9 de junio de 2012

Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades, Riojanos Ilustres, Riojanas y riojanos:

Parece que fue ayer cuando por primera vez tuve la responsabilidad de acudir como Presidente del Gobierno de mi tierra a San Millán de la Cogolla para conmemorar el Día de La Rioja.

Y hoy tengo la misma responsabilidad, la misma ilusión, la misma fuerza y el mismo espíritu de trabajo y sacrificio que tuve aquel día por La Rioja, por sus gentes, por todos y cada uno de sus pueblos, por todos los riojanos.

El 9 de junio siempre es un día especial, y La Rioja está de fiesta, vestida de rojo, blanco, verde y amarillo. Pero este año es aún más especial si cabe, porque se cumplen treinta años desde que logramos nuestra autonomía. Treinta años de vida en común, de trabajo, de esfuerzo, de sacrificio, de sueños hechos realidad y otros muchos que aún están por venir. Treinta años en los que La Rioja mantiene la esencia de lo que fue y la fuerza de lo que será.

Ser dueños de nuestro destino, reivindicar nuestra propia identidad, apostar por tomar nuestras decisiones de una forma solidaria, como parte indivisible de un todo llamado España, fue una de las elecciones más acertadas que pudimos tomar.

Y La Rioja es hoy en día una región próspera, dinámica, solidaria, sostenible, emprendedora, innovadora, exportadora, responsable, pero, sobre todo y ante todo, trabajadora y esperanzada.

En unos momentos en los que se exige a cada responsable político, a cada empleado público, a cada empresario, a cada emprendedor, a cada trabajador, a cada familia, a cada riojana y riojano lo mejor que lleva dentro; en una etapa de nuestra historia en la que todos debemos arrimar el hombro y pensar en lo colectivo como solución para los problemas individuales, el derrotismo no puede formar parte de nuestro credo. Cuando echamos la vista atrás vemos lo que éramos antes y lo que somos ahora: hemos experimentado un avance extraordinario, una transformación histórica. Y todo ello sin perder nuestra identidad. Todo lo contrario: reforzándola día a día. Y lo más apasionante de todo es que ¡¡¡queda tanto por hacer!!!

Tenemos tantas posibilidades, nuestra tierra es tan rica y diversa, nuestros pueblos tan dinámicos y complementarios, nuestras empresas tan competitivas e imaginativas, nuestros trabajadores tan formados y productivos que, lejos de ver el presente y el futuro con dudas o miedos, solo podemos contemplarlo llenos de confianza, de optimismo y de determinación.

Sin embargo debemos tener presente que no podemos pararnos, no podemos perder impulso, no debemos dejarnos llevar por los acontecimientos. Nuestro objetivo es lograr que en el año 2020 La Rioja figure entre las sesenta regiones más desarrolladas de Europa. Y avanzamos en este camino, luchando cada día al límite de nuestras fuerzas para hacer las cosas mejor, para hacer más con menos.

Determinación, capacidad de trabajo, fortaleza, coraje, creatividad son valores que nos definen y que justifican plenamente la vigencia de nuestro Estatuto de Autonomía, más vivo que nunca, y que hoy celebramos.

El tiempo pone a cada uno en su sitio, y es ese juez inexorable que da y quita razones. Y el tiempo ha dejado bien claro que nuestro futuro colectivo pasa por colaborar y no por dividir.

Nuestro futuro pasa por compartir y no por excluir.

Nuestro futuro pasa por la convivencia pacífica, el diálogo y la palabra como herramientas de trabajo y no por la violencia, la algarada callejera o el caos.

Nuestro futuro pasa por decir las cosas como son.

Porque como dijo nuestro premio Nobel Benavente, "la peor verdad sólo cuesta un gran disgusto. La mejor mentira cuesta muchos disgustos pequeños y al final, un disgusto grande".

Tras treinta años de historia, los riojanos estamos satisfechos de lo que hemos sido capaces de construir.

Con unos cimientos sólidos y con mucho esfuerzo, mucho trabajo, mucha planificación e innovación y con mucho diálogo hemos sido capaces de conformar uno de los mejores sistemas educativos de España, con unos centros de enseñanza bien equipados y unos docentes magníficos. Y así seguirá siendo en el futuro. Me comprometo a ello. Hemos sido capaces de configurar un sistema sanitario universal, gratuito y de calidad que jamás hubiésemos soñado en La Rioja: con unos profesionales de primerísimo nivel, unas infraestructuras adecuadas a nuestras necesidades y la mejor tecnología disponible. Y así seguirá siendo en el futuro porque asumo otro compromiso irrenunciable en esta cuestión.

Hemos demostrado que no era una quimera contar con unos servicios sociales sensibles a las necesidades de los ciudadanos, bien dotados tecnológicamente y con el mejor equipo humano posible. Unos servicios sociales vertebrados a lo largo de todo nuestro territorio, que son un derecho de todos los riojanos. Y así seguirá siendo en el futuro porque éste es mi compromiso.

Hemos comprobado que innovar, emprender, exportar y mejorar día a día es una receta eficaz para ser más competitivos, más productivos y para poder recuperarnos antes de la actual crisis económica y vencer a la lacra que nos asola: el desempleo. Sólo así, atreviéndonos a hacer frente a los problemas, podemos superarlos.

No eludimos nuestros problemas. No damos la espalda a nuestras responsabilidades. Cada vez trabajamos más, luchamos más y buscamos nuevas soluciones.

Y como no puede ser de otra forma, así seguirá siendo en el futuro. Asumo el compromiso personal y en nombre de todo mi gobierno de dedicar todo nuestro esfuerzo y trabajo a buscar fórmulas que nos permitan crear empleo y revertir esta situación para salir fortalecidos de la crisis, como ya hemos hecho en otras ocasiones.

Y una vez más, reclamo y ofrezco diálogo y colaboración a todos, y especialmente, a los agentes económicos y sociales. Y una vez más, ofrezco y reclamo austeridad compartida y rigor.

La austeridad no es una elección, nunca debió serlo, es una necesidad perentoria.

El rigor no es un término de moda, es una obligación de cualquier gestor público.

Hacer más con menos no es un eslogan político, es una realidad a la que se ven obligadas millones de familias en nuestro país y con la que el Gobierno de La Rioja está plenamente implicado.

Pero además de ser más austeros y rigurosos, más eficaces, debemos ser capaces de estimular la inversión, apoyar la innovación, contribuir a mejorar la competitividad de nuestras empresas, mantener la calidad de nuestros servicios públicos. Debemos ser capaces de propiciar escenarios que hagan de La Rioja una región preferente para nuevas inversiones, luchando todos los días por minimizar las consecuencias de una excluyente política de infraestructuras que suponía una enorme losa para nuestro futuro.

Estoy seguro de que trabajando cada día más, buscando soluciones innovadoras y confiando en nuestra capacidad, con optimismo, con confianza, con ilusión por nuestro futuro, saldremos reforzados de la crisis.

La Rioja es desde hace treinta años una Comunidad Autónoma que confía en sus posibilidades, que toma sus propias decisiones, que no se cree mejor que nadie pero tampoco inferior a nadie, y que defiende un proyecto de región, un modelo de convivencia y una nación, la española, de la que se siente orgullosa, al igual que todos nos sentimos muy, muy orgullosos de ser riojanos.

Un orgullo que compartimos con los miles de riojanos que viven fuera de nuestra tierra, pero permanecen íntima y firmemente ligados a ella. Un recuerdo emocionado para ellos desde el corazón de La Rioja.

Y orgullosos nos sentimos también ante la inmensa e inestimable labor que desarrolla la institución que ha recibido este año la Medalla de La Rioja: Cáritas Diocesana de La Rioja. Cáritas es un ejemplo constante de cómo hacer frente a la adversidad desde el compromiso y la generosidad, un ejemplo de lucha por aquellos que más ayuda necesitan, un ejemplo de esperanza y optimismo, sentimientos que trasmiten a todas las personas que atienden y, muchas veces, consuelan.

Cáritas es un ejemplo de cooperación y solidaridad porque su labor se basa en el voluntariado de hombres y mujeres, 800 personas en La Rioja, que ponen su tiempo y dedicación al servicio de los más necesitados: personas sin hogar, sin empleo, inmigrantes, personas con problemas de adicción. 800 voluntarios que, trabajando en equipo y dirigidos por profesionales experimentados, prestaron 120.000 atenciones el pasado año en La Rioja.

Por eso, con la entrega de la Medalla de La Rioja a Cáritas queremos no sólo reconocer la gran labor que desarrolla, más necesaria que nunca en estos tiempos de dificultades, sino animar a todos los ciudadanos a practicar la solidaridad y aprender a compartir lo que tenemos en vez de dar lo que nos sobra.

Junto a Cáritas, recibe este año la distinción de Riojana Ilustre, y se la entregamos agradecidos, Marisa Sánchez Echaurren, una mujer que atesora las principales cualidades de nuestra tierra y nuestras gentes y, con su exquisita gastronomía, ha contribuido a aumentar el atractivo turístico y el reconocimiento de los productos agroalimentarios de La Rioja dentro y fuera de nuestras fronteras.

Marisa, como La Rioja, es referente por su forma de hacer las cosas, por su historia y tradición, por su amor por nuestra tierra, nuestros productos y tradiciones. Además, Marisa refleja el esfuerzo de muchas familias riojanas que hacen pasar de generación en generación valores tan esenciales como el placer que produce el trabajo bien hecho, el gusto por el detalle, el valor del esfuerzo y del sacrificio, la importancia de innovar y de emprender cada día una nueva aventura y de hacerlo con pasión y mucho sentido común.

Y cuándo mejor que este año, que Logroño-La Rioja es Capital Española de la Gastronomía y esta tierra es conocida fuera por nuestros cocineros, por la calidad de nuestras productos agroalimentarios y por nuestro vino, para reconocer a Marisa su brillante trayectoria personal y profesional.

Han pasado treinta años de nuestra historia que nos han permitido crecer como pueblo y estar más seguros de nuestras posibilidades. Por eso, a pesar de las dificultades, estamos seguros de nuestras fuerzas y somos conscientes de que la clave está en compartir, en colaborar entre todos y con todos. Una colaboración que hemos recuperado con el Gobierno central y ha comenzado a dar frutos en posiciones y decisiones que defienden los intereses de los riojanos, en sectores tan importantes como el vitivinícola o las infraestructuras de comunicación.

Con colaboración, con la fuerza y determinación que nos enseña Cáritas Diocesana de La Rioja y con la constancia, tradiciones y promoción de nuestra tierra que representa Marisa Sánchez, el éxito está garantizado.

Aquí, en el corazón de La Rioja, en el lugar en el que nos damos cita con la historia, en la cuna de la lengua española, una frase de Miguel de Cervantes para concluir: "No ames lo que eres, sino lo que puedes llegar a ser".

Amemos a nuestra tierra y a sus gentes, como hemos hecho hasta ahora, y pongamos toda nuestra confianza en lo que está por venir porque juntos, con trabajo y esfuerzo, aseguraremos el futuro de La Rioja. Con estos deseos, les invito a gritar conmigo: ¡Viva La Rioja!

** Este texto podrá ser variado u omitido total o parcialmente por el orador durante su intervención

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja