9 de junio de 2008

Excelentísimas e Ilustrísimas Autoridades, Galardonados, Señoras y Señores:

Hoy, día grande de nuestra Autonomía, La Rioja entera está de fiesta. De fiesta gozosa y fraternal. Sentida y vivida con pasión de riojanos empeñados en hacer realidad La Rioja de nuestros sueños.

Están de fiesta nuestros pueblos y ciudades. Los riojanos de los siete valles y de las nueve cabeceras de comarca. Y nuestros queridos emigrantes.

Riojanos de aquí y de allá. Riojanos todos. Riojanos de corazón y de convicción.

Riojanos que hoy, 9 de junio, Día de La Rioja, agrupamos nuestros sentimientos en una sola voz, en una voz emocionada, para exteriorizar nuestro orgullo de ser y de sentirnos riojanos de verdad. Para proclamar nuestra fe en esta tierra a la que tanto amamos. Y para reafirmar nuestra voluntad de trabajo por La Rioja, por su presente y por un futuro de optimismo para nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.Hoy es el día de la riojanidad. Hoy presumimos de riojanos, de lo que nos hace diferentes, reconocibles y admirados en España, en Europa y en el mundo. Presumimos de nuestra identidad, de nuestras costumbres, de nuestro folclore y tradiciones, de lo que es nuestro, de lo que hemos heredado de nuestros abuelos y padres y que nos hace ser tal como somos: un pueblo rebosante de vida, de optimismo, de creatividad y de ilusión. Y fieles a nuestras raíces.

Hoy nos reunimos en San Millán de la Cogolla, centro simbólico, sentimental y afectivo de La Rioja, para festejar el Estatuto que dio carta de naturaleza a nuestro ser y sentir autonómico.

Para reconocernos en el fervor popular que en su día reivindicó la autonomía de La Rioja en todos los rincones de nuestra tierra, de Norte a Sur y de Este a Oeste. Y con Nájera como aglutinador de ese clamor. Ciudad que acogió hace 30 años la celebración del primer Día de La Rioja, cuando La Rioja existía, pero todavía no era.

Y nos reunimos también para rendir el homenaje que merecen a aquellos riojanos que en este mismo Monasterio, en el de Yuso, escribieron el acta fundacional de nuestro Estatuto, que fue sancionado por Su Majestad El Rey tal día como hoy. Un Estatuto que es “expresión de nuestra identidad histórica” y “norma fundamental en el ejercicio de nuestro derecho al autogobierno”.

Hoy celebramos los frutos del tiempo transcurrido desde que los riojanos alcanzamos nuestra Autonomía.

Un tiempo que ha sido de afirmación de nuestra identidad, de puesta en valor de nuestra esencia histórica y de nuestras raíces, de fortalecimiento interior y de proyección exterior.

Un tiempo de libertad democrática, de igualdad y de justicia. De autonomía y de responsabilidad.

Un tiempo que ha demostrado que nadie mejor que nosotros para luchar y trabajar por lo nuestro, para convertir La Rioja en lo que los riojanos queríamos que fuera: un escenario de progreso, de modernidad, de convivencia, de desarrollo y de permanente transformación en positivo.

Hoy somos y existimos. Con ese orgullo es con el que hemos acudido a San Millán de la Cogolla, haciendo profesión de riojanismo.

Nos congregamos aquí, en este manantial del que brota nuestra identidad como pueblo, para reiterar nuestra más firme fidelidad a nuestro Estatuto de Autonomía como instrumento de futuro, para expresar nuestra adhesión a nuestros símbolos e instituciones, y para reafirmar los principios y valores sobre los que se asienta nuestra convivencia en paz y libertad.

Pero no sólo eso. Hoy, muy especialmente, celebramos un éxito colectivo. El éxito de nuestra Autonomía y de nuestra capacidad de autogobierno. El éxito de La Rioja. Un éxito que es resultado de la pasión sin límites de los riojanos. De la voluntad de un pueblo por crear día a día Comunidad, por engrandecer nuestra Comunidad hasta convertirla en imagen viva de lo que son nuestros anhelos de riojanos que no renunciamos a nada y que aspiramos a todo.

La Rioja de hoy nos llena de orgullo y de confianza. Esta Rioja que es hija de la voluntad de miles y miles de riojanos que han aportado lo mejor de sí mismos, con el sentir de su tierra siempre presente en sus corazones.

Riojanos anónimos en su gran mayoría. Y otros con nombres y apellidos que han sabido canalizar, desde su responsabilidad política, esa pasión, esa voluntad y ese orgullo de riojanos para hacer realidad el sueño colectivo de mejorar minuto a minuto La Rioja, sin descanso y con un vigor renovado.

Hoy queremos expresarles nuestro más vivo y sentido agradecimiento. Agradecimiento a 47 riojanos que, desde 1983, desde las primeras elecciones autonómicas que dieron paso a la primera Legislatura, ahora se cumplen 25 años, han tenido o tienen responsabilidades como Consejeros del Gobierno de La Rioja. Con un recuerdo muy especial y lleno de cariño a los que desgraciadamente ya no están con nosotros.

Al distinguirles con la Insignia de La Rioja les agradecemos su trabajo y dedicación, siempre pensando en La Rioja, siempre con la vista puesta en una única dirección: en la defensa de lo nuestro, de nuestros intereses, en el impulso de nuestra tierra, de nuestro progreso y bienestar. Como debe ser.

Este homenaje, que pretende ser un homenaje a todas las riojanas y riojanos, a su ejemplo diario, se une al que en 2002, coincidiendo con el 20 aniversario de nuestro Estatuto, tributamos a los ex Presidentes del Gobierno de La Rioja por haber contribuido a la consolidación de nuestra Comunidad y a su desarrollo institucional.

Con el acto de entonces y con el de hoy, queremos decir, alto y claro, que, por encima de siglas, de ideologías y de otras consideraciones, debe palpitar siempre el nombre de La Rioja, su alma, el amor por nuestra tierra, por lo que nos une, por lo común, por lo propio. Por todo eso por lo que debemos trabajar juntos, riojanas y riojanos. Juntos y unidos. Colaborando y cooperando. Siempre. Y mirando a La Rioja con los mismos ojos emocionados con que la miran nuestros emigrantes.

Ellos, nuestros emigrantes, y los riojanos en su conjunto, todos unidos en lo fundamental, siempre sumando, siempre añadiendo, y amando La Rioja con pasión de hijos y con voluntad de mejorarla. Ésa es nuestra mayor garantía de futuro. Nuestro mejor aval para conquistar nuestro porvenir.

Tal día como hoy, en 1996, y en este solemne escenario, expresaba mi “emoción y orgullo” por dirigirme por primera vez como Presidente a los riojanos en el Día de nuestra Comunidad.

Hoy la emoción es tan grande como entonces, pero el orgullo se ve extraordinariamente multiplicado. Es más intenso.

Orgullo por lo que juntos, riojanas y riojanos, hemos sido capaces de conseguir en las últimas Legislaturas, hasta situar a La Rioja al mismo nivel que las regiones europeas más prósperas en el plano social y económico.

El sistema sanitario riojano (público, gratuito y universal) es de los más modernos de España, con infraestructuras como el Hospital San Pedro y dotado con los más avanzados medios tecnológicos.

Nuestra educación está en puestos de cabeza mundial en calidad, según el Informe Pisa.

La atención a nuestros mayores y a las personas con especiales dificultades está consiguiendo el objetivo de hacer de La Rioja una tierra de todos y para todos.

Lideramos los índices de generación de empleo, de riqueza y de creación de empresas.

Somos la Comunidad con la mejor balanza comercial de España.

Transmitimos una imagen de calidad en todo lo que hacemos; una calidad, como nuestros vinos, con vocación de excelencia.

Y hemos modernizado nuestra estructura económica, por la vía de la innovación y la internacionalización, para ser cada vez más competitivos. Para, a día de hoy, poder decir que estamos en mejores condiciones que otros para afrontar estos tiempos de crisis en los que nos encontramos. Tiempos difíciles para los que solicito el apoyo y el respaldo de todos los riojanos a fin de sortear con éxito los obstáculos que vamos a hallar. Para mantener nuestros ejemplares indicadores económicos.

Sé que juntos lo conseguiremos, que juntos seremos fuertes ante esta crisis económica. Porque La Rioja es la voluntad de un pueblo. Voluntad para crecernos ante los desafíos. Juntos hemos construido esta Rioja que nos llena de satisfacción y juntos seremos capaces de ganar un futuro de progreso para nuestra tierra.

Esta es La Rioja por la que hoy nos felicitamos en San Millán de la Cogolla, una Rioja que es fortaleza porque es voluntad. Una Rioja activa, emprendedora y solidaria por la que tenemos que trabajar, hombro con hombro, todos los riojanos.

Nos felicitamos por esta Rioja que ha ido creciendo al mismo ritmo en que lo han hecho nuestro autogobierno y nuestras competencias. Al mismo ritmo que la ambición, la voluntad y la capacidad de soñar de los riojanos.

Hoy, La Rioja nos llena de satisfacción. Una Rioja que ha evolucionado en todos los órdenes, en el social, en el económico y en el cultural. Y ello gracias al impulso diario, entusiasta, imaginativo y emprendedor de miles y miles de riojanos. Riojanos que hemos sabido defendernos de los ataques exteriores. Y que seguiremos haciéndolo. Riojanos que hemos reivindicado, y seguiremos reivindicando, al Gobierno Central el cumplimiento de sus obligaciones con nuestra tierra. Riojanos que nos hemos hecho fuertes ante el terrorismo de ETA, que en marzo pasado empleó toda su violencia contra Calahorra. Y riojanos que nos hemos esforzado y nos esforzaremos por ser los mejores.

Riojanos nuevamente en su mayoría anónimos y otros que, por sus extraordinarias cualidades, por su capacidad de esfuerzo y de superación y por su apuesta decidida por La Rioja, se han convertido en una luz que guía nuestros pasos para crecer día a día, para enriquecer nuestra identidad, para ser más y mejor conocidos.

Riojanos a los que, por lo que representan de estímulo y de amor y entrega por La Rioja, hoy queremos testimoniar nuestro respeto, admiración y cariño de paisanos.

Riojanos como el pintor José Manuel Rodríguez Arnáez, quien ha sido distinguido este año con el Galardón de las Artes de La Rioja en atención a una obra original, repleta de belleza, innovadora y conmovedora.

Riojanos como Augusto Ibáñez, Titín III, uno de los mejores pelotaris de la historia y el más espectacular de todos. Titín, un modelo para nuestros jóvenes que nos ha hecho vibrar como nadie, emocionarnos y alegrarnos con sus triunfos. Que ha acrecentado nuestro orgullo de riojanos y que ha dado a conocer La Rioja allá donde ha llegado su fama. Por eso hoy le concedemos la más alta distinción que puede otorgar el Gobierno regional: la de Riojano Ilustre.

La mayor distinción también, en este caso a una institución, la Medalla de La Rioja, se la entregamos, agradecidos, a Würth La Rioja, dirigida por un riojano en activo. Se la entregamos por haber confiado en esta tierra, por haber creado puestos de trabajo en su centro logístico y por haber contribuido a nuestra proyección como tierra amante de la cultura a través de su museo de arte contemporáneo, ambos en el polígono industrial de El Sequero, en Agoncillo.

Esta es la grandeza de La Rioja: sus gentes, la voluntad de un pueblo. Nuestros empresarios y trabajadores. Nuestros deportistas y creadores. Nuestros jóvenes, que están preparados como nadie lo ha estado nunca. Esos miles y miles de riojanos que, desde la pasión por el ser y por el hacer, construimos día a día La Rioja, confiados en nosotros mismos, con fe en nuestras posibilidades y fieles a nuestras raíces y principios. Miles y miles de riojanos, mujeres y hombres, que un día como hoy, un 9 de junio, vimos reconocido nuestro derecho a ser y a existir gracias al Estatuto que hoy celebramos en San Millán de la Cogolla, en este Monasterio de Yuso, y que fue fruto del consenso y del carácter dialogante de los riojanos.

Hoy, Día de La Rioja y de la riojanidad, fiesta grande de nuestra Autonomía, apelo a ese carácter dialogante, a esa vocación de consenso, de encuentro y de entendimiento, para seguir trabajando todos juntos y unidos por La Rioja, por su futuro, para hacerla más grande desde la unidad y desde nuestra pasión y orgullo de riojanos. Desde la voluntad de un pueblo. Esa voluntad que es actividad, movimiento, empuje y determinación por mejorar las cosas.

Con esta invitación, os animo a gritar, juntos y unidos, con una sola voz: ¡Riojanos, Viva La Rioja!

Pedro Sanz Alonso, Presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja