17 de octubre de 2016
José Ignacio Ceniceros, presidente de la Comunidad Autónoma de La Rioja

Presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial.

Presidente del Tribunal Superior de Justicia de La Rioja.

Autoridades.

Señoras y señores.

Es un motivo de alegría y satisfacción para mí poder acompañarles en este solemne acto de apertura del año judicial 2016-2017 que se celebra en el nuevo Palacio de Justicia de La Rioja.

Este edificio representa el activo compromiso del Gobierno de La Rioja con la modernización de la Administración de Justicia como uno de los pilares fundamentales de nuestro Estado de Derecho.

Además, es un honor contar hoy aquí con la presencia del presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial, así como de los presidentes de tribunales superiores de justicia que asisten a las jornadas que se desarrollan en Logroño.

A todos ellos y a los profesionales de la Justicia que nos acompañan quiero hacerles llegar mi más afectuoso saludo, reconocimiento y expresión de gratitud.

Este edificio es una de las inversiones públicas más importantes de los últimos años y responde al compromiso adquirido a raíz del traspaso de competencias en materia de Justicia del año 2011.

La Justicia es garante de los derechos fundamentales y de las libertades públicas consagradas en la Constitución Española de 1978. Según establece la ley orgánica del Poder Judicial, los jueces y magistrados tienen una misión fundamental en nuestro marco común de convivencia: ejecutar y aplicar imparcialmente las normas que expresan la voluntad popular, someter a todos los poderes públicos al cumplimiento de la ley, controlar la legalidad de la actuación administrativa, y ofrecer a todas las personas tutela efectiva en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos.

Así, la Justicia se erige en uno de los tres poderes del Estado.

Pero convendrán conmigo en que su función de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado cobra aún mayor trascendencia por su condición de servicio público orientado a las necesidades de los ciudadanos. Una condición que le es intrínseca en nuestro Estado social y democrático de Derecho.

Por ello, situar al ciudadano como eje central de la Administración de Justicia debe ser una tarea constante para los múltiples actores que forman parte de ella en sus diferentes dimensiones: el Poder Judicial, el Ministerio Fiscal, los distintos operadores jurídicos y las Administraciones Públicas con competencias en la materia.

No quiero ser prolijo, pero sí me gustaría compartir con ustedes, aunque sea brevemente, las líneas para avanzar hacia una nueva Administración de Justicia de La Rioja.

La modernización de la Justicia, orientada a garantizar la tutela judicial efectiva, y su acercamiento a los ciudadanos son objetivos claves en la agenda política y social del Gobierno de La Rioja.

Desde el principio, nuestra actuación ha estado encaminada hacia la transformación de la Administración de Justicia, actuando simultáneamente en diferentes ámbitos: el organizativo, el tecnológico, el económico, el social y el normativo.

En el primer aspecto, el Gobierno de La Rioja ha avanzado en la nueva forma de organización de los recursos humanos, a través de la denominada Oficina Judicial y Fiscal. Ya se han tramitado dos normas autonómicas sobre la Oficina Fiscal. En cuanto a la Oficina Judicial, se ha estudiado y diseñado un modelo completo, estando previsto retomar las negociaciones con la Mesa Sectorial de Justicia en 2017.

En el aspecto de medios materiales, concretamente en lo que respecta a infraestructuras, estamos trabajando para que el Palacio de Justicia entre en pleno funcionamiento. Esto supondrá un cambio cualitativo sustancial de la Administración de Justicia en La Rioja, que, como digo, no sólo contribuirá a que pueda cumplir lo que se espera de ella, sino que le permitirá entrar definitivamente en el siglo XXI. Además, se pretende seguir mejorando las infraestructuras en las sedes de los dos partidos judiciales restantes: Haro y Calahorra.

Finalmente, pieza fundamental de este proceso de transformación es el aspecto tecnológico. El uso generalizado de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación nos ayudará a mejorar la gestión en las oficinas judiciales, incrementando los niveles de eficacia y eficiencia. Desde el Gobierno de La Rioja, y en permanente colaboración con el Gobierno de España, apostamos por una modernización tecnológica que abarcará la presentación y notificación de la documentación judicial telemática, la implementación del expediente judicial, sede judicial y archivo electrónicos.

Más concretamente, merece destacarse que durante este trimestre se iniciará un proyecto piloto para seguir avanzando hacia la implantación del expediente judicial electrónico, empezando por la sede judicial de Haro y continuando por la de Calahorra y, finalmente, en Logroño.

También es digna de señalar la puesta en marcha del Aula Permanente de Modernización de la Justicia. Será punto de encuentro, debate, innovación y, sobre todo, generación de propuestas de aplicación de procesos y tecnologías, que puedan ser incorporadas a la Administración de Justicia, con el fin de dotarles de mejores medios y más ágiles soluciones a los ciudadanos.

Termino ya mis palabras, con mis mejores deseos para el año judicial que comienza, así como para las jornadas en las que participan, y mi agradecimiento por su contribución a seguir avanzando hacia una justicia más ágil y de calidad al servicio de la libertad y la igualdad de los ciudadanos. Un objetivo compartido que, en nombre del Gobierno de La Rioja, me comprometo a impulsar.

Muchas gracias.