

Su recuerdo es sentimiento de agradecimiento y de respeto de nuestra historia. Una historia que se hace presente como preludio de un tiempo nuevo donde ciertas mudanzas se hacen necesarias. Estamos en la sede de la soberanía del pueblo de La Rioja. Por primera vez, esta Cámara acoge la toma de posesión de un Presidente de esta Comunidad porque, como ya adelanté, mi propósito es convertir este Parlamento en el centro de la vida política.

Y ante este Parlamento -una institución que he tenido el honor de presidir durante los últimos años- asumo el firme COMPROMISO de que en cada instante, cada día, durante los próximos cuatro años, daré lo máximo de mí mismo por los riojanos y para los riojanos. Por La Rioja y para La Rioja. Gobernando para todas y todos los riojanos.

Agradezco a Su Majestad El Rey que en el ejercicio de sus competencias firmara el Real Decreto de mi nombramiento como Presidente de la Comunidad de La Rioja y representante ordinario del Estado en nuestra autonomía. Quiero trasladarle la determinación de La Rioja y la mía propia de transitar por la senda de la esperanza y de contribuir a la recuperación y el crecimiento de la nación española de la que formamos parte y a la que nos sentimos fielmente unidos. Y, como indicó en su alocución de fin de año, tenemos grandes retos por delante: "Regenerar nuestra vida política, recuperar la confianza de los ciudadanos en sus instituciones, garantizar nuestro Estado del Bienestar y preservar nuestra unidad desde la pluralidad. (…) No son tareas sencillas. No son retos fáciles. Pero los vamos a superar".

Tenemos capacidad y coraje de sobra. Tenemos también el deseo y la voluntad. Y sumamos, además, la confianza en nosotros mismos. En La Rioja y en España.

En esta dirección, agradezco expresamente la presencia del Excmo. Sr. Ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del Gobierno de España, Alfonso Alonso. Por su respaldo a este acto parlamentario y a la nueva etapa que se inicia hoy.

Señorías. Con la responsabilidad que hoy asumo, en la que he comprometido mi palabra y dedicación, comienzo un proceso de configuración de gobierno para catalizar las virtudes y las aspiraciones del pueblo de La Rioja y transformarlas en decisiones acertadas.

El Diálogo y el entendimiento permitieron dar cuenta, en Sesión Plenaria de esta Cámara y en fecha 30 de junio y 1 y 3 de julio, de unos objetivos de acción política que ahora toca cumplir. Y quise que en la atmósfera de este hemiciclo se instalase un nuevo espíritu para un tiempo nuevo que ya abrazamos.

Recibí esa confianza desde un sentimiento de profunda gratitud, pero sobre todo de máxima responsabilidad, porque soy muy consciente de su significado.Asumo la Presidencia de la Comunidad de La Rioja desde la convicción, el trabajo y la ambición.

Convicción porque creo en La Rioja. Creo en las enormes posibilidades de una Comunidad madura, viva, dinámica y cada vez más abierta. Creo en la capacidad que nuestra tierra tiene para seguir avanzando y mejorando desde la fertilidad de sus campos y la sólida base de su cultura y su historia. Creo que ha sabido encarar con acierto muchos de sus problemas, y que tiene fuerza para convertir sus retos de presente en oportunidades de futuro. Futuro que depende ahora, más que nunca, de nuestra libertad y nuestra autonomía.

Me ilusiona trabajar de una forma tan singular por La Rioja, por nuestro proyecto común. Aprendiendo de errores y aciertos anteriores, quiero hacerlo con todos y junto a todos, especialmente en aquellas cuestiones que llamamos de Comunidad. Siendo coherente con los compromisos asumidos y aplicando esfuerzo y sentido común a mis decisiones de gobierno.Quiero la mejor Comunidad posible. Al servicio de sus hijos y de sus familias. Con más oportunidades, más bienestar y más calidad de vida para todos.

Señora Presidenta, Señorías.Para ganar el futuro nos espera un nuevo esfuerzo colectivo. Para ello, insisto una vez más, en que considero el diálogo y el entendimiento como un elemento básico. Lo entiendo como uno de los principales pilares de nuestro éxito como sociedad. Como el mejor instrumento para que el valor de la confianza viva y se integre en la política y reconcilie a las instituciones y al gobierno con la sociedad.

El diálogo, además y como mandato de la sociedad riojana, va a ser esencial para llevar adelante cuestiones de Comunidad extremadamente sensibles como un mejor empleo, el futuro de nuestra sanidad, la lucha contra la violencia de género, la emancipación de nuestros jóvenes o un nuevo Estatuto que recoja los derechos de los riojanos. Unos aspectos que queremos desarrollar y que, desde luego, no serán los únicos.

Este esfuerzo colectivo va a estar asentado también sobre el trabajo, porque más responsabilidad exige más trabajo. Y sé que los resultados responden al esfuerzo, la dedicación y el trabajo continuo.

Diálogo y MÁS trabajo. Estos son los dos elementos que puedo ofrecer al pueblo de La Rioja. Unos instrumentos que utilizaré para construir desde el centro la Comunidad que ambiciono.

Aspiro a una Comunidad asentada sobre el valor absoluto de la persona. Sobre su inagotable iniciativa. Sobre su capacidad de emprender y de crear ideas que beneficien a todos. Sobre el profundo respeto a la libertad y los derechos humanos. Sobre la solidaridad hacia sus miembros más desfavorecidos.

Veo una Comunidad esforzada, en la que el trabajo se convierta en protagonista. Que considere el esfuerzo personal como valor de referencia. Que quiera ser competitiva desde el espíritu de superación. Que tenga una esperanza constante y un constante empeño por mejorar.

Ambiciono una Comunidad con más oportunidades para todos sus ciudadanos y especialmente para sus jóvenes y sus mujeres, porque dar más oportunidades es, en definitiva, hacer una sociedad más justa.

Pretendo una Comunidad responsable. Consciente de que el bienestar ciudadano es, en efecto, objetivo de los poderes públicos, pero también de que todo derecho tiene su contrapartida en una obligación hacia la sociedad.Apuesto por una Comunidad activa. En continuo progreso. Lejos de los conservadurismos que a veces se nos adjudican sin razón. Quiero que todos encuentren aquí innovación, audacia, inteligencia, creación, originalidad, solidaridad y dinamismo.

Quiero una Comunidad orgullosa. De su impresionante historia, de lo que ha conseguido en el presente y del futuro ilusionante que puede alcanzar. Con una sociedad que reivindique su identidad, que asuma sin complejos su pasado y que no tolere ningún injusto menosprecio.

Anhelo una Comunidad con confianza plena en sus posibilidades, sin vanidad alguna, porque sólo los pueblos seguros de sí mismos son capaces de ganar su futuro.

Deseo una Comunidad abierta y tolerante. Capaz de integrar, desde el respeto mutuo, a todos los inmigrantes que vienen a compartir su vida con nosotros. Capaz de escuchar la opinión del otro como alguien cuya opinión merece oírse.

Y, para todo ello, defiendo una Comunidad asentada sobre valores firmes, conseguidos a través de una educación orientada a la excelencia. Quiero que en nuestra sociedad ocupen un lugar protagonista los conceptos de mérito, respeto y trabajo.

Señorías, La Rioja es la Historia de un éxito colectivo. Gracias al esfuerzo y el trabajo del pueblo de La Rioja estamos aquí. La Rioja es una comunidad democrática y dueña de sí. Somos lo que somos y nos sentimos capaces de marcar nuestro propio destino.

Hoy hay que recoger el ejemplo de tantos riojanos que hicieron posible ese éxito histórico llamado La Rioja, para afrontar una situación que nos obliga a recordar cuál fue el impulso que les llevó a luchar por el autogobierno.Sabíamos que no iba a servir solamente para administrar tiempos de bonanza, sino también para gestionar los problemas.

Sabíamos que la autonomía no era una fórmula mágica para disipar los atolladeros, sino una herramienta para afrontarlos mejor y más cerca. El autogobierno, en suma, nos proporcionaba derechos y también responsabilidades.

Quiero dejar constancia del respeto y agradecimiento a todos los que me han precedido en el cargo y que hoy también nos acompañan. Conmigo vamos a ser siete los riojanos que hemos prometido o jurado cumplir fielmente las obligaciones derivadas de la Presidencia de esta Comunidad.Todos somos depositarios de aquel anhelo que condujo al autogobierno.

Y quiero recordar que un 8 de julio de 1995, hace exactamente veinte años, Pedro Sanz Alonso tomaba posesión de su cargo. Hoy sus palabras pronunciadas en San Millán de la Cogolla, su compromiso de lealtad y trabajo, y su empeño en que La Rioja recuperara el protagonismo que merecía, adquieren el significado del valor de la palabra dada y el cumplimiento de las obligaciones. Principios a los que estoy seguro que dará continuidad en el Senado.

Mi agradecimiento quiere hacerse extensivo a todos los Alcaldes y cargos públicos que han trabajado por nuestra Comunidad.

Señorías,Durante los últimos años, la sociedad riojana se ha enfrentado con responsabilidad a la crisis. Hay un mérito colectivo en nuestra capacidad para adelantarnos a las reformas y poner en marcha ajustes difíciles, pero menos dolorosos que en otras comunidades.

La Rioja marca y sigue su propio camino, y ese camino nos lleva a un lugar seguro. Hay que mantener el ritmo, sabiendo que hemos iniciado una nueva etapa que crecimiento.

Estamos en España y somos España. Estamos en Europa y somos Europa. Y todo eso porque estamos y somos La Rioja.

Somos españoles y europeos porque queremos libremente serlo y porque sabemos que, pese a todos los problemas, España y Europa representan hoy espacios de libertad y progreso.

No habrá, pues, sobresaltos ni sorpresas cuando lo que es preciso son avances.

  • La Rioja va a practicar, como siempre ha hecho, un autonomismo fiel a su Estatuto de Autonomía y leal a los principios de la Unión Europea y a la Constitución Española, pero sin menoscabo de la defensa de sus derechos en políticas específicas o en materia de financiación.
  • Seremos, en todo momento, activos, críticos cuando sea preciso, y siempre leales a nuestros intereses generales, comenzando por los intereses de las riojanas y riojanos.

No habrá en mi acción de gobierno mejor inspiración que la que proporcionan todos los ciudadanos en la lucha cotidiana. Han sido ellos los que nos transmiten el mensaje de que la mejor rebeldía es el trabajo serio, la solidaridad, la capacidad para formar entre todos un gran equipo.

Quien me conoce sabe que me gusta el deporte de equipo. Y una frase que siempre digo: "Los partidos, la Liga, la gana el equipo".

Me siento inspirado por quien dijo que "ser riojano es no concebir jamás una empresa como imposible". Por eso les digo que haré lo imposible para implicar a todos, fijar objetivos compartidos y alentar el trabajo de ‘seguir construyendo’ La Rioja. Estamos todos comprometidos, porque a todos afecta lo que sea mañana la Comunidad de La Rioja.

Les necesito a todos en el compromiso de representar y defender los intereses de La Rioja. Necesito de su participación para conseguir que La Rioja supere los retos planteados y que nuestra sociedad avance por la senda del progreso, de la libertad, de la justicia y de la igualdad.

En este día, especialmente importante en mi vida, quiero agradecer la presencia de todas las autoridades civiles, militares, eclesiásticas, la de Alcaldes y cargos electos, la de representantes de asociaciones y colectivos diversos y la de todos aquellos amigos que han querido manifestarme su apoyo.

Del mismo modo que quiero dar las gracias a la Secretaria General de mi partido, María Dolores de Cospedal, por sumarse a este acto que tanto significa para mí.

Quiero dedicar mis últimas palabras a mi madre, Blanca Eusebia, que ha sido para mí ejemplo de vida y de amor materno. A mis hermanos, Jesús, Francisco Javier y Siro. Y a mi mujer e hija, que como en tantos otros momentos de mi vida, han estado siempre junto a mí, apoyándome.

Señorías,Hasta aquí la palabras. A partir de ahora, los hechos.

Os pido a todos que, juntos, gritéis conmigo: ¡Viva La Rioja!