1 de junio de 2000

Excelentísimas e Ilustrísimas autoridades

Señoras y señores

La palabra futuro no tiene sentido si tras ella no hay una verdadera implicación en la formación de quienes son y serán los próximos profesionales riojanos.

Podremos contar con importantes recursos naturales capaces de generar riqueza. Con instalaciones preparadas para ser competitivas en los mercados abiertos. O con diseños de políticas activas de apoyo a la promoción y creación de empresas. Pero, si no contamos con personas, con verdaderos especialistas, con trabajadores y directivos formados en las necesidades reales de nuestra región, el esfuerzo será baldío y el grado de frustración de cada persona muy elevado.

Por todo esto, es evidente que si queremos continuar con el progreso de nuestra región, debemos seguir apostando por la formación de riojanos y riojanas.

El Gobierno de La Rioja es consciente de que el importante impulso económico que está experimentando nuestra Comunidad requiere de trabajadores preparados para desarrollar sus labores con medios cada vez más sofisticados. Y esto nos ha conducido a poner especial énfasis en la practicidad del diseño formativo para que la transición entre la etapa escolar y la laboral, o entre un puesto de trabajo y otro, no produjera desengaños, sino un acomodo al nuevo papel social de cada riojano.

Para lograrlo hemos trabajado en tres líneas fundamentales:

En primer lugar, uno de los objetivos prioritarios del Gobierno ha sido la coordinación de las distintas administraciones junto con los agentes sociales para entre todos diseñar una oferta formativa variada y de calidad. A través de la comisión de FP, integrada por representantes empresariales, sindicales, educativos e institucionales, se ha propuesto la implantación de 8 nuevos ciclos formativos de tal manera que la oferta se acomode a las demandas de los sectores productivos y sociales. El entendimiento entre los sectores representados en esta comisión, germen del futuro Consejo Riojano de FP, nos permite mirar al futuro con esperanza.

En segundo lugar, hemos impulsado las relaciones con el mundo empresarial para facilitar a los alumnos de formación profesional reglada una formación práctica y darles así la oportunidad de entrar en contacto con un medio productivo real. Trabajar con las mismas herramientas que ofrece el sector empresarial potencia y estimula la capacidad del estudiante, en un marco donde el aprendizaje resulta atractivo y ameno. Desde el Gobierno, somos conscientes de que no hay nada tan real como la propia experiencia y por este motivo estamos fomentando el contacto directo con la profesión. De hecho, el pasado año más de 800 alumnos se beneficiaron de estos acuerdos con el mundo empresarial, contabilizándose más de 200.000 horas de formación práctica. En los cinco primeros meses de este año, ya hemos superado incluso estas cifras, puesto que han sido 625 alumnos en 480 empresas y con un total de 207.000 horas de formación.

En tercer y último lugar, hemos conseguido entre todos que un porcentaje muy elevado de los alumnos de Formación Profesional haya encontrado ya su primer empleo. De hecho, el 75 por ciento lo encontró en los seis meses siguientes a la finalización de sus estudios. Estos datos avalan que la formación profesional es una elección segura, una elección de futuro, una elección directa al empleo.

Pero no quisiera que el favorable panorama que acabo de exponer sobre la situación de la formación profesional en La Rioja diera la impresión de un acomodo a través de la autocomplacencia. Nos negamos a ella por convencimiento porque haríamos un flaco favor a los riojanos. Los retos que se nos presentan son numerosos y entre todos, Administración, empresariado, sectores sociales y educativos, debemos encontrar propuestas novedosas que sepan dar respuesta a las necesidades sociales.

Ante nosotros, aparece la necesidad de concienciar a la sociedad sobre las ventajas competitivas de la FP. Entre todos, debemos superar viejos clichés y reconocer las excelentes posibildades formativas y laborales de este tipo de estudios. La sociedad está demandando mano de obra cualificada, técnicos especialistas que sepan afrontar con garantía los retos de la nueva empresa. Así lo están viendo todos los países desarrollados de nuestro entorno, en donde se está produciendo un equilibrio entre los estudios universitarios y los de FP. En nuestra Comunidad, las proporciones son aún dispares. Tenemos que conseguir que esas cifras de estudiantes universitarios y de estudiantes de FP se equilibren, para entrar así en la dinámica que nos está exigiendo el propio mercado laboral.

Ante nosotros, aparece la necesidad de seguir mejorando la articulación entre el sistema educativo y el sistema productivo de forma que facilite el acceso al empleo de los jóvenes, promueva con eficacia la adaptación y mejora de las cualificaciones de las personas a lo largo de toda su vida activa y garantice el aumento de la calidad de nuestra competitividad.

Ante nosotros, aparece la exigencia de seguir coordinando esfuerzos para lograr la integración de los tres subsistemas de la Formación Profesional: reglada, ocupacional y continua, porque sólo así podremos dar verdadera respuesta a las demandas de la sociedad y de los propios estudiantes y trabajadores.

Ante nosotros, por último, aparece la necesidad de seguir apostando por la innovación y por el desarrollo tecnológico de nuestros centros de FP con nuevas inversiones y con la búsqueda de mayor apoyo empresarial para el desarrollo de sus actividades. Pero, al mismo tiempo, y también de forma prioritaria, debemos apostar no sólo por una formación técnica sino por una formación humanística que dé a nuestros estudiantes una sólida base cultural para alcanzar su pleno desarrollo personal y su integración social.

Muchos de estos retos han sido planteados durante estas jornadas. Espero que fruto del debate y de la confrontación de pareceres hayan surgido nuevas ideas para seguir avanzando en el desarrollo y mejora de la Formación Profesional.

Muchas gracias por su asistencia y participación en estas Jornadas Técnicas de Formación Profesional, que con estas palabras doy por clausuradas.

Pedro Sanz Alonso - Presidente del Gobierno de La Rioja